CAPÍTULO 5
ACUSARSE A SÍ MISMO
La Esencia que cada uno de nosotros lleva en su interior,
viene de arriba, del Cielo, de las estrellas... Incuestionablemente la Esencia
maravillosa proviene de la nota «LA» (La vía láctea, la Galaxia en que vivimos).
Preciosa la Esencia pasa a través de la nota «SOL» (El sol) y luego de la nota
«FA» (La zona planetaria) entra en este mundo y penetra en nuestro propio
interior.
Nuestros padres crearon el cuerpo apropiado para la recepción
de esta esencia que viene de las Estrellas...
Trabajando incesantemente sobre nosotros mismos y
sacrificándonos por nuestros semejantes, regresaremos victoriosos al seno
profundo de Urania...
Nosotros estamos viviendo en este mundo por algún motivo,
para algo, por algún factor especial...
Obviamente en nosotros hay mucho que debemos ver, estudiar y
comprender, si es que en realidad anhelamos saber algo sobre nosotros mismos,
sobre nuestra propia vida...
Trágica es la existencia de aquél que muere sin haber
conocido el motivo de su vida. Cada uno de nosotros debe descubrir por sí mismo
el sentido de su propia vida; aquello que lo mantiene prisionero en la cárcel
del dolor...
Ostensiblemente hay en cada uno de nosotros algo que nos
amarga la vida y contra lo cual necesitamos luchar firmemente...
No es indispensable que continuemos en desgracia, es
impostergable reducir a polvareda cósmica eso que nos hace tan débiles e
infelices. De nada sirve engreírnos con títulos, honores, diplomas, dinero, vano
racionalismo subjetivo, consabidas virtudes, etc., etc., etc.
No debemos olvidar jamás que la hipocresía y las tontas
vanidades de la falsa personalidad, hacen de nosotros gentes torpes, rancias,
retardatarias, reaccionarias, incapaces para ver lo nuevo...
La muerte tiene muchos significados tanto positivos como
negativos. Consideremos aquella magnífica observación del Gran Kabir Jesús el
Cristo. «Que los muertos sepulten a sus muertos». Muchas gentes aunque viven
están de hecho muertas para todo posible trabajo sobre sí mismas y por ende,
para cualquier transformación íntima.
Son personas embotelladas entre sus dogmas y creencias;
gentes petrificadas en los recuerdos de muchos ayeres; individuos llenos de
prejuicios ancestrales; personas esclavas del que dirán, espantosamente tibias,
indiferentes, a veces «Sabihondas» convencidas de estar en la verdad porque así
se lo dijeron, etc., etc., etc.
No quieren esas gentes entender que este mundo es un
«Gimnasio Psicológico» mediante el cual sería posible aniquilar esa fealdad
secreta que todos llevamos dentro...
Si esas pobres gentes comprendieran el estado tan lamentable
en que se encuentran, temblarían de horror. Empero, tales personas piensan
siempre de sí mismas lo mejor; se jactan de sus virtudes, se sienten perfectas,
bondadosas, serviciales, nobles, caritativas, inteligentes, cumplidoras de sus
deberes, etc.
La vida práctica como escuela es formidable pero tomarla como
un fin en sí misma, es manifiestamente absurdo.
Quienes toman la vida en sí misma, tal como se vive
diariamente, no han comprendido la necesidad de trabajar sobre sí mismos para
lograr una «Transformación Radical». Desgraciadamente las gentes viven
mecánicamente, nunca han oído decir algo sobre el trabajo interior...
Cambiar es necesario pero las gentes no saben como cambiar;
sufren mucho y ni siquiera saben porque sufren...
Tener dinero no es todo, la vida de muchas personas ricas
suele ser verdaderamente trágica...