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ESCORPIO

DEL 23 DE OCTUBRE AL 22 DE NOVIEMBRE.

“Toda la humanidad en su conjunto es un órgano de la naturaleza, un órgano indispensable para el organismo planetario de la Tierra”. (Samael Aun Weor).

En la constelación de escorpio se encuentra el misterio por el cual podemos regresar a las delicias del Paraíso, se devela la puerta por la que salimos del paraíso para entrar a este valle de lágrimas al momento en que comimos del fruto prohibido.

ESCORPIO EN LA MITOLOGÍA

Escorpio es el octavo signo astrológico del zodiaco y aparece en la mitología griega en la batalla entre la diosa Artemis (la Luna) y el invencible cazador de Orión. Cuenta el poeta Aratus en su PHENOMENA: escrito alrededor de 270 a.C.

¡Rogamos por tu perdón Artemisa! Cuentan los ancianos que el poderoso Orión puso sus manos sobre [la túnica de] Artemisa mientras anduvo en Chios golpeando con su garrote todo tipo de bestias a manera de rendir servicio al Rey Enopión. Ella, irritada, rasgó en dos los montes que rodeaban la Isla y contra él levantó otro tipo de bestia. Por poderoso que Orión fuese, demostró el escorpión ser mucho más fuerte que él, hiriéndole de muerte por molestar a Artemisa, quien en agradecimiento, levantó el escorpión a los cielos. Por esto también dicen los hombres que a la salida del escorpión por el oriente, Orión se retira por el occidente.

Tanto en las tablas Mul-Apin, (astronomía mesopotámica) como en los Kudurrus, (estelas de Babilonia) esta constelación representa a la diosa Ishhara (Diosa semita del amor) y entre los sumerios Mul-Apin significa literalmente escorpión.

En el siglo VI a.C. bajo el reinado de Nabucodonosor II, a la constelación se le denominó Arah Shamnaen referencia al octavo mes del calendario babilonio, la que ya se conocía como Akrabu escorpión), siendo popular este nombre en el imperio Persa. Esta constelación es una de las pocas que aparecen mencionadas en la Biblia (Libro de Job). Los mayas denominaban a esta región de estrellas Zinaanek (las estrellas de escorpión).

Es la que más se parece a lo que indica su nombre. Entre los griegos representa al escorpión enviado por Artemis para que matara a Orión. Cuando los dos fueron colocados en el firmamento, se les puso uno lejos del otro para que no pudieran volver a encontrarse. Su estrella principal es Antares y en griego significa rival de Ares (Marte).

En la constelación de escorpio se encuentra el misterio por el cual podemos regresar a las delicias del Paraíso, se devela la puerta por la que salimos del paraíso para entrar a este valle de lágrimas al momento en que comimos del fruto prohibido.

Escribió Moisés en el libro del Génesis (Gen 3:3,6)

3 más del fruto del árbol que [está] en medio del huerto dijo Dios: No comeréis de él, ni tocaréis en él, para que no muráis.

6 Y vio la mujer que el árbol [era] bueno para comer, y que [era] deseable a los ojos, y árbol de codicia para entender; y tomó de su fruto, y comió; y dio también a su marido, y comió con ella.

El libro del Génesis es un libro de alquimia y para entenderlo es necesario comprender el profundo significado de los símbolos que contiene. “Alquimia” es un término interesante, pues AL en árabe significa Dios y CHEMIA en griego es la “ciencia de los metales”.

Alquimia no es pues un intento de los científicos del medioevo de practicar la química moderna. Alquimia en realidad es el conocimiento de “las causas y los efectos de los fenómenos manifestados en las sales y los metales de Dios”.

Esto nos explica qué buscaban los verdaderos alquimistas mientras transmutaban el plomo en oro; en realidad no buscaban las riquezas ni los tesoros terrenales. Lo que buscaban era transformar el plomo de la personalidad en el oro del espíritu.

Por consiguiente un libro de alquimia no puede ser tomado a la letra muerta y resulta entonces necesario el comprender el significado de sus símbolos.

ESOTERISMO GNÓSTICO DE ESCORPIO.

El Gran Hermes Trismegisto establece en el Principio de la Correspondencia:

Tal como es arriba es abajo.

Por consiguiente nos cabe como justo y verdadero que los grandes misterios de la naturaleza y las fuerzas del cosmos están presentes tanto en el micro-cosmos hombre como en el universo infinito.

Y es que en la transmisión y recepción de fuerzas y fuerzas, el hombre sobre la faz de la Tierra cumple con una labor muy importante para satisfacer las necesidades económicas del planeta.

Siendo parte de la lámina orgánica en la superficie de la Tierra, la función mecánica de nuestros cuerpos es la de recibir, como antenas, las vibraciones cósmicas, transformarlas y entregárselas al organismo planetario para que éste a su vez, las procese y las devuelva al cosmos infinito a través de todos los organismos que sobre la Tierra vivimos, nos movemos y existimos.

Esta relación simbiótica – donde uno satisface las necesidades del otro y vice-versa – está acorde con aquella ley cósmica del TROGO AUTOEGOCRATICO COSMICO COMUN, o más simplemente “la ley del Trogo”, que es la ley de “tragar y ser tragado”.

Esto nos da un entendimiento más profundo sobre cómo es que el organismo planetario sufre cuando contaminamos el aire, la tierra, las aguas, y nuestros cuerpos.

Evidentemente la contaminación afecta también la funcionalidad del organismo humano junto con su habilidad de transformar las vibraciones cósmicas de forma que sean el alimento suficiente y necesario para que la Tierra se sostenga.

Si complementamos el postulado del Gran Hermes con el Tercer Cánon de Pensamiento del escritor ruso Pedro Ouspensky (PyotrOuspenskii) donde establece que:

“El exterior es un reflejo de lo interior”

Pues tampoco sorprendería saber que si las aguas y los aires de nuestro planeta se encuentran en tan pobres condiciones a causa de nuestro descuido e ignorancia, lo que estamos viendo en ellas es un reflejo de la condición pobre y descuidada de las aguas y aires atómicos que existen en cada uno de nosotros mismos

Resulta que en cada uno de nos, los aires atómicos se relacionan con los procesos mentales y las aguas con los procesos creadores y la sexualidad. Es fácil hoy en día encontrar entre las revistas y la televisión una cantidad exorbitante de medicamentos farmacológicos para tratar problemas mentales.

También vemos cómo la sexualidad y el doble sentido nos llegan hasta las salas de nuestras casas y cómo somos bombardeados constantemente con estímulos de carácter sexual.

Pero entre los procesos mentales y sexuales, es la sexualidad la que nos resulta de interés particular pues la constelación de Escorpio ejerce su regencia sobre los órganos creadores.

Son escorpianos aquellos nacidos entre el período de la tercera y cuarta semana de octubre y la tercera y cuarta semana de noviembre, precisamente en el otoño.

En la primavera vemos el renacer de la naturaleza, en el verano la vemos en su esplendor y en el otoño es donde vemos su decaimiento mientras ésta se prepara para morir en el invierno. Estas cuatro estaciones se corresponden con las Eras que vive toda humanidad; de oro, de plata, de cobre y de hierro, y resulta interesante cómo el otoño se corresponde con la Era de Cobre de las razas; pues el metal del cobre entre los alquimistas simboliza la mujer, y en la gnosis la auténtica mujer, no sólo es sacerdotisa de la naturaleza, sino también la salvación misma del hombre.

El Jardín del Edén en el libro del Génesis es símbolo de la Tierra Filosofal, el MALKUTH de la cábala hebraica, es un símbolo de nuestro cuerpo físico.

En el jardín del Edén (cuerpo físico) encontramos dos árboles: El Árbol de la Vida y el Árbol de la Ciencia del Bien y el Mal. El Árbol de la Vida es el árbol de las SEPHIRAS de la cábala, es el árbol de la Iluminación bajo el cual medita el Buddha Gautama Sakiamuni, es símbolo de la columna vertebral en la constitución física del hombre.

El Árbol de la Ciencia del Bien y del Mal, que se encuentra en el “centro del jardín” es representativo de aquello que se encuentra al centro del cuerpo físico: los órganos creadores.

Y el Adán y Eva hebraicos, habitantes de la Tierra Filosofal, también están presentes en el micro-cosmos hombre; Adán simboliza el cerebro y Eva los órganos sexuales.

Evidentemente la enseñanza del Gran Maestro Moisés es mucho más profunda que la interpretación literal de una serpiente que habla, que convence a la primera mujer de no comerse una manzana y que por el simple hecho de desobedecer, tanto hombre como mujer fueron privados por la eternidad de las delicias del paraíso.

La pasión animal en el lecho de procusto es el mismo pecado original.

Esta serpiente tentadora que se arrastra, está presente entre las enseñanzas de las grandes religiones del mundo y la vemos también representada en las serpientes que atormentaban los Israelitas en el desierto:

6 Y el SEÑOR envió entre el pueblo serpientes ardientes .

Por cuyas mordeduras y muerte de muchísimos, fue el pueblo a Moisés y dijeron “todos”: pecado hemos pues hemos hablado contra el Señor y contra ti; suplícale que aleje de nosotros a la serpiente.

Hizo Moisés oración por el pueblo, y el Señor le dijo: Haz una serpiente de bronce y ponla en alto para señal; quienquiera que siendo mordido la mirare vivirá. Hizo pues Moisés una serpiente de bronce y púsola por señal, a la cual mirando los mordidos sanaban. Números 21:6-8

La serpiente que se arrastra, aquella que “muerde al pueblo” y trae sufrimiento es el Ego en sus múltiples facetas, el mismo Satán. Es la misma legión de deseos y pasiones que cargamos en sí mismos, la razón misma de nuestras amarguras.

Pero es hora de comprender que ese mismo tentador que se le aparece a Eva en el Jardín del Edén, se encuentra en cada uno de nosotros y resulta ser nuestro entrenador psicológico en el gimnasio psicológico que es la vida misma.

Es el Ego que a cada instante nos incita a malgastar nuestro poder creador, nos invita no solamente a la fornicación, sino al chisme, a la crítica, al sarcasmo, al juicio contra los demás, a la envidia, la ira, al amor propio, a la codicia, a la dejadez espiritual, etc.

Cada vez que nos identificamos, nos fascinamos y dormidos cedemos ante tales tentaciones, en realidad comemos del fruto prohibido.

Cada vez que nos dejamos “caer en la trampa” estamos robusteciendo nuestros propios defectos, entregándoles a ellos el poder de nuestra capacidad creadora.

Ha llegado la hora de comprender que cada tentación es una invitación a la batalla contra las fuerzas de las sombras. Cada tentación que superamos y vencemos transforma nuestras aguas en el “vino del espíritu”.

Solamente cuando buscamos una transformación radical es como podemos robarle la luz al tentador, al entrenador de nuestro gimnasio psicológico.

LÁMINA DE JOHFRA BOSSCHART

Escorpio

Por eso es que el Escorpio del zodiaco de Johfra nos muestra allá en la distancia aquél caballero vestido con las armas de la luz, en batalla contra el dragón (el YO).

Esta batalla es análoga a la lucha de Hércules contra la Hidra de Lerna y a la de Perseo y Medusa, donde Perseo decapita la Medusa con su espada flamígera.

La Hidra de Lerna es viva personificación de la mente con todos sus defectos psicológicos y el simbólico Perseo es el luchador que debe acabar con esos elementos indeseables enfrentándose a sí mismo. La lanza, el mazo y la espada, si bien son símbolos vivientes de los misterios sexuales, también representan la voluntad, la cual es indispensable para ganar en la dura brega, contra el Ego.

Desde tiempos antiguos la dura roca ha representado un poder que el ser humano puede utilizar para su transformación radical y definitiva. Siempre con el auxilio de nuestra Madre Divina (fuego electrónico solar) se pueden eliminar todos y cada uno de los defectos psicológicos.

Este fuego sagrado en el oriente se conoce como Devi-Kundalini, y Kundalini misma es la serpiente de bronce que Moisés levantó ante la vara para sanar a los israelitas en el desierto

“Hazte [una serpiente] ardiente (de fuego), y ponla sobre la bandera; y será que cualquiera que fuere mordido y mirare a ella, vivirá.”

Este fuego sagrado es el único que tiene el poder de llevarnos a la muerte del mí mismo; a la aniquilación Buddhista, a la eliminación de nuestros defectos psicológicos de nuestra segunda naturaleza; a la eliminación de todos aquellos aspectos inhumanos que en nuestro interior cargamos.

Este es el fuego que nos lleva a fundirnos con nuestro Real Ser y que nos transforma hasta convertirnos en el Hijo del Hombre; el que nos lleva al nacimiento segundo del cual Jesús el Cristo le habló a Nicodemo cuando dijo (Juan 3:5):

5De cierto, de cierto te digo, que el que no naciere de agua y de Espíritu, no puede entrar en el Reino de Dios.

El Águila de Escorpión simboliza la transformación de lo impuro (el Ego) en la pureza espiritual del Ser.

Ahora comprenderemos porqué el escorpión se encuentra sacando una piedra labrada de entre las aguas.

Comprendemos ahora el significado del niño con la calavera entre sus manos; pues es solamente con la eliminación de lo viejo, como nos llega lo nuevo. El nacimiento segundo llega con la muerte de nuestros defectos.

Ahora vemos por qué hay un cáliz seco y uno que irradia luz; pues es solamente a través de la observación, comprensión y eliminación de nuestros defectos como logramos robarle la luz a las tinieblas y para esto, la única manera en la que evitamos el derramar nuestras aguas es no dando nuestro oído para el chisme, ni para la crítica, ni prestándonos para hacer mal uso del sexo.

Más el trabajo de la iniciación es muy difícil.

Escorpio está regido por Marte, símbolo de la guerra; lo que explica por qué el paisaje es tan escabroso, representando cuán difícil es el trabajo interno.

También vemos la figura de un maestro en actitud meditativa entre toda esa adversidad símbolo de la voluntad de acero de los nacidos bajo el signo de Escorpio.

ELEMENTOS:

Piedra: el Topacio.

Es considerado una de las piedras preciosas y es utilizada desde épocas antiguas como amuleto de protección y para dar salud.

Color: Rojo Fuerte.

El rojo es representativo de la maestría que se puede lograr en el camino iniciático que es la vida misma. Vemos el rojo en la túnica del Gran Maestro Jesús, en las vestimentas de los tres Reyes Magos que se presentan a recibir al niño en la navidad, y – de forma simbólica – en las capas de los reyes.

Metal: el Hierro y el Imán. En origen, la palabra hierro se deriva del antiguo germánico eisen que significa “metal sagrado”. La analogía de la fuerza y la utilidad del metal del hierro aplican muy bien a los nativos de escorpio; pues el trabajo arduo de la auto-observación psicológica en el camino iniciático que es la vida, les permitirá trabajar en la transmutación de su fuerza creadora hasta que su metal (una vez más, alquimia) se torne sagrado. Igual que el hierro, si hay descuido en el trabajo, al momento en que se pierde la energía creadora y como el hierro se corroerá y debilitará, igual que cuando éste entra en contacto con el agua.

Imanes naturales.- La magnetita es un potente imán natural, tiene la propiedad de atraer todas las sustancias magnéticas. Su característica de atraer trozos de hierro es natural. Esta compuesta por óxido de hierro.

Se puede utilizar como piedra de protección y ayuda para las necesidades básicas.

Planta: el Roble.

De la familia de las hayas, su nombre científico: Quercusrobur, árbol de corteza dura, antiguamente eran considerados como símbolo de tenacidad y fuerza. Existen distintas variedades de ésta planta según el sitio donde se reproducen. Son ricos en taninos, sobre todo en sus hojas, corteza y agallas, sustancia utilizada en medicina como astringente y anti-inflamatoria.

Flor: El Crisantemo.

(Chrysanthemum) Su nombre en griego significa Flor de oro, es originaria de China y otros países asiáticos, muy apreciada por su belleza y colores.

Elemento: Agua.

Palabra: “Acción”.

Perfume: El coral.

(Pie de pájaro) HAMELIA VERSICOLOR. En Sinaloa (México) la llaman: Sangre de Toro. – Colombia: Planta así llamada por el color rojo de su fruto.

CARACTERÍSTICAS.

Nos enseña el Maestro Samael que aquellos nacidos bajo el signo de Escorpio son de recia voluntad y que deben aprender a combatir contra el defecto de la ira, del rencor y de la venganza. Tienden a ser ambiciosos y energéticos, fieles amigos, terribles enemigos.

Los nativos de Escorpio deben aprender a ser apacibles.

Son hijos que pueden ser totalmente castos o totalmente fornicarios.

Los nativos de Escorpio – como todos los seres humanos – deben aprender a controlar la fuerza de su sexualidad y hacer uso de ella solamente de forma edificante y dignificante.

Aquellos nacidos bajo el signo de Escorpio deben esperar pasar por una amargura antes de sus 30 años.

Las personas de Escorpio pueden ser muy dinámicos o muy letárgicos.

Pueden encontrarse en situaciones de mucha actividad donde les parece que el trabajo no termina al igual que en situaciones donde aunque para ellos no hay un sentido de urgencia, resulta inminente el poner “manos a la obra”. La palabra “acción” para los escorpianos está dirigida de forma íntima al trabajo psicológico y a la revolución de la consciencia y han de estar muy atentos, pues durante el ir y venir de los días aparecerán muchas tareas por realizar y la mayoría serán distracciones que les llevarán a poner sus esfuerzos en todo, excepto en el trabajo de la auto-realización íntima.

PRÁCTICA:

Práctica de Escorpio

HAM-SAH

POSTURA

Sentaos cómodamente, ojos cerrados.

Colocad la palma de la mano izquierda abierta y hacia arriba, y el dorso de la mano derecha, sobre la palma de la mano izquierda.

Relajad el cuerpo, lo más posible, y luego inhalad profundamente, muy despacio.

PRÁCTICA.

Se inhala por la nariz y se exhala por la boca

Al inhalar, imaginad que la Energía Creadora sube por unos canales sutiles desde los órganos creadores, por la espalda, hasta el cerebro y pronunciad mentalmente el mantram HAM, así:

«JAAAAAAAAAAMMMMMMM» (la «H» suena siempre como «J»). Exhalad, corto y rápido, al tiempo que pronunciáis el mantram SAH: «SAAJJ» en forma sonora.

La inhalación se hace lenta; la exhalación, corta y rápida.

La Energía Creadora fluye, en todo sujeto, desde adentro hacia afuera, de manera CENTRÍFUGA; más nosotros debemos invertir ese orden con fines de superación espiritual. Debe, nuestra Energía, fluir en forma CENTRÍPETA (queremos decir, de afuera hacia adentro).

Indubitablemente, si inhalamos despacio y lento, fluirá la Energía Creadora en forma centrípeta, de afuera hacia adentro. Si exhalamos corto y rápido, entonces se hará cada vez más centrípeta esa Energía.

Durante la práctica, no se debe pensar absolutamente en nada; los ojos deben estar cerrados profundamente; sólo vibrará en nuestra mente, el HAM-SAH y nada más.

A medida que se practique, la inhalación se va haciendo más honda y la exhalación muy corta y rápida.

Instructor:

Ricardo Santana, Gilbert Arizona EEUU

Imagen del Signo Johfra Bosschart.

Imagen de la Práctica Ismael Moreno Luna

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