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El Samsara: Retorno, Recurrencia y Reencarnación

La rueda de la vida y los rayos del saṃsāra (pintura tradicional tibetana)

Samsara es una palabra de origen Sánscrito, antigua lengua de la India que significa “fluir”, “vagabundear” y por ello se le relaciona con el paso entre diferentes etapas de la Esencia. Samsara es la Esencia presa en la rueda de repeticiones incesantes y por lo tanto, una Esencia alejada del camino y de la divinidad.

El conocimiento del Samsara podemos encontrarlo en ancestrales textos de religiones de la India como la búdica, el hinduismo y el jainismo, pero también en la Grecia antigua se tenía consciencia de ello y se le conoció como la Transmigración de las Almas entre los seguidores de Pitágoras, de Platón, así como en el orfismo, etc.

Aquello que nos tiene presos evolucionando e involucionando en el valle de amarguras es nuestro Ego o Yo psicológico, pues debido a los errores y delitos que hemos cometido en pasadas existencias nos hemos ganado Karma que debemos pagar. Por esa razón estamos sujetos a leyes que nos encadenan y cuya razón de existir, en última síntesis es llevarnos al cambio y a retomar el sendero hacia la liberación de este mundo ilusorio, hacia el Ser. Estas leyes son el Retorno y la Recurrencia.

Empecemos pues por hablar de los procesos de la consciencia “post-mortem”. Después de la muerte, tres cosas se pierden, mueren, es decir, tres cosas van al sepulcro: El cuerpo físico que queda en la tumba, el cuerpo vital que queda flotando cerca del primero y que en ambos casos se van desintegrando poco a poco y tercero la ex-personalidad del fallecido que por su naturaleza energética, normalmente tarda más que los cuerpos físico y vital en desintegrarse y es lo que algunas personas sensibles o psíquicas ven en los lugares donde vivía el desencarnado o en los panteones, comúnmente llamada fantasma.

“La muerte en sí misma es una resta de quebrados; terminada la operación matemática sólo quedan los "Valores". (SAW)”.

Los valores de esa persona continúan después de la muerte y dadas las condiciones de la humanidad actual podemos decir que no son muy hermosos, sino todo lo contrario, nuestros valores son negativos, crueles, son esos yoes-defectos que se van complicando y fortaleciendo existencia tras existencia. Lo único que vale la pena en el fondo de esos yoes es la Esencia o fracción de alma que tiene la oportunidad de expresarse en los primeros 2 o 3 años de vida, antes de que se forme la nueva personalidad y los yoes vuelvan a manifestarse, por esa razón la belleza e inocencia de los bebés.

Debido a la Ley del Retorno, después de la muerte esos valores esperan en el limbo el regreso a la vida y esto es algo que no debe sorprendernos.

“El incesante Retorno de todas las cosas es una Ley de la vida, y lo podemos verificar de instante en instante y de momento en momento.

Retorna la Tierra a su punto de partida cada año, y entonces celebramos el año nuevo; retornan todos los astros a su punto de partida original; retornan los átomos dentro de la molécula a su punto inicial; retornan los días, retornan las noches; retornan las cuatro estaciones: primavera, verano, otoño e invierno; retornan los ciclos, Kalpas, Yugas, Mahamvantaras, etc.

Es pues, la Ley del Eterno Retorno algo indiscutible, irrefutable, irrebatible. (SAW)”.

Las vidas humanas que tiene la Esencia están limitadas a 108, representadas por las 108 cuentas en el collar del Buda. En el caso de que la Esencia no logre escaparse, mediante la revolución de la consciencia de la rueda fatal del samsara, involuciona hacia los mundos infiernos para eliminar con supremo dolor lo yoes o defectos que la embotellan para después ascender de nuevo purificada a la luz del Sol. Esto forma un ciclo de la rueda y se le dan a la Esencia 3000 ciclos para lograr la Auto-Realización del Ser.

Mandala budista del Buda Vairochana

Es necesario decir que la Esencia embotellada entre el Yo psicológico no tiene la capacidad, por ese mismo condicionamiento, de alterar el patrón repetitivo de su vida, no tiene la capacidad de generar nuevas circunstancias y es aquí donde entra la Ley de Recurrencia que se puede resumir así: Todo vuelve a ocurrir, tal como sucedió, mas sus consecuencias positivas o negativas.

“Se repiten diversas escenas de nuestras vidas anteriores, ya en espiras más elevadas, ya en espiras más bajas.

La Espiral es la Curva de la Vida y está simbolizada siempre por el Caracol. Nosotros somos malos caracoles entre el seno del Padre. (SAW)”

Sucede con los planetas, las razas humanas y en los individuos.

“El animal intelectual equivocadamente llamado hombre no puede cambiar las circunstancias, es víctima de ellas, todo le sucede como cuando llueve, o como cuando truena; tiene la ilusión de que hace pero no tiene poder para hacer, todo se sucede a través de él.

Sólo el Ser puede hacer, sólo el Ser puede originar nuevas circunstancias, sólo el Ser puede cambiar todo este orden de cosas, pero el animal intelectual no tiene encarnado al Ser.

En este valle de las amarguras existen hombres-maquinas de repetición absoluta, tipos mecanicistas ciento por ciento, sujetos que repiten hasta los más insignificantes detalles de sus vidas precedentes”. (SAW).

Esto es como si proyectáramos una película que es nuestra vida, al morir, recogemos el rollo y nos es dada una nueva existencia durante la cual, proyectamos de nuevo la misma vida o película. Tales repeticiones se dan porque tenemos dentro yoes creados en existencias anteriores que retornan con nosotros cada existencia a repetir los dramas que les dieron vida. Tales yoes son como los actores de la película, cada uno de los cuales tienen sus preferencias, sus recuerdos, sus compromisos propios.

Entonces el ladrón volverá a robar, pero esta vez lo atraparán y terminará en la cárcel. El asesino se verá envuelto de nuevo en las circunstancias para cometer un asesinato, pero será muerto. El infiel padecerá ahora la infidelidad de su pareja. Quien fue un mal padre tendrá en esta existencia padres que no le darán cuidados apropiados y sufrirá todo lo que hizo sufrir a sus hijos, etc.

Eliminando nuestros defectos de tipo psicológico o yoes, equivale a decir que eliminaremos a los actores y sin actores esos dramas o tragedias que tantos sufrimientos nos traen dejarán de repetirse. En verdad, el Karma esta en nuestra personalidad porque es a través de nuestra personalidad que se manifiestan los yoes.

Pero… ¿Retornar al mundo y tener diferentes existencias o repetir las mismas acciones es lo mismo que Reencarnación?

Seth, el Yo pluralizado no se reencarna; regresa, retorna, se reincorpora en nuevos organismos, eso es todo. La palabra reencarnación es muy exigente, la doctrina de Krishna enseña que sólo los dioses, Devas, reyes divinos, semi-dioses, etc., se reencarnan; Desdichadamente en el mundo occidental se ha abusado mucho de ese término”. (SAW)

Una Esencia encarcelada en el Yo no puede definir dónde regresará en su siguiente existencia. ¿Dónde tomaría nuevo cuerpo el codicioso, el perezoso, lujurioso, iracundo, envidioso, el glotón, el soberbio? ¿Habría Justicia Divina? ¿Acaso el mal tendría un límite?

Ahora entendemos que estas leyes existen por amor, son un dique para el mal.

Una vez que hemos eliminado al Ego psicológico, la Esencia se libera, despierta, y de ella vienen la felicidad, el amor, la plenitud. La consciencia se libera de sus prisiones, de las leyes mecanicistas y dolorosas de Retorno y Recurrencia.

Cuando logramos la liberación final después de muchos sacrificios y renunciaciones el mundo ilusorio o Mayávico que es la rueda del Samsara habrá dejado de existir para nosotros. Una vez libres podemos conquistar la individualidad sagrada volviendo al Ser, al Padre, al Uno.

“Entrad por la puerta estrecha; porque ancha es la puerta, y espacioso el camino que lleva a la perdición, y muchos son los que entran por ella; porque estrecha es la puerta, y angosto el camino que lleva a la vida, y pocos son los que la hallan”. (Mateo 7:13-14)

BIBLIOGRAFÍA

La Gran Rebelión. Psicología Revolucionaria. Si hay Diablo, SI hay Infierno, Si hay Karma. Mensaje de Navidad 1967-68 (Mi regreso al Tíbet). Mensaje de Navidad 1967-68 (Los Cuerpos Solares).

Enviado por: Rubén Soto Orozco. Ensenada, B.C. México Instructor encargado de los portales de inglés y francés.

Imagen 1: La rueda de la vida y los rayos del saṃsāra (pintura tradicional tibetana)

Imagen 2: Mandala budista del Buda Vairochana

“Eso que uno siente en lo más hondo de su propio Ser, es lo único que puede experimentar directamente aquello que no es del tiempo. Eso que está de este lado del río por aquí en el Valle del Samsara, es lo que sufre...” Samael Aun Weor

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