Gnosis Instituto Cultural Quetzalcóatl

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Libro: Tiempo Azul

Capítulo 2. Relajación Mental

Capítulo 2. Relajación Mental

Meditar es la búsqueda de información, pero libre de toda actividad mental. La mente es útil para muchas cosas, pero es un estorbo en la meditación; por lo que la tarea primordial es emanciparnos de la mente. Tarea nada fácil, pues desde que nacimos la hemos usado intermitentemente, aún más, se nos ha exigido, en la sociedad en que vivimos, que se necesita abusar de sus funciones para poder tener un mejor trabajo y vivir mejor.

Nos dice el maestro Samael Aun Weor, que Dios está tan cerca de nosotros, que lo único que nos separa de él, es la mente. Debido a la involución en que estamos en la actualidad, le hemos dado atributos a la mente que no merece, la valoramos como si fuera lo más exaltado; dentro de su órbita la mente es muy útil, pero para meditar no sólo es inútil, sino que es un verdadero obstáculo.

Afortunadamente, existen varios sistemas para relajar la mente, para llevarla a su estado natural, de quietud y silencio. Cuando la mente queda quieta, afloran, entonces, facultades superiores que nos permiten dirigirnos al mundo interior y auto descubrirnos.

Estudiemos algunos de estos sistemas, podemos realizar uno en cada meditación, irlos variando para enriquecer nuestro trabajo interno e inclusive practicar con mayor intensidad los que mejor nos hayan dado resultado.

El maestro Samael en su libro “La Revolución de la Dialéctica”, nos siguiere tres etapas en este proceso de relajación mental:

«Reflexión Serena: Primeramente, hay que hacernos plenamente conscientes del estado de ánimo en el que nos encontramos antes de que surja cualquier pensamiento. Observar serenamente nuestra mente, poner atención plena en toda forma mental que haga su aparición en la pantalla del intelecto.»

«Es perentorio convertirnos en vigías de nuestra propia mente durante cualquier actividad agitada, y detenernos por un instante para observarla.»

«Psicoanálisis: Indagar, inquirir, investigar la raíz y el origen de cada pensamiento, recuerdo, afecto, emoción, sentimiento, resentimiento, etc., conforme van surgiendo en la mente.»

«Durante el psicoanálisis se deberá examinar, aquilatar e inquirir sobre el origen, causa, razón o motivo fundamental de todo pensamiento, recuerdo, imagen y asociación, conforme van surgiendo desde el fondo del subconsciente.»

«Mantralización o koan: Los objetivos de esta etapa son: a) Mezclar dentro de nuestro universo interior las fuerzas mágicas de los mantrams o koanes. b) Despertar conciencia. c) Acumular íntimamente átomos Crísticos de altísimo voltaje.»

«En este trabajo psicológico el intelecto debe asumir un estado receptivo, íntegro, unitotal, pleno, tranquilo y profundo. Con los koanes o frases que descontrolan a la mente se logra el estado receptivo unitotal.»

Estas tres etapas en la relajación mental, pueden hacerse todas en una práctica de meditación, pero también es posible trabajar con sólo una de las fases o combinar dos de ellas. En todo caso, se necesita disciplina para hacerlo, constancia, fe y devoción. En cada etapa se nos ha entregado variadas claves para profundizar en ellas, es importante que las vayamos integrando en nuestra disciplina.

1. REFLEXIÓN SERENA

Personaje con los brazos cruzados el estilo de los sarcófagos egipcios. Para la gnosis significa que estamos dispuestos a desintegrar nuestros defectos. Zona Arqueológica de Toniná. Cultura Maya.

Personaje con los brazos cruzados el estilo de los sarcófagos egipcios. Para la gnosis significa que estamos dispuestos a desintegrar nuestros defectos. Zona Arqueológica de Toniná. Cultura Maya.

Primero que nada, hay que descubrir el estado emocional en que nos encontramos y hacernos conscientes de él. De no hacer este paso, las emociones producirán oleaje intelectual, batallar de las antítesis, imposibilitando la meditación. Haciéndonos conscientes de qué emociones tenemos en el momento de meditar, conjuraremos ese problema fácilmente.

Si, por ejemplo, nos han pagado un dinero, estaremos muy contentos, si nos ponemos a meditar en ese estado emocional sin comprenderlo, lo más seguro es que nos la pasemos todo el rato pensando en todo lo que podremos hacer con ese dinero. Si alguien nos ha insultado, muy probablemente estaremos enojados, si no tomamos consciencia de ese estado emocional, durante el tiempo que supuestamente dedicaremos a la meditación, estaremos en el siguiente dialogo interno: Qué le dijimos, qué nos dijo, qué le hubiéramos dicho, etc.

Por lo cual, terminada la retrospección nos sumergimos como buzos, pero en sí mismos, con la finalidad de descubrir nuestras emociones y tomar consciencia de ellas.

Se hace indispensable no combatir los pensamientos, no rechazarlos, no huir de ellos. En lugar de combatir a la mente, debemos poner atención en cada cosa que surja de ella. Si rechazamos, se crea conflicto, lucha, batalla, eso daña nuestra meditación. Así que lo indicado es poner atención consciente en toda forma mental que haga su aparición.

Necesitamos poner en actividad la conciencia, que la mente y la personalidad se vuelvan cada vez más pasivas. Para meditar no necesitamos de la mente; la personalidad es todo lo externo: el trabajo, los estudios, la comida. A la hora de meditar, todo ello es innecesario. Se debe poner la conciencia activa y, en contraparte, colocar en estado pasivo la personalidad y la mente.

Para que esta fase pueda realizarse con el mayor de los éxitos, podemos, en el curso común de la vida diaria, vigilar nuestra mente en cada actividad agitada que tenga. Detenernos, aunque sea un instante a observarla; si logramos esto, a la hora de meditar será mucho más fácil.

«Has de alcanzar una fijeza de mente tal, que ninguna brisa, ni aun el viento impetuoso, puedan lanzar en ella un pensamiento terreno. Así purificado, el sagrario debe estar vacío de toda acción, de todo sonido o luz mundanales; así como cae exánime la mariposa en el umbral, sorprendida por el cierzo helado, así también todos los pensamientos terrenos deben caer muertos ante el templo.» [Blavatski. La Voz del Silencio].

2. PSICOANÁLISIS

Necesitamos auto explorarnos con la finalidad de auto conocernos, hay que buscar comprender cada emoción, sentimiento, recuerdo, etc., que aparezca. Cuando se logra comprender un pensamiento, éste deja de molestarnos.

No es tratando los pensamientos que surgen como entidades demoniacas como relajaremos la mente, se trata de poner atención en lo inatento, para que se vuelva atento; y con la conciencia estudiar cada cosa que surja del subconsciente. Cuando ponemos la atención en lo que nos hace inatentos y lo estudiamos tratando de comprenderlo, entonces se transforma lo inatento en atento, logrando entonces el éxito en la meditación.

Pensamientos a un abismo

Podemos auxiliarnos de la imaginación creadora para relajar la mente. La imaginación consciente es una facultad preciosísima, que no debemos confundir con la fantasía. La imaginación es el traslúcido del alma, imaginar es ver para el estudiante místico.

Pondremos atención plena, natural, espontánea en cada forma que haga su aparición en la pantalla de nuestra mente. Cada pensamiento o sentimiento, trataremos de comprenderlo y luego, imaginando un abismo, lanzaremos ese pensamiento. Así podremos ir dejando la mente en silencio.

«Después de lograda la relajación del cuerpo físico, es necesario relajar la mente. La relajación mental se consigue también con la ayuda de la imaginación. Observe Ud. todos los pensamientos que le vengan a la mente, todos los recuerdos que le asalten, todas las inquietudes, etc. Estúdieles para conocer su origen. El estudio de todo esto le revelará a Ud. muchas cosas, le hará conocer sus defectos, sus errores, etc. Así conocerá Ud. cómo trabaja su Yo, su Ego. Analice cada defecto. Trate de comprender cada defecto en todos los niveles de la mente. Estudie cada pensamiento, recuerdo o emoción que le asalte. Comprenda cada pensamiento. Luego imagínese un abismo profundo. Arroje Ud. cada pensamiento estudiado, cada recuerdo, inquietud, etc., a ese abismo. Así su mente quedará quieta y en silencio. En la quietud y el silencio de la mente podrá Ud. ver y oír al Intimo. Él es el Maestro Interno. Es él su dios interno.» [Samael Aun Weor. Introducción a la Gnosis].

Pratyahara

Hay una técnica maravillosa para dejar la mente en silencio, se trata de comprender toda forma mental que aparezca, estudiando su antítesis también, el objetivo es llegar a la síntesis, cuando logramos esto el pensamiento deja de molestarnos.

Supongamos que llega una imagen morbosa, indudablemente será un ave de mal agüero en nuestra mente que nos llevará a una verdadera tempestad psicológica, pero no es siendo agresivos con tal pensamiento como lograríamos que nos deje en paz. Se trata de meditar en lo que para nosotros es una imagen lujuriosa y lo que sería su antítesis, lo sagrado que en realidad es la fuerza sexual. Entonces llegaríamos a una síntesis, comprenderíamos que no tiene razón de ser ese pensamiento, que es una ilusión de la mente y, en consecuencia, ese pensamiento se desvanecería.

No estamos diciendo que haya que pensar, razonar, intelectualizar todo cuanto llegue a nuestra mente; lo que necesitamos es meditar, comprender, utilizar la conciencia para llegar a la síntesis y, de ese modo, desaparezcan esos pensamientos.

«La Esencia se halla siempre embotellada entre el batallar de los opuestos, más cuando la batalla termina y el silencio es absoluto, la Esencia queda libre y la botella vuelta pedazos.

Cuando practicamos la meditación, nuestra mente es asaltada por muchos recuerdos, deseos, pasiones, preocupaciones, etc.

Debemos evitar el conflicto entre la atención y la distracción. Existe conflicto entre la distracción y la atención cuando combatimos contra esos asaltantes de la mente. El Yo es el proyector de dichos asaltantes mentales. Donde hay conflicto no existe quietud ni silencio.

Debemos anular el proyector mediante la auto observación y la comprensión. Examinad cada imagen, cada recuerdo, cada pensamiento que llegue a la mente. Recordad que todo pensamiento tiene dos polos: positivo y negativo.

Entrar y salir son los aspectos de una misma cosa. El comedor y el baño, lo alto y lo bajo, lo agradable y lo desagradable, etc., son siempre los dos polos de una misma cosa.

Examinad los dos polos de cada forma mental que llegue a la mente. Recordad que sólo mediante el estudio de las polaridades se llega a la síntesis.

Toda forma mental puede ser eliminada mediante la síntesis.

Ejemplo: Nos asalta el recuerdo de una novia. ¿Es bella? Pensemos que la belleza es el opuesto de la fealdad y que, si en su juventud es bella, en su vejez será fea. Síntesis: No vale la pena pensar en ella, es una ilusión, una flor que se marchita inevitablemente.

En la India, esta auto observación y estudio de nuestra psiquis es llamada propiamente, Pratyahara.

Los pájaros pensamientos deben pasar por el espacio de nuestra propia mente en sucesivo desfile, pero sin dejar rastro alguno.

La infinita procesión de pensamientos proyectados por el Yo, al fin se agota y entonces la mente queda quieta y en silencio.» [Samael Aun Weor. La Revolución de la Dialéctica].

3. MANTRALIZACIÓN O KOAN

Por último, la ayuda de frases enigmáticas (koanes) y sonidos sagrados (mantram) nos ayudan a dejar la mente quieta. Además, con ellos podemos atraer fuerzas espirituales divinas a nuestra meditación. Podríamos decir que se abre un canal de lo más elevado y se atraen átomos, por decirlo de alguna manera, de altísimo voltaje, de carácter espiritual y divino a nuestra práctica.

Koan

La palabra koan, se refiere a una frase enigmática que la mente no puede resolver. Están realizadas por maestros de la meditación y no tienen solución. La mente como es materia enrarecida, también se cansa. Si nos concentramos en una frase enigmática (koan) con el sano propósito de hacer desfallecer a la mente, esto es posible.

Un koan es también un diálogo místico entre un maestro y su discípulo. Frecuentemente es empleado para probar el avance del discípulo. Dependiendo del avance espiritual del discípulo, éste reaccionará o no ante la frase enigmática del maestro.

A través de los siglos se han usado frases enigmáticas (koanes) por muchísimos estudiantes y a través de la disciplina han logrado dejar la mente en silencio.

Lo que tenemos que hacer es concentrarnos en la frase y tratar (no con la mente) de capturar su significado, que está más allá de los conceptos, del batallar de las antítesis y que jamás habrá una explicación intelectual para ello.

Podemos entregarnos de lleno, después de la relajación física, con una de estas frases enigmáticas (koanes); también podemos pasar primero por las etapas de reflexión serena y psicoanálisis, y luego fijar nuestra atención en ellos.

Se trata de concentrarse en ellos, tratando de capturar su significado, pero no con la mente. Como no tiene respuesta alguna, la mente se cansará y nos dejará en paz, en silencio.

a) “No es la mente, no es el Buda, no es nada”.

Es una frase misteriosa (koan) que han usado miles de estudiantes, a través del cual algunos han logrado el objetivo: dejar la mente en silencio.

El mundo no es más que energía mental condensada, pero ¿qué es algo, que no es la mente? Entonces llegamos a la conclusión que sea, posiblemente, espíritu, el Ser, el Buda; pero el koan insiste, algo que no es la mente, ni tampoco el espíritu (o Buda); algo que no es la materia, ni el espíritu, algo que no es la mente con la que pienso. Llegamos entonces a la nada, pero resulta que el koan nos dice que tampoco es nada.

Ante este koan, la mente caerá desfallecida. No se trata de ponerle alguna teoría, lo que leímos en un libro, lo que alguien nos platicó, se trata de poner el aquí y el ahora. Nada de teorías, sino de vivencia práctica.

La mente, por fin, se dará por vencida, se cansará y quedará en imponente silencio.

b) “Si le entregas los huesos a tu padre y la carne a tu madre, entonces ¿Dónde estabas tú?”

Ofrenda funeraria. Museo de Antropología de Xalapa.

Ofrenda funeraria. Museo de Antropología de Xalapa.

Se trata de no consultar en los almacenes de memoria las teorías que hemos aprendido, sino de ver lo real que hemos llegado a experimentar. Por lo que este koan es de gran valor, ya que nos hace bajar de la nube en que andamos, pues no hemos comprobado, directamente, los misterios de la vida y de la muerte.

Nos refiere a la importancia del origen del ser humano, de la energía creadora que nos trajo al tapete de la existencia, cosas que, francamente, la mente jamás podrá comprender. Por lo cual, si nos proponemos concentrarnos en este koan, se quedará al final en silencio la mente y entonces podremos meditar.

c) “Si todo se reduce a la unidad, ¿A qué se reduce la unidad?”

Todo lo creado, lo podríamos reducir a su parte más elemental; por ejemplo, nuestro cuerpo, es un todo, pero está compuesto de órganos, los órganos están compuestos de moléculas, las moléculas de átomos y los átomos de partículas infinitesimales. Si todo se reduce a la unidad, ¿a qué se reducirá la unidad?

Son elementos que la mente jamás podrá resolver, por lo que, si nos concentramos en ellos, de manera serena, sin artificios de ninguna especie, podremos dejar la mente en silencio.

d) ¿Cuál es tu rostro original?

Frase enigmática de lo más hondo, pues nos remota al origen mismo de la creación. Pareciera que quiere ponernos en contacto con la chispa divina más elevada que pueda existir. Claro, la mente no tiene ninguna oportunidad de entenderlo.

Para darnos una idea, está el físico, luego el vital, el astral y el mental, hasta ahí llegamos con la mente, pero luego sigue el causal, la conciencia y el Ser; de eso ya nada sabe la mente. Pero más allá se encuentra el Espíritu Santo, el Cristo Íntimo y el Padre; y todavía más allá se encuentra esa chispa raíz, ¿qué podría saber la mente de eso?

Así que el meditar en tal frase, nos lleva también al silencio absoluto de la mente.

Mantram

Los sonidos sagrados, en sánscrito Mantram, dieron origen al universo mismo. Existen mantram para salir en astral conscientemente (como el mantram Rusti), para desarrollar los chakras (los siete sonidos “i”, “e”, “o”, “u”, “a”, “m” y “s”), para transformar nuestras energías (como el mantram Ham Sah), existen mantram hasta para alejar a un perro (Sua).

No debe extrañarnos que existan muchos mantram que pueden ayudarnos a llegar al silencio de nuestra mente. Podemos usar el sonido sagrado (mantram):

a) Om Mani Padme Jum

Este sonido sagrado (mantram) desarrolla el centro magnético (chakra) del corazón y nos pone en contacto con el Ser interior profundo. Al mismo tiempo, relaja nuestra mente. Tendremos que vocalizarlos con mucha emoción positiva para que tengan el efecto deseado, dicen las tradiciones milenarias: “Pronunciad con emoción positiva los mantram secretos y el maestro vendrá”…

Se escribe Om Mani Padme Jum, pero se pronuncia como: Om Masi Padme Yom. Tenemos la fortuna de tener en la gnosis la pronunciación, tal como era en los más antiguos tiempos. Es un sonido mágico (mantram) para ponernos en contacto con nuestro propio Ser, se traduce de varias formas, pero todas ellas nos acercan al Padre que está en Secreto.

Una de ellas es: Tú estás en mí, Yo estoy en ti. Prácticamente lo que los mayas dejaron con “In lak´ ech a lak´ en” (tu eres yo, yo soy tu). También lo encontramos traducido como: “Oh mi Padre en mi”.

b) El mantram Aum

El mantram Aum

Éste es un sonido sagrado (mantram) muy importante, pertenece al lenguaje universal, aunque lo encontramos en sánscrito, es una forma de nombrar a la divinidad, por lo que es, realmente, trascendental.

Lo interesante de este sonido sagrado (mantram) es que atrae las tres fuerzas primarias de la naturaleza y del cosmos, conocidas como el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo. La misión que tenemos aquí en el mundo es encarnar esas fuerzas, las cuales tienen sus atributos: El Padre es la verdad, el hijo es el Amor y el Espíritu Santo es el poder. Cuando mentimos nos separamos del Padre, cuando odiamos nos separamos del Hijo y cuando abusamos de las fuerzas creadoras nos alejamos del Espíritu Santo.

Todavía más interesante es el hecho que esta triada divina, cada ser humano tiene la suya propia, existe de manera individualizada. Cuando se trabaja en los tres factores de la revolución de la conciencia, estamos luchando por acercarnos a ellas. La muerte del ego nos acerca al Padre. Si uno se sacrifica por sus semejantes, eso es amor y se acerca entonces al Hijo. Si uno trabaja transmutando sus energías creadoras, entonces se acercará al Espíritu Santo.

Este mantram se escribe con una “u”, pero se pronuncia como una “o”, es decir: AOM, alargando cada letra así: aaaaaaaaaaa oooooooo mmmmmmmm. La letra “A” es una invocación al Padre, la “O” llama al Hijo y la “M” es suplicar al Espíritu Santo nos asista.

Por lo que al hacer este mantram, es invocar a la triada divina, pidiendo que nos asista en nuestra práctica de meditación. Debemos, por tanto, hacerlo con mucha fe, devoción y entusiasmo místico.

«Las ondas de la conciencia reúnen los pensamientos afines y armoniosos para fortalecernos. Todo existe por AUM, todo vive por AUM, todo viene a la existencia por AUM, pero en el principio sólo existía el kaos divino. La vocal “A” es la materia prima de la gran obra, es el Tatwa de todo cuanto viene a la existencia. La vocal “U” es la conciencia mística o las conciencias místicas. Y la vocal “M” (la M también es vocal) es la incesante transformación y existencia que los dioses crean con la mente. Concretemos para mayor comprensión: la tierra en estado nebuloso fue “A” en sus procesos de gestación o formación, dirigida por la conciencia cósmica, fue “U”; Poblada de toda clase de seres vivientes, fue “M”. El germen embrionario en los primeros días dentro del claustro materno, es “A”. El feto en gestación es “U”. El niño bienvenido a la existencia, es “M”. “AUM”, lo vive el animal, “AUM”, lo vive el hombre.» [Samael Aun Weor. Medicina Oculta y Magia Práctica].

c) Pander

Dios viejo del fuego Huehueteotl. Museo Nacional de Antropología México

Dios viejo del fuego Huehueteotl. Museo Nacional de Antropología México

Es un mantram poderoso que nos pone en contacto con el Real Ser interior profundo, es una invocación al bendito Anciano de los Días. Cada ser humano tiene su propio Padre divino. Decía la gran maestra iniciada Blavatski “Hay tantos, padres en el cielo como hombres en la Tierra”.

El Padre interior es la sabiduría, la verdad, la severidad, etc. Nos puede orientar en cada circunstancia de nuestra vida. En la cultura mexica al Anciano de los Días se le representaba con el dios viejo del fuego (Huehueteotl).

Podemos usar este mantram para contactar con él y suplicar su asistencia y, además, nos pondrá la mente en un estado de tranquilidad. Sólo hay que alargar cada letra, concentrados en esa chispa divina inmortal.

«El Anciano de los Días es la bondad de las bondades, la misericordia infinita, lo oculto de lo oculto. El Mantram Pander, seguido por la meditación nos permite llegar hasta Él.» [Samael Aun Weor. Magia Cristica Azteca].

d) Gate Gate Paragate Parasamgate Bodhi Suaja

Este mantram fue un regalo a un discípulo de Buda, que no podía controlar las objeciones de su mente, dicen las tradiciones que era tanto el fervor y dedicación que tenía, que se le presentó el mismo Buda y le instruyó con este mantram.

Este sonido sagrado puede ayudaros a eliminar las objeciones mentales, desarrolla también el centro magnético (o chakra) de la glándula pineal, para desarrollar la polividencia o visión espiritual.

En el budismo es un mantram que se considera como fundamental para la disciplina de la meditación. Algunos mantram tienen un significado, algunos otros no. En este caso, este mantram algunos lo traducen como: “Aquellos que han pasado a la otra orilla, ayudadme”.

En el budismo se explica que los seres humanos, que estamos con la conciencia dormida, nos encontramos a la orilla de un río, y los que han logrado emanciparse de la mente, los iluminados, son los que han logrado pasar a la otra orilla del río. En consecuencia, los dormidos están pidiendo ayuda en la meditación a los maestros iluminados.

«El Mantram que les voy a dar es muy sencillo: gate, gate, paragate, parasamgate, bhodi, swá, ha. Este Mantram se pronuncia así: gaaateeeee, gaaateeeee, paragaaateeeee, parasamgaaaateeee, booodiiiii, suaaaa, jaaaaa. En nuestros corazones tiene que haber quedado grabado.

Este Mantram se pronuncia suavemente, profundamente y en el corazón. Puede también usarse como verbo silenciado, porque hay dos tipos de verbo: verbo articulado y verbo silenciado. El verbo silenciado es poderoso.

Este Mantram, entiendo que abre el ojo de Dagma. Este Mantram, profundo, un día los llevará a ustedes a experimentar; en ausencia del ego, el vacío iluminador. Entonces sabrán lo que es el Sunyata, entonces entenderán ustedes lo que es el prajña-paramita. Perseverancia es lo que se necesita, con este Mantram ustedes podrán llegar muy lejos.» [Samael Aun Weor. Para los Pocos].

e) Wu

Templo de las Serpientes. Zona Arqueológica de Xochicalco, Morelos, México.

Templo de las Serpientes. Zona Arqueológica de Xochicalco, Morelos, México.

Este misterioso mantram, se vocaliza como el sonido del viento al pasar por las montañas o como las olas del mar al chocar en las rocas de una playa. No se hace verbalmente, en este caso es en verbo silenciado.

Lo interesante de este mantram es que a la vez es un Koan, si uno medita en la “W” verá que es el mismo glifo del templo de las Serpientes en la zona arqueológica de Xochicalco Morelos en México.

Las serpientes van hacia arriba y luego hacia abajo y luego de nuevo hacia arriba, lo mismo que la letra “W”. A toda subida le precede una bajada, si queremos subir primero habremos de bajar, de descender. La letra “U” es la matriz cósmica de donde surge el mismo universo y todo lo existente.

Nuevamente, llegamos a cosas que la mente jamás podrá entender, no está hecha para ello, es un instrumento que debe usarse en cosas para lo que fue creado, querer entender los misterios del universo con la mente, es como querer ver las estrellas con un microscopio o querer ver los microbios con un telescopio.

OTRAS CLAVES

Existe una serie de claves que podemos usar para relajar la mente, para dejarla quieta y en silencio, que pueden complementarse con todo lo anteriormente descrito. Pueden realizarse en conjunto con lo que se ha explicado o puede hacerse en forma individual.

Música Clásica

Tenemos siete centros, de acuerdo con la Ley del Siete que todo lo organiza y perfecciona. De estos cinco centros pertenecen a la llamada máquina humana: el intelectual, el emocional, el motor, el instintivo y el sexual; dos son de carácter superior y, prácticamente, los tenemos olvidados completamente: El mental y el emocional superior.

El centro emocional superior podemos activarlo escuchando con infinita devoción la música clásica, especialmente, la de Beethoven.

Si aprendemos a escuchar esta música con mucha espiritualidad, totalmente concentrados en cada sonido, como en cada silencio, podríamos entrar en un tipo de arrobamiento místico que nos lleve al silencio de la mente. A tal estado místico se le llama embriaguez dionisiaca. Refiriéndose al polo opuesto del alcoholismo, en este estado la mente queda quieta y a su vez puede alejarnos de este vicio tan horrible.

«Cuando realmente trabaja el centro emocional superior concluye, aunque sea por breve tiempo, el proceso del pensar. Es evidente que el mencionado centro entra en actividad con la embriaguez dionisíaca. Tal arrobamiento se hace posible al escuchar con infinita devoción las sinfonías deliciosas de un Wagner, de un Mozart, de un Chopin, etc. La música de Beethoven, muy especialmente resulta extraordinaria para hacer vibrar intensivamente al centro emocional superior. En ella encuentra el gnóstico sincero un inmenso campo de exploración mística, porque no es música de forma sino de ideas arquetípicas inefables; cada nota tiene su significado; cada silencio una emoción superior.» [Samael Aun Weor. Doctrina Secreta de Anáhuac].

Pranayama

Anillo del campo de la bola religiosa de Chichén Itzá, representa las fuerzas creadoras femeninas, que es posible transmutar.

Anillo del campo de la bola religiosa de Chichén Itzá, representa las fuerzas creadoras femeninas, que es posible transmutar.

La energía que nos trajo al tapete de la vida es muy fuerte, de hecho, es la energía más poderosa que hay en el universo, sólo hay que reflexionar que tiene el poder de crear la misma vida. Si aprendemos a canalizarla nos puede ayudar en muchas cosas, no sólo en nuestro trabajo para ganarnos el pan de cada día, también nos puede ayudar en la meditación.

Tanto en la India como en Egipto, estos ejercicios fueron estudiados y practicados. Nosotros en la gnosis no usamos el pranayama hindú, sino el egipcio.

Prana es la energía que hace vivir todo lo existente, es el hálito de vida, es la fuerza vital de todo lo creado. Es posible aprender a canalizar la energía creadora, a través de un ejercicio llamado pranayama.

Consiste en respirar el prana (hálito de vida) que existe en el aire, para que se produzca un cambio, una transformación y esta energía, convertida en algo superior, puede despejar el velo de la inercia y nos ayuda a lograr el silencio en la mente.

Con el dedo índice y pulgar de la mano derecha controlamos las fosas nasales.

1. Tapamos la fosa nasal izquierda con el índice y respiramos el prana de vida por la fosa nasal derecha, llevando esa energía cristica a las gónadas, ese prana produce un impacto en la energía sexual y la transforma en energía etérica.

2. Tapamos la fosa nasal derecha, retenemos el aire, y con nuestra imaginación creadora vemos tal energía transformada, como si fuera un haz de luz, ascendiendo por un cordón tetradimensional que sube por la medula espinal hasta el cerebro.

3.- Destapamos la fosa nasal izquierda, exhalando el aire y llevando la energía transmutada al corazón y a la conciencia.

4.- Por la misma fosa nasal izquierda que hemos destapado, inhalamos de nuevo el prana de vida, llevando de nuevo a las gónadas, para impactar la energía sexual y transformarla.

5. Tapamos la fosa nasal izquierda y llevamos ese haz de luz al cerebro al retener el aire.

6.- Destapamos la fosa nasal derecha, exhalando el aire y llevando la energía transmutada al corazón.

Combinar la meditación con el pranayama, nos ayuda el buscar el silencio de la mente.

«Prana es el gran aliento. Prana es el Cristo Cósmico. Prana es la vida que palpita en cada átomo, como palpita en cada sol. El fuego arde por Prana: el agua fluye por Prana; el viento sopla por Prana; el sol existe por Prana; la vida que tenemos es Prana. Nada podría existir en el universo sin Prana. No podría nacer el insecto más insignificante, ni brotar la más tímida florecilla sin el Prana. Prana existe en el alimento que comemos, en el aire que respiramos; en el agua que tomamos, en todo.» [Samael Aun Weor. El Libro Amarillo].

Ham Sah

En la gran cultura China también se estudió el fenómeno de canalizar sabiamente las energías creadoras y combinar el resultado de dicha alquimia con la meditación. En una escuela sagrada de nombre “La Orden del Dragón Amarillo” se reunían en círculo, sentados a la manera oriental con las piernas cruzadas, el dorso de la mano derecha sobre la palma de la mano izquierda.

Practicaban diversas técnicas para el domino de la mente, entre ellas el mantram Ham (jam) Sah (saj), con las cuales es posible transmutar la energía sexual y lograr el silencio mental.

1. Se inhala profundamente, lentamente, imaginando la energía sexual transmutada ascendiendo por la columna espinal hasta el cerebro. Cantando mentalmente el sonido sagrado (mantram) Ham, el cual se pronuncia así: jaaaaaaaammmmmmm. La inhalación se hace honda y profunda.

2. Se retiene el aire llevando la energía del cerebro al corazón.

3. Se exhala el aire rápidamente, pronunciando el mantram Sah, el cual se pronuncia así: Sssssaaaaaaaaajjjj. Llevando del corazón a la conciencia esa energía transmutada. La exhalación se hace corta y rápida.

Así lograban los sabios chinos el vacío de la mente, y nosotros podemos imitar su ejemplo, a través de este ejercicio.

«Se hace urgente usar el aparato generador, la bomba de succión y el dinamo, sabiamente. Incuestionablemente, el aparto generador produce energías que ascienden por los canales espinales de Idá y Pingalá. Debemos aprovechar la energía sexual para el Samâdhi. Formar el Sol Absoluto en el Vacío, es lo importante (y se puede).

Sentados nosotros (en cómoda posición) inhalamos, y al inhalar el Prana, imaginamos que la Energía sube desde los órganos creadores hasta el cerebro. Se inhala con el mantram Ham [Jam] y se exhala con el mantram Sah [Saj].

Ham Sah es el mantram de la meditación. Ham para inhalar, Sah, repito, para exhalar. Al inhalar, el mantram puede vocalizarse con la mente... ...Ham; pero al exhalar, se articula con la laringe creadora: Saj. La mente, en ese instante, debe estar completamente quieta, repito: Por dentro y por fuera. La inhalación cada vez se hace más profunda, y la exhalación cada vez más corta.» [La Técnica de la Meditación. Samael Aun Weor].