CAPITULO VII.-
LOS TRES SUPREMOS
Habiéndose considerado en general el
desenvolvimiento de las Tres Primeras Emanaciones Divinas, nos encontramos en
situación de obtener ya una percepción más profunda de su naturaleza y
significación, porque no es permitido estudiarlos en sus relaciones, unos con
otros. Esta es la única manera de estudiar los Sephiroth, porque un Sephirah
aislado carece de todo significado, en razón de que el Árbol de la Vida es
esencialmente un esquema de relaciones, potencias y reflejos. (Véase el diagrama
No. 3 ).
Los libros rabínicos aplican muchos nombres
curiosos a los Sephiroth, y nos es dable aprender muchas cosas de ellos, dado
que cada palabra de esos libros tiene un significado importante, y no se emplea
ninguna a la ligera, ni por consideraciones literarias o poéticas simplemente,
pues todas constituyen términos precisos y científicos.
El significado de la palabra Kether, como ya
lo hemos visto es Corona, Kjokmah significa Sabiduría, y Binah, Entendimiento.
Pero pendiente entre estos dos últimos Sephiroth existe un Tercero Misterioso,
que jamás está presentado en el Árbol de la Vida; es el invisible Sephirah,
Daath, Conocimiento, del cual dícese es formado de la conjución de Kjokmah y
Binah, estando situado a través del Abismo. Crowley nos dice que Daath está
situado en dimensión distinta de los demás Sephiroth y que constituye un vértice
de la pirámide, de la cual Kether, Kjokmah y Binah son los tres ángulos básicos.
Para nosotros, Daath representa la idea de la realización y de la conciencia.
Dilucidaremos, ahora, los Tres Supremos de
acuerdo con el método de la Cábala Mística, consistente en llevar a la mente con
todas las correspondencias asignadas a los mismos, dejando que la contemplación
haga el resto.
Se observará que estos tres y el misterioso
cuarto contienen el simbolismo relativo a la cabeza, la que, en el ser humano
arquetípico, representa el nivel de conciencia más elevado. Cuando buscamos en
la literatura rabínica cuáles otros nombres pueden serle aplicados, encontramos
más y más simbolismos relacionados con la cabeza y Kether, y, aunque no se
refieran a los otros dos Supremos, le pueden ser aplicados igualmente, porque no
son más que aspectos de Kether en un plano inferior.
Los Rabbis llaman a Kether, entre otras
maneras que no necesitamos considerar por el momento : Arik Anpin, el Rostro
Inmenso, la Cabeza Blanca, la Cabeza que No Es. El simbolismo Mágico de Kether,
según Crowley, es un Antiguo Rey con barba, visto de perfil. MacGregor, a este
respecto, dice : "El simbolismo del Rostro Inmenso es el de un perfil, de manera
que sólo puede verse uno de sus lados". O, según dice la Cábala : "En El todo es
lado derecho". El lado izquierdo, que está hacia lo Inmanifestado, es para
nosotros como el lado oscuro de la Luna.
Pero Kether es, ante todo, la Corona; bien, la
Corona no es la cabeza, sino que está sobre la cabeza. Por tanto, Kether no
puede ser la conciencia, sino la materia prima de la conciencia, considerada
microcósmicamente, y la materia prima de la existencia, considerada
macrocósmicamente. Porque el Arbol de la Vida puede ser considerado de estas dos
maneras: como el Universo y como el alma del ser humano, ya que estos dos
aspectos se iluminan mutuamente. En las palabras de la Tabla de Esmeralda de
Hermes, se dice: "Como arriba es abajo".
Kether se diferencia de Kjokmah y Binah antes
de alcanzar la existencia fenomenal, y a éstos los cabalistas los llaman Abba,
el Padre Supremo, y Ama, la Madre Suprema. A Binah se lo llama también el Gran
Mar y Shabathai, la esfera de Saturno. Conforme continuemos en nuestro estudio
veremos que a los Sephiroth se los denomina sucesivamente como las esferas de
los planetas pero Binah es la primera de las Emanaciones a la que se le asigna
tal cosa. Kether es el Primer Remolino y Kjokmah es la Esfera del Zodíaco.
Ahora bien: Saturno es el Padre de los Dioses;
es el mayor de los viejos dioses que fueron los predecesores de aquellos del
Olimpo sobre los que gobernaba Júpiter. En los títulos secretos atribuidos a las
láminas del Tarot, el Sendero de Saturno se denomina, según Crowley, el Grande
de la Noche de los Tiempos.
Tenemos, pues, a Kether, diferenciándose como
una potencia activa, masculina, Kjokmah; y una potencia pasiva, femenina, Binah,
estos están colocados a la cabeza de las dos columnas laterales formadas por el
alineamiento vertical de los Sephiroth, espaciados en el Árbol de la Vida.
De estas dos columnas, la de la izquierda, que
se encuentra bajo Binah, se llama Severidad, mientras que la de la derecha, bajo
Kjokmah, se denomina Misericordia. Y la del Medio, bajo Kether, se denomina
Suavidad, diciéndose que es la Columna del Equilibrio. Las dos Columnas
Laterales son las que se encuentran a la entrada del Templo del Rey Salomón y
están representadas en todas las logias de los Misterios, siendo el candidato
mismo, cuando se encuentra entre ellas, el Pilar del Medio, el Equilibrio.
Aquí nos encontramos con las ideas expresadas
por la señora Blavatsky de que no puede haber manifestación si no hay
diferenciación entre Pares de Opuestos. Kether se diferencia en dos aspectos
como Kjokmah y Binah, y entonces la manifestación entra en la existencia. Ahora
bien, en este triángulo supremo, la Cabeza que No Es, el Padre y la Madre,
tenemos la concepción radical de nuestra Cosmogonía, a la que tendremos que
volver una y otra vez, bajo innumerables aspectos, y cada vez iremos recibiendo
nueva iluminación. Estos primeros capítulos no tratan de agotar los diversos
puntos tocados, por razones ya expuestas, porque los estudiantes que no están
familiarizados con el asunto --y son poquísimos los que lo están-- no tienen los
elementos mentales necesarios o el acopio de hechos suficientes como para que
les permita apreciar el significado de un estudio más detallado. En estos
momentos nos estamos ocupando, precisamente, de juntar esos elementos, y, a su
debido tiempo, trataremos de arreglarlos y disponer en un templo viviente,
estudiándolos en detalle.
Binah, la Madre Superior, en contradistinción
con Malkuth (la Madre Inferior, la Novia del Microposopos, la Isis de la
Naturaleza, el Décimo Sephirah), tiene dos aspectos, los cuales se distinguen
como Ama, la Madre Obscura, Estéril y Alma, la Madre Resplandeciente y Fértil.
Ya hemos visto que tambien se la llama el Gran Mar, que no sólo significa
amargura, sino que es la raíz de Marya o María. Y aquí nos encontramos otra vez
con la idea de la Madre, como la primera Virgen, y luego con el niño concebido
por obra del Espíritu Santo.
Mediante la asociación de Binah con el Mar se
nos recuerda que la vida tuvo sus principios primordiales en las aguas, pues de
ellas surgió Venus, la Mujer Arquetípica. La asociación con Saturno nos sugiere
la idea de la Edad primordial: "antes de los dioses que hicieron que los dioses
bebieran hasta hartarse ..." Y sugiere las rocas más antiguas: "Dentro de la
sombría quietud de la cañada... estaba sentado el canoso Saturno, inmóvil como
una piedra". Max Heindel habla de los Señores de la Forma entre las fases más
tempranas de la evolución. Y una obra inspiradísima que tenemos en nuestro
poder, "The Cosmic Doctrine" (La Doctrina Cósmica), habla de los Señores de la
Forma como de las leyes de la Geología.
Considerando nuevamente el simbolismo de las
dos columnas laterales del Árbol de la Vida, vemos a Kjokmah y Binah como Fuerza
y Forma, las dos unidades de toda manifestación.
No nos sería de gran provecho penetrar más
profundamente en las infinistas ramificaciones de este simbolismo en estos
momentos, porque nos llevaría mucho más allá de los tres Sephiroth que estamos
estudiando. Procederemos a una consideración ulterior del misterioso Daath que
aparece en el Árbol, al cual nunca se le asigna ni nombre Divino ni hueste
angélica de ninguna especie, y que tampoco tiene ningún símbolo mundano, planeta
o elemento, como tienen todos los demás puntos o centros del Árbol.
Daath se produce por la conjunción de Kjokmah
y Binah, como ya se ha explicado. El Padre Supremo. Abba, se une a la Madre
Suprema, Ama, y el resultado es Daath. Ahora bien, los cabalistas dan a Daath
algunos nombres curiosos, como veremos.
En el versículo 38 del "Book Concealed" (El
Libro Oculto), de la traducción inglesa de Mathers, tomada a su vez de la
traducción latina de Knorr von Rosenroth, se dice: "Porque el Padre y la Madre
están perpetuamente unidos en Yesod, el Fundamento (Noveno Sephirah), pero
oculto por el Misterio de Daath, o Conocimiento". Y en el versículo 40 leemos
con respecto a Daath : "El hombre que diga " yo soy el Señor, descenderá... Yod,
la decima letra del alfabeto Hebreo, es el Fundamento del Conocimiento del
Padre, pero todas las cosas se llaman "Byodo", esto es, que todas las cosas se
aplican a Yod, a quien concierne todo este discurso. Todas las cosas se unen en
la lengua que está oculta en la Madre. En otras palabras, gracias a Daath, o
Conocimiento mediante el cual la Sabiduría se une al Entendimiento, y el Sendero
de la Belleza (Tiphareth, el Sexto Sephirah), con su novia la Reina (Malkuth, el
Decimo Sephirah); y esta es la idea oculta o alma que compenetra toda la
Emanación. Y, como se sabe (este Sendero Oculto) por lo que procede de sí mismo,
resulta que Daath es en sí el Sendero de la Belleza pero también es el Sendero
Interior, al que se refería Moises, y ese Sendero está oculto dentro de la Madre
y es el medio de su conjunción. Si observamos que Yod es identico a Lingan del
Sistema Hindú, y que Kether, Daath y el Sendero de la Belleza, Tiphareth y el
Sexto Sephirah, se encuentran en la misma línea del Pilar del Centro del Arbol,
que equivale a la espina dorsal del ser humano, el microcosmos, y que Kundalini
se encuentra enroscado en Yesod, tambien en el Pilar del Medio, veremos que aquí
se encuentra una clave para los que tengan el equipo necesario para utilizarla.
En el libro "Greater Holy Assembly" (La Santa
Asamblea Mayor), versículo 566, de la traducción de Mathers, puede leerse con
referencia a la Cabeza del Macroposopos, cuyo cuerpo entero se considera un
jeroglífico del Cosmos : "De la Tercera Cavidad surgen mil veces mil cónclaves y
asambleas, en las que está contenido y mora Daath, el Conocimiento". "Y el lugar
hueco de esta cavidad está entre las otras dos cavidades, y todos estos
cónclaves se llenan por ambos lados. Esto es lo que está escrito en los
Proverbios : "Y en el Conocimiento (Daath) serán llenados los cónclaves". "Y
esos tres se expanden sobre todo el cuerpo, sobre este lado y aquel lado, y con
ellos se une todo el cuerpo y el cuerpo está contenido por ellos por todos
lados, y a través de todo el cuerpo se expanden y difunden".
Si recordamos que Daath está situado en el
punto en que el Abismo corta el Pilar del Medio, y que sobre el Pilar del Medio
está el Sendero de la Flecha, o sea el Camino que sigue la conciencia cuando el
psíquico se eleva por los planos, y que aquí también está Kundalini, vemos que
en Daath se encuentra el secreto, tanto de la generación como de la
regeneración, la clave de la manifestación de todas las cosas mediante su
diferenciación en pares de opuestos y su unión en un Tercero.
Así es como el Árbol va descubriendo sus
secretos a los Cabalistas.
El Segundo Triángulo en el Árbol de la Vida
está formado por los Sephiroth Chesed (Jesed), Geburah y Tiphareth. Chesed se
forma por el derrame o desbordamiento de Binah, y está situado en la Columna
Derecha de la Misericordia, inmediatamente debajo de Kjokmah, el ángulo de la
Luz Relampagueante, que se emplea para señalar el curso de las emanaciones en el
Arbol, se dirige hacia abajo, a la derecha, cruzando el jeroglífico, desde Binah,
que está a la Cabeza del Pilar de la Severidad, a Chesed, que ocupa la sección
media del Pilar de la Misericordia. Entonces el rayo gira y se dirige
horizontalmente a través del jeroglífico en dirección al Pilar de la Severidad,
en cuya sección media está el Sephirah Geburah. Hacia abajo y a la derecha se
dirige el símbolo de la fuerza de la emanación e indica al Sephirah Tiphareth,
que ocupa el centro mismo del Pilar del Equilibrio o de la Suavidad. Estos tres
Sephiroth, que constituyen el triángulo funcional que tenemos que considerar, y,
aunque no pensemos ahondar mucho en su simbolismo hasta que hayamos terminado
con nuestra observación esquemática de todo el sistema, será necesario decir lo
suficiente como para dar un vislumbre de su significado a fin de que podamos
asignarle un lugar en el concepto que estamos tratando de formar. Este concepto
es tan vasto e infinito en su colaboración de detalles que si tratáramos de
exponerlo en toda su extensión, desde la A a la Z, no lograríamos más que
provocar una gran confusión. Su significado sólo se revela gradualmente al
estudiante conforme cada aspecto va interpretando al otro. Quizás nuestro método
de exponer esta enseñanza pueda no ser ideal desde el punto de vista del
pensamiento metodizado; pero creemos que es el único que despertará el
"instinto" del asunto, en el principiante. Nosotros mismos obtuvimos nuestro
desenvolvimiento místico sobre el Árbol, y hemos vivido y tenido nuestro ser
durante muchísimos años en él, de manera que nos creemos competentes como para
trasmitir nuestro punto de vista de misticismo cabalístico, tan intrincado,
abstracto y voluminoso, y, sin embargo, tan comprensivo y satisfactorio una vez
que se lo ha dominado.
Antes de entrar a considerar el segundo
triángulo del Árbol como una unidad, nos es necesario comprender el significado
de los Sephiroth que lo componen. Chesed (Jesed) significa Misericordia o Amor,
y también se lo llama Gedulah (Guedulah), Grandeza o Magnificencia,
asignándosele la Esfera de Júpiter. Geburah (Gueburah) significa Fortaleza y
también se lo llama Pachad Temor. Se le asigna la Esfera de Marte. Tiphareth
significa Belleza y se le asigna la Esfera del Sol. Cuando se correlacionan los
diversos panteones paganos con las Esferas del Arbol de la Vida se ve que todos
los dioses que han sido sacrificados, pertenecen invariablemente a la Esfera de
Tiphareth. Por esta razón se lo llama el centro crístico de la Cábala cristiana.
Ahora ya tenemos material suficiente como para examinar el segundo triángulo.
Júpiter, el Regente benefactor y dador de las Leyes, está contrabalanceado por
Marte, el Guerrero, la Fuerza ígnea y destructiva, y ambos se encuentran
equilibrados en Tiphareth, el Redentor. En el triángulo Supremo, vemos, del
Sephirah Primario emanando un par de opuestos que expresan los dos aspectos de
su naturaleza : Kjokmah, Fuerza y Binah, Forma, Sephiroth Masculino y Femenino,
respectivamente. En el Segundo Triángulo encontramos un par de opuestos que
encuentran su equilibrio en un tercero, colocado en el Pilar del Medio del
Árbol. De esto deducimos que el Primer Triángulo deriva su significado de
aquello que está tras él y que el Segundo Triángulo deriva su significado de
aquello que radía o emana. En el Primer Triángulo encontramos una representación
de las fuerzas creadoras de la substancia del Universo; en el Segundo tenemos la
representación de las fuerzas que gobiernan la vida evolucionante. En Chesed
encontramos el sabio y bondadoso rey, el padre de su pueblo, organizando su
reino, levantando sus industrias promoviendo la instrucción y dotándolo de todos
los beneficios de la civilización. En Geburah tenemos al Rey Guerrero, que
conduce a su pueblo a la batalla, defendiendo su reino de los asaltos de los
enemigos, extendiendo su fronteras por la conducta, castigando el crimen y
destruyendo a los malhechores. En Tiphareth tenemos al Salvador, sacrificado en
la Cruz para la salvación de Su pueblo, poniendo así a Geburah en equilibrio con
Gedulah, o Chesed. Aquí nos encontramos en la esfera de todos los dioses
benéficos, los dioses solares, que curan y sanan. Y así vemos que las
misericordias de Gedulah y las severidades de Geburah se unen para sanar a las
naciones.
Detrás de Tiphareth, atravesando el Arbol,
está Paroketh, el Velo del Templo, que es análogo, en un plano inferior, al
Abismo que separa a los Tres Supremos del resto del Árbol. Lo mismo que el
Abismo, el Velo señala una ruptura o laguna en la conciencia. El modo de
mentación de uno de los lados del Abismo es completamente distinto del modo de
mentación que predomina en el otro. Tiphareth es la Esfera más elevada a que
puede llegar la conciencia humana normal. Cuando Felipe pidió a Nuestro Señor: "Mostradnos
el Padre", Jesús contestó: "El que a Mí me ha visto, ha visto al Padre". Toda
mente humana puede conocer a Kether en su reflejo. Tiphareth, el Centro Crístico,
la Esfera del Sol. Paroketh es el Velo del Templo, que se desgarró en el momento
de la Crucifixión.
Ahora en nuestro examen preliminar llegamos al
Tercer Triángulo, compuesto por los Sephiroth Netzach, Hod y Yesod. Netzach es
la Sephirah básico del Pilar de la Misericordia, Hod (Yod) es la base del Pilar
de la Severidad y Yesod se encuentra en el Pilar Medio de la Suavidad o
Equilibrio, en alineación directa con Kether y Tiphareth. Así, el Tercer
Triángulo es una réplica exacta del Segundo Triángulo, en un arco inferior.
El significado de Netzach es Victoria, y
pertenece a la Esfera de Mercurio y el significado de Yesod es Fundamento, y
corresponde a la Esfera de la Luna.
Si al Segundo Triángulo se lo puede llamar el
Triángulo Etico, el Tercero puede ser denominado Triángulo Mágico; y si
atribuimos a Kether la Esfera de los Tres en Uno, la Unidad indivisa, y a
Tiphareth la Esfera del Redentor o del Hijo, podríamos justificadamente llamar a
Yesod la Esfera del Espíritu Santo, el Iluminador. Esta aplicación de la
Trinidad Cristiana cuadra mejor sobre el Árbol que si se la atribuyeramos a los
Tres Supremos, lo que colocaría al Hijo en el lugar de Abba, el Padre, y al
Espíritu Santo, en el sitio de Ama, la Madre, lo que provocaría innumerables
discrepancias en correspondencias y simbolismos.
En esto podemos ver un ejemplo del valor del
Árbol como sistema para controlar la Visión o la meditación, pues las
atribuciones correctas se ajustan perfectamente en el Árbol, a través de
innumerables ramificaciones del simbolismo (como lo hemos visto al considerar a
Binah como la Madre), mientras que el simbolismo incorrecto se desintegra y
revela sus asociaciones incongruentes a la primera tentativa que se hace para
seguir una cadena de correspondencias. Es asombrosa la multitud de
ramificaciones concatenadas que pueden seguirse cuando se hacen las atribuciones
correctamente. Parecería que sólo la extensión de nuestros conocimientos es lo
que limita el largo de la cadena que es posible eslabonar lógicamente. Se
extiende lo mismo por la Ciencia, que por el Arte, las Matemáticas o las épocas
de la historia, va a través de las éticas, de la psicología y de la fisiología.
Probablemente fue este sistema de utilizar la mente, lo que permitió a los
antiguos adquirir sus conocimientos prematuros sobre las ciencias naturales,
conocimientos que tuvieron que esperar la invención de los instrumentos de
precisión, para poder ser debidamente confirmados. También podemos obtener
buenas claves para este sistema, en los análisis de los sueños que hace la
psicología, que podríamos describir como el poder o la facultad de la mente
subconsciente para usar o elaborar símbolos. Un experimento muy instructivo es
el de tomar una masa confusa de símbolos en la mente y ver cómo pueden irse
ajustando, mediante la meditación sobre el Árbol elevándose en la conciencia por
largas asociaciones concatenadas, como los análisis de los sueños.
Netzach es la esfera de la Diosa Naturaleza,
Venus; Hod es la Esfera de Mercurio, el Dios Griego similar al egipcio Thoth,
Señor de los Libros de la Sabiduría. Al observar su oposición, nos es dable
encontrar dos aspectos diferentes representados en ellos, los cuales encuentran
su equilibrio en un tercero. Yesod, la Esfera de la Luna. Entonces vemos un
Triángulo compuesto por la Señora Naturaleza, el Señor de los Libros y la Señora
de la Hechicería. En otras palabras: la subconsciencia y la supraconsciencia se
correlacionan en el psiquismo.
Todo el que esté familiarizado con el
psiquismo práctico sabe que hay tres senderos que llevan a la supraconsciencia:
el Misticismo de la Naturaleza, de la clase embriagadora Dionisíaca, que
corresponde a la Esfera de Venus, de Netzach; y el Misticismo intelectual de
tipo oculto, que equivale a Hod, la Esfera de Thoth, Señor de la Magia. Como se
verá, refiriéndose al diagrama del Árbol, Tiphareth pertenece a un plano
superior al de los demás Sephiroth del Tercer Triángulo. Por otro lado, Yesod
está muy cerca de la Esfera de la Tierra.
Se asignan a Yesod todas las deidades que
tienen a la Luna en su simbolismo, incluyendo a Hécate, con su dominación sobre
la Magia Negra, o Yesod en Assiah, como diría un cabalista, con su ciclo de 28
días, corresponde perfectamente con el ciclo reproductivo del ser humano
femenino. Si se investigan todos los símbolos de la Luna Creciente en las
diversas mitologías o panteones, se verá que todas las deidades asociadas con
ese símbolo son femeninas. En confirmación de nuestro aserto de que el Espíritu
Santo corresponde a Yesod, podemos mencionar que MacGregor Mathers dice que el
Espíritu Santo es una fuerza femenina, pues en su "Kabbalah Unveiled", página 22
dice: "Generalmente oímos decir que el Espíritu Santo es masculino, pero la
palabra Ruach, Espíritu, es femenina, como se desprende del siguiente pasaje del
Sepher Yetzirah: Achath (no Achad, masculino) ruach Elohim Chaim: Una es Ella,
el Espíritu de Elohim (Elojim) de Vida". Y cuando consideramos el Pilar del
medio con referencia a los diversos niveles de la conciencia, obtendremos otras
confirmaciones de este aserto.
Finalmente, nos queda por considerar el
Sephirah Malkuth, el Reino de la Tierra. Este Sephirah se distingue de los demás
en varios aspectos. En primer lugar, no constituye parte alguna de ningún
triángulo equilibrado, sino el receptáculo de todos los demás. En segundo lugar,
es un Sephirah caído, pues fue separado del resto del Árbol por la Caída, y las
espiras del Dragón inclinado que surge del mundo de los Cascarones, los Reinos
de las Fuerzas desequilibradas, lo separan de sus demás hermanos. Detrás de la
espalda de la Reina, la Novia del Microprosopos (Malkuth) levanta la Serpiente
su cabeza, y se dice que allí es el lugar de los juicios más severos. La Esfera
de Malkuth se extiende hasta los infiernos de los Sephiroth Adversos, o sean los
Qliphoth o demonios malignos. Es el firmamento donde los Elohim separaron las
aguas supremas de Binah, de las aguas infernales de Leviathan.
A su debido tiempo consideraremos el
significado de los Qliphoth: pero, como hemos tenido que referirnos a ellos
aquí, para poder explicar la posición de Malkuth, nos vemos obligados a decir
algo para que las explicaciones resulten más inteligibles.
Los Qliphoth (singular, Qliphath: mujer
inmodesta o prostituta son los Sephiroth Adversos o Malignos, cada uno de los
cuales es la emanación de una fuerza no equilibrada de la correspondiente Esfera
del Árbol de la Vida.
Estas emanaciones tuvieron lugar durante los
períodos críticos de la Evolución, cuando los Sephiroth no estaban en
equilibrio. Por esa razón se los llama: los Reyes de la Fuerzas Desequilibradas,
los Reyes de Edom "que gobernaron antes que hubiera algún Rey en Israel", según
cuenta la Biblia, o bien, para emplear las palabras del Sephirah Dzanioutha, el
Libro de los Misterios Ocultos (Traducción de Mather): "Porque antes de que
hubiera equilibrio el Rostro no veía Rostro. Y los reyes del antiguo tiempo
estaban muertos y sus coronas no se encontraban más y la tierra estaba
desolada".
Hemos completado, pues, nuestro examen
preliminar del Árbol de la Vida y la colocación de los Diez Sagrados Sephiroth
sobre el mismo. Ya tenemos algunas vislumbres acerca de sus significados y hemos
hecho un par de insinuaciones acerca de la forma en que opera la mente cuando se
utilizan estos símbolos cósmicos en las meditaciones. Por consiguiente, nos
encontramos en situación de asignar a cada nuevo conocimiento su posición
adecuada en el esquema. Estamos reconstruyendo cuidadosamente el rompecabezas
merced al conocimiento de las líneas generales del cuadro. Crowley ha comparado
felizmente al Árbol de la Vida con un fichero en el que cada uno de los símbolos
es una envoltura o sobre. Es difícil mejorar este símil.
En el curso de estos estudios comenzaremos a
llenar estos ficheros y a descubrir las distintas vinculaciones entre los
mismos, lo que está indicado por la aparición del mismo símbolo en otras
asociaciones.