Gnosis Instituto Cultural Quetzalcóatl

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La Auto Observación Psicológica

Basamentos circules muy característicos de la Zona Arqueológica de Tamtoc, probablemente dedicados al dios del viento.

En esta ocasión tocaremos el tema relacionado con el sentido de la auto observación psicológica, es claro que órgano que no se usa se atrofia, y este sentido está atrofiado en la inmensa mayoría de nosotros, es indispensable aprender a dirigir nuestra atención hacia el interior de sí mismos para poner en actividad y desarrollar este sentido; en todos los seres humanos se halla en estado latente, más se desarrolla en forma gradual a medida que vayamos usándolo.

Cada uno de nosotros tiene una psicología particular, desafortunadamente la mayoría de las gentes no piensan en esto ni lo aceptan debido a que están atrapadas en la mente sensual fundamentada en lo que percibimos a través de los cinco sentidos.

Cuando alguien comienza a auto observarse es porque ha aceptado la realidad de su psicología. Se convierte en una persona diferente a las demás con la posibilidad de un cambio.

A la gnosis venimos a cambiar, no a ser mejores, para que nuestro cambio interior sea posible es necesario iniciar la auto observación psicológica de sí mismos; solo así podremos auto conocernos a fondo; podremos descubrir nuestros defectos psicológicos, este hecho nos permitirá estudiarlos y eliminarlos radicalmente.

Cuando aceptamos la doctrina de los muchos y entendemos el crudo realismo de los siete demonios que Jesús el Cristo sacó del cuerpo de María Magdalena, (siete pecados capitales), ostensiblemente nuestro modo de pensar con respecto a los defectos psicológicos, sufre un cambio fundamental.

Este cambio consiste en no querer continuar con el estado psicológico en el que vivimos, con tanta gente metida dentro de nuestra psiquis, entonces iniciamos la auto observación, no está de más afirmar que la doctrina de los muchos es de origen tibetano y gnóstico en un ciento por ciento.

En la medida que nosotros progresamos en el trabajo interior podemos verificar por sí mismos un orden gradual en el trabajo relacionado con la eliminación de los múltiples agregados psíquicos que personifican a nuestros errores. Tal orden se procesa de acuerdo a la dialéctica de la conciencia, misma que la dialéctica de la razón jamás podría superar.

El Ser establece un orden psicológico en el trabajo de eliminación de defectos, el ego jamás podría establecer orden en cuestiones psicológicas, pues en sí mismo es el resultado del desorden.

Conforme vamos eliminando los distintos agregados psíquicos surge la memoria trabajo, la cual puede darnos distintas fotografías psicológicas de diversas etapas de nuestra vida que nos recuerdan una estampa viva y repugnante de lo que fuimos antes de empezar nuestro trabajo psicológico. La memoria-trabajo permite comparar distintos estados psicológicos registrados por el sentido de la auto-observación psicológica y darnos cuenta de los cambios positivos logrados en nuestra psiquis en base a nuestro trabajo interior.

Existen en nuestra psiquis agregados que ni remotamente sospechamos, por ejemplo un hombre honrado si se auto observa puede llegar a descubrir yoes ladrones habitando en las zonas más profundas de su propia psicología, o una magnifica esposa o doncella llena de virtudes puede también encontrar en el fondo de su psiquis yoes de prostitución, esto puede ser inaceptable para el centro intelectual o sentido moral de cualquier ciudadano juicioso, pero es posible y exacto dentro del terreno de la auto observación psicológica.

Basamentos circules muy característicos de la Zona Arqueológica de Tamtoc, probablemente dedicados al dios del viento.

¿Nos cae mal una persona?, Podemos decir que porque la conocemos, aunque en realidad no la observemos, conocer no es observar, confundimos el conocer con el observar. La observación es activa y es un medio de cambio de sí mismos, en tanto que el conocer es pasivo y no produce un cambio en nosotros. En el caso de que sintamos antipatía por una persona así porque sí, porque nos viene en gana y muchas veces sin motivo alguno, podemos advertir una multitud de pensamientos que se acumulan en la mente, grupo de voces que gritan desordenadamente dentro de uno mismo, emociones desagradables surgen en nuestro interior, el sabor desagradable que todo esto deja en nuestra psiquis, en tal estado nos damos cuenta lo mal que tratamos a esa persona a quien tenemos antipatía.

Pero ¿Cuál es la causa de que sintamos antipatía por una persona? El origen está en un conjunto de defectos psicológicos que descansan en el lado oscuro de uno mismo que no conocemos ni reconocemos.

Cuando descubrimos esos defectos mediante la auto observación, iluminamos el lado oscuro de nuestra psicología y nuestra conciencia crece mediante el conocimiento de sí mismos. Así como la luna tiene ese lado oscuro que no se ve, también en nuestra psiquis hay un lado oscuro que no vemos.

Pero esto no es todo, ya que si permanecemos atentos, en observación de sí mismos, descubriremos además que muy en el fondo de nuestra psiquis tratamos mal a las personas que nos rodean, amigos, pareja, seres queridos, vecinos, etc., a pesar de que exteriormente nos mostremos cordiales, amables, atentos ante los demás, esto se debe a que el inicuo habita dentro de nosotros, conocido en el apocalipsis como la bestia cuyo número fatal es el 666 que sumados dan 18, los enemigos de Dios.

Para darnos cuenta de todo esto requerimos de una atención dirigida hacia dentro de nosotros mismos, no de una atención pasiva. La atención dinámica proviene del lado del observante, es nuestra parte consciente, mientras que los pensamientos y emociones embotellados en los yoes pertenecen al lado observado. Sólo dividiéndonos en observador y observado podemos auto conocernos.

Todo esto nos hace comprender que el conocer es algo pasivo y mecánico, en contraste con la observación de sí mismos que es un acto consciente. Existe la observación mecánica, la cual nada tiene que ver con la auto observación psicológica a que nos referimos. Pensar y observar son diferentes, cualquiera se puede dar el lujo de estar pensando en sí mismo todo lo que quiera más esto no significa que se esté observando realmente, la capacidad de observación es un atributo de la conciencia.

Para observarnos a sí mismos a fondo, es indispensable dividirnos en observador y observado, si no lo hacemos, no es posible cultivar dentro de nosotros mismos esta maravillosa facultad de la auto observación psicológica, es obvio que nunca daríamos un paso adelante en el camino del auto conocimiento, seguiríamos identificados con todos los procesos del yo pluralizado y por lo tanto continuamos siendo víctimas de las circunstancias.

Basamentos circules muy característicos de la Zona Arqueológica de Tamtoc, probablemente dedicados al dios del viento.

Es necesario aprender a observar nuestros propios yoes en acción, descubrirlos en nuestra psiquis, comprender que cada uno de ellos se ha robado un porcentaje de nuestra conciencia, hasta que no sintamos arrepentimiento de haberlos creado no nos haremos conscientes de tales defectos, entonces nos preguntaremos, pero, ¿Qué está haciendo este yo?, ¿Qué quiere?, ¿Por qué me atormenta con su ira, con su lujuria?

Si ponemos atención antes de dormimos en el preciso instante de transición entre vigilia y sueño sentiremos dentro de nuestra propia mente distintas voces que hablan entre sí, son los distintos yoes que deben romper en tales momentos toda conexión con los distintos centros de nuestra máquina orgánica a fin de sumergirse luego en el mundo molecular, en la "Quinta Dimensión".

En tales instantes de observación serena ya sea antes de dormir o durante las horas de meditación o incluso durante el día, podremos percibir en nosotros mismos una serie de pensamientos, emociones, deseos, pasiones, comedias privadas, dramas personales, elaboradas mentiras, discursos, excusas, morbosidades, lechos de placer, cuadros de lascivia, etc.

Nos daremos cuenta que tales agregados psicológicos tienen voluntad propia, nos la han robado, si la queremos recuperar es indispensable romper la vida mecánica que llevamos mediante el estudio y la ejecución de diversas prácticas de gnosis en nuestro tiempo libre; en lugar de desperdiciarlo en programas televisivos o redes sociales que fortalecen el ego.

En otro orden de ideas, muchos estudiantes suelen confundir la observación del mundo exterior con la auto observación, existe el mundo exterior y el mundo interior, la gente común está plenamente identificada con el mundo exterior, considera que lo real es el mundo que nos rodea, las personas, las casas, el dinero, el trabajo, lo que hacen o no hacen los demás, las cosas que unos tienen y otros no, las fiestas, los títulos académicos, la posición social, los reconocimientos, el prestigio, la fama, etc. De esta manera vivimos en una continua identificación con la vida exterior la cual nos lleva a la fascinación y sueño de nuestra conciencia. La sabiduría oriental nos enseña que todo lo anterior es el mundo maya o de la ilusión porque todo es perecedero. En cuestión de trabajo interno, la vida interior es más importante que la exterior, debemos observar y descubrir el tipo de vida espiritual que tenemos internamente y esto tiene que ver con el desarrollo del sentido de la auto observación psicológica.

Con dicho sentido en acción somos capaces de auto descubrir nuestros propios errores y en consecuencia conocer el ego a fondo. La gnosis es la ciencia de la conciencia, la gnosis auténtica es totalmente fúnebre, ya que para reintegrarnos con el Ser requerimos morir psicológicamente de instante en instante, de momento en momento, solamente con la muerte del ego adviene lo nuevo, lo real; aquello que es, lo que ha sido y lo que siempre será, la desintegración del mí mismo, del sí mismo nos abre las puertas de la eternidad, de la inmortalidad, empero no cualquier gente está dispuesta a dejar de existir para el mundo sensual.

Es indispensable observarnos a sí mismos muy seriamente desde el punto de vista que no somos uno sino muchos, para realmente trabajar sobre sí mismos, los defectos que nos impiden el trabajo de la auto observación íntima son muchos, damos algunos ejemplos: mitomanía (delirio de grandeza, creerse un Dios) egolatría, (creencia en un yo permanente; culto al ego), paranoia (sabiondez, auto suficiencia, engreimiento, no ver el punto de vista ajeno, orgullo místico). Cuando se tiene la convicción de que en el terreno de lo psicológico se es uno, que se tiene un yo permanente, resulta imposible el trabajo sobre sí mismo. La psicología oficial habla del ego como si fuera individual cuando en realidad es plural.

Muchas personas con esta forma de pensar jamás aceptarán la posibilidad de un cambio profundo en nuestra psiquis. Quien siempre se cree uno, nunca será capaz de separarse de sus propios errores, considerará cada pensamiento, sentimiento, deseo, emoción, pasión, afecto, etc., como funcionalismos diferentes e inmodificables de su propia naturaleza y hasta se justificará ante los demás diciendo que sus defectos personales son de carácter hereditario y por lo tanto juzgará la muerte del yo como algo imposible. Por lo contrario, quien acepta la doctrina de los muchos yoes, comprende a base de observación que cada pensamiento, acción, pasión, etc., corresponden a un yo distinto, que cada yo piensa siente y actúa dentro de nuestra psicología de manera diferente. De tal forma que cualquier atleta de la auto observación íntima, trabaja muy seriamente dentro de sí mismo y se esfuerza por apartar de su psiquis los diversos elementos indeseables que carga dentro.

La Gnosis nos enseña que vivimos en una parte muy pequeña de nosotros mismos, que nuestra conciencia se extiende en una parte muy reducida de nuestra psiquis, la idea del trabajo gnóstico es de ampliar esa conciencia mediante una observación directa de nuestra propia psicología.

Requerimos de vez en cuando hacer esfuerzos conscientes y sacrificios voluntarios a través de distintas renunciaciones para irnos forjando en la disciplina esotérica, si no ponemos en práctica el conocimiento, tan solo seremos unos loros intelectuales de la gnosis que nos sabremos de memoria los libros del maestro Samael pero sin la experiencia directa del Ser.

Necesitamos de la auto observación para adquirir disciplina esotérica, si no nos auto observamos no sabemos por cuales defectos comenzar a trabajar, si no sabemos por dónde empezar ¿a dónde vamos a ir?, si no nos damos cuenta que somos perezosos o perezosas si no sabemos por cuales defectos empezar no es posible ponernos a trabajar esotéricamente al no darnos cuenta de los defectos que nos impiden el trabajo interno.

En la vida práctica, mientras nos relacionamos con nuestros semejantes siempre encontraremos personas que nos hagan reaccionar psicológicamente, es en tales momentos en que debemos forjarnos nuestra propia disciplina esotérica, en pleno acecho místico podemos auto descubrir nuestros defectos.

Ahora bien, cuando los hemos identificado plenamente, debemos dedicar un tiempo a la comprensión de cada una de esas debilidades en forma disciplinada para luego recurrir a las fuerzas superiores de nuestra divina madre interior para que nos los elimine.

Enviado por: Instructor Virgilio Cuautle Roldán. Nochistlán, Zac.

Fotos: Basamentos circules muy característicos de la Zona Arqueológica de Tamtoc, probablemente dedicados al dios del viento.

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