Gnosis Instituto Cultural Quetzalcóatl

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Los Cuatro Devas Rajas

Imagen 1: Foto de jarrón en el museo de Teotihuacan. El dios de las lluvias y el trueno Tláloc. Tomada por: Jenaro Reyes y Lupita Rodríguez.

El Ser se compone de muchas partes auto independientes y autoconscientes y cada una de ellas cumple con una misión particular dentro de nosotros, todas son partículas divinales, como nuestra esencia, pero ésta por sí misma no podría hacer nada porque como el Ser, está fraccionada en las partes que constituyen el ego o yo psicológico. Para integrar al Ser necesitamos reunir todas esas partes en equilibrio y armonía.

Las partes del Ser no son el Ser actualmente en nosotros, para integrar esas fuerzas debemos trabajar con los tres factores de la Revolución de la Consciencia y cumplir con las leyes de la naturaleza:

1.- Morir psicológicamente: Desintegración del ego en todas sus formas.

2.- Nacer por segunda vez: Fabricar los cuerpos existenciales superiores del Ser.

3.- Sacrificarnos por nuestros semejantes.

 Cuando inicia la creación, las oleadas "monádicas" o chispas divinas, se revisten de vehículos y se expresan como "Elementales". Las corrientes elementales involucionan y evolucionan. Descienden del cielo de Urania y ascienden nuevamente hacia el infinito.

Existen los elementales del reino mineral, vegetal y animal. Los elementales más evolucionados del reino mineral ingresan al reino vegetal y posteriormente ingresan al reino animal y con más avance llegan al reino humano.

Estos seres son eternos y en cada uno de ellos existe una chispa divina de nuestro Ser.

 Los seres humanos hemos sido "Elementales" y ninguna oleada que evoluciona podría ingresar al reino dévico o angélico, sin haber pasado por la evolución humana.

Los elementales descienden de los mundos de la luz hasta el reino mineral y ascienden desde el reino mineral hasta los mundos de la luz. Cada piedra, planta y animal tienen su elemental, cuando venimos como almas por primera vez, ingresamos al mundo mineral

Realmente la naturaleza es el cuerpo de un Gurú Deva, ella es María, Maya, Rea, Isis y bajo su regencia trabajan los Devas o Ángeles, quienes rigen a estos elementales y pueden darnos: salud, equilibrio, armonía, inteligencia, facultades, etc.

Los contactos directos con ellos deben realizarse siempre con intermedio de estos reyes angélicos. El reino de los Silfos y Sílfides del aire se encuentra hacia el oriente y su jefe es Parvati o Ehecatl. Su matram es H exhalando el aliento como un suspiro hondo. Haaaaaaaaaa.

El reino de las ondinas del agua, está hacia el occidente y su genio es Varuna o Tlaloc, se llaman con el mantram: Mmmmmmmmm.

Imagen 2: Foto de figura de cerámica del dios del fuego azteca Huehueteotl. Tomada por: José Armando Ortiz González (ICQ).

Al sur tenemos el reino de las salamandras, regidas por Agni o Huehueteotl, su mantram es IIIIIIIINNNNNRRRRRIIIIIII.

Mientras que el reino de los Gnomos o Pigmeos queda hacia el norte y su mantram es: IAO IIIIIIIIII AAAAAAA OOOOOO.

Nunca una persona ligera y caprichosa gobernará a los Silfos de la naturaleza, jamás un sujeto blando, frío y violento será amo de las ondinas de las aguas o las Nereidas de los mares; la ira irrita a las salamandras del fuego y la concupiscencia grosera lo convierte en un juguete de los Gnomos.

En la Esfinge milenaria de los egipcios existe en las dimensiones superiores un colegio donde podemos estudiar los grandes misterios de la magia elemental de la naturaleza. Los Gurús-Devas trabajan con la naturaleza entera y con el hombre y son verdaderos maestros de compasión.

Cuando necesitemos algún servicio o favor de estos elementales debemos invocarlos por mediación de sus Devas o dioses angélicos desde el mundo causal, la esfera de los maestros y de la fraternidad oculta.

A los dioses elementales se les paga con valores cósmicos, quien tiene capital paga y sale bien en los negocios, las buenas obras están representadas en los mundos internos con valores cósmicos, hacer buenas obras es siempre un buen negocio para acumular “capital cósmico”, mediante el cual es posible hacer un buen negocio.

Bibliografía: Medicina Oculta y Magia Práctica y Doctrina Secreta de Anáhuac. (S.A.W.)

Enviado por instructora: María Guadalupe Licea San Luis Potosí, S.L.P.

Imagen 1: Foto de jarrón en el museo de Teotihuacan. El dios de las lluvias y el trueno Tláloc. Tomada por: Jenaro Reyes y Lupita Rodríguez.

Imagen 2: Foto de figura de cerámica del dios del fuego azteca Huehueteotl. Tomada por: José Armando Ortiz González (ICQ).

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