CAPÍTULO 6
LA VIDA
En el terreno de la vida práctica descubrimos siempre
contrastes que asombran. Gentes adineradas con magnífica residencia y muchas
amistades, a veces sufren espantosamente... Humildes proletarios de pico y pala
o personas de la clase media, suelen vivir a veces en completa felicidad.
Muchos archimillonarios sufren de impotencia sexual y ricas
matronas lloran amargamente la infidelidad del marido...
Los ricos de la tierra parecen buitres ante jaulas de oro,
por estos tiempos no pueden vivir sin «Guardaespaldas»...
Los hombres de estado arrastran cadenas, nunca están libres,
andan por doquiera rodeados de gente armada hasta los dientes...
Estudiemos esta situación más detenidamente. Necesitamos
saber qué es la vida. Cada cual es libre de opinar como quiera...
Digan lo que digan ciertamente nadie sabe nada, la vida
resulta un problema que nadie entiende...
Cuando las gentes desean contarnos gratuitamente la historia
de su vida, citan acontecimientos, nombres y apellidos, fechas, etc., y sienten
satisfacción al hacer sus relatos...
Esas pobres gentes ignoran que sus relatos están incompletos
porque eventos, nombres y fechas, es tan sólo el aspecto externo de la película,
falta el aspecto interno...
Es urgente conocer «Estados de conciencia», a cada evento le
corresponde tal o cual estado anímico.
Los estados son interiores y los eventos son exteriores, los
acontecimientos externos no son todo...
Entiéndase por estados interiores, las buenas o malas
disposiciones, las preocupaciones, la depresión, la superstición, el temor, la
sospecha, la misericordia, la auto-consideración, la sobre- estimación de sí
mismo; estados de sentirse feliz, estados de gozo, etc., etc., etc.
Incuestionablemente los estados interiores pueden
corresponderse exactamente con los acontecimientos exteriores o ser originados
por éstos, o no tener relación alguna con los mismos...
En todo caso estados y eventos son diferentes. No siempre los
sucesos se corresponden exactamente con estados afines.
El estado interior de un evento agradable podría no
corresponderse con el mismo.
El estado interior de un evento desagradable podría no
corresponderse con el mismo.
Acontecimientos aguardados durante mucho tiempo, cuando
vinieron sentimos que faltaba algo...
Ciertamente faltaba el correspondiente estado interior que
debía combinarse con el acontecimiento exterior...
Muchas veces el acontecimiento que no se esperaba viene a ser
el que mejores momentos nos ha proporcionado...