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Arcano Nº 64, La Vehemencia 

Arcano Nº 64, La Vehemencia 

AM: El Principio del Fuego Interior. AT: “Fortaleza es la Sabiduría, y pujanza el deseo que la mueve”. AV: Sol. Letra: A. Nº 1. EG: Deseo amoroso cumplido; placer caprichoso; pasión exaltada. D: Hombre moreno; empresa que requiere lucha; éxito en asunto amoroso. R: Pasión extrema, cólera, animosidad.

La vehemencia es fogosidad, impetuosidad. Por tanto, entiéndase por una persona vehemente a una persona fogosa, impetuosa, ardiente.

La Vehemencia, como actitud psicológica y para los efectos prácticos de este estudio (y tal como señalan las figuras del mismo Arcano) debemos analizarla desde el ángulo de la Alquimia, la conciencia y desde el punto de vista de la doctrina de los muchos yoes.

Cuando, por ejemplo, nuestra esencia anhela vehementemente su propia auto-liberación y lucha ardientemente contra el ego, entonces la vehemencia deviene como virtud necesaria, en una FUERZA SOLAR, tal como la Asociación Astrológica lo indica, y tal como puede verse en las figuras centrales de la lámina que nos ocupa, en la que un Iniciado combate contra sí mismo, contra un Agregado Psíquico o DEMONIO ROJO DE SETH utilizando para ello la FUERZA DE HORUS, representado abajo por el Halcón y por la lanza que blande en su mano diestra.

También señala el Venerable Maestro, que “una virtud colocada fuera de su sitio, es mala, causa graves daños”, y así tenemos que cuando la VEHEMENCIA es producto del deseo malsano y en general de los caprichos del YO, que vehementemente busca sensaciones y satisfacciones, entonces, ella, queda convertida en defecto o pasión extrema, en pasión exaltada que, al no encontrar satisfacción, conduce a la cólera del ánimo; y si la encuentra, hacia el robustecimiento de los yoes-defectos que se poseen o la creación de nuevos agregados.

La Vehemencia:

Como expresión exaltada del ánimo, simboliza la virtud humana del DESEO ARDOROSO. El Principio del FUEGO INTERIOR.

Vemos en el centro de la lámina un hombre que ataca; es un signo Seher (echar fuera, atemorizar, atacar), al que a veces se le pone la cabeza del Dios Anubis, para representar a la Ley Divina. El hombre que está de rodillas es un signo Xefti (enemigo, muerte), nos muestra en el aspecto interno la lucha contra Seth y sus Demonios Rojos (los Yoes); la muerte al enemigo secreto.

Esta “muerte” queda de manifiesto no sólo por la actitud vehemente, firme y resolutiva del guerrero que blande un SUN (flecha, lanza) contra el enemigo, sino también por la corona ATEF que nos muestra los CUERNOS DEL CRECIENTE LUNAR y las PLUMAS DE LA VERDAD-JUSTICIA (“Sólo con la muerte adviene lo nuevo”)...

Pilar Nebt-Het (Casa de Nephthys): Al fondo, a la derecha de la figura central se ve el PILAR Nebt-Het (Casa de Nephthys). La Diosa Nephthys es un aspecto de Isis, la Divina Madre, por ello se le señala como hermana de Isis.

Dicen algunos textos que de la unión de Nephthys y Osiris nació Anubis, la deidad que representa la Ley.

Dado que Osiris representa la luz, la verdad y Nephthys la receptividad, la revelación, la matriz, quiere decir que sólo el Padre-Madre interior puede liberarnos de la Ley del Karma y con su fuerza, luz y poder, guiarnos a través de las regiones oscuras del Amenti para salir victoriosos después de haber reconquistado la Luz de Pistis Sophía.

Por eso se dice que Nephthys es la guardiana de las cosas ocultas o de los misterios del Amenti.

Debemos, pues, refugiarnos en el Padre-Madre interior para la lucha contra los Demonios Rojos de Seth o yoes de tipo psicológico.

Heru, Horus, el dios Halcón: Vemos en esta carta cómo el manejo de la Ley de las antítesis filosóficas es un axioma de la sabiduría hermética. Resulta natural ver en muchas teogonías antiguas la presencia de la lucha antitética entre divinidades con el propósito de ilustrar la conciencia del hombre en lo tocante al conocimiento que sobre el camino secreto ha de tener este último.

Los antiguos egipcios conocían bien el misterio del SER y del NO-SER y sus correspondencias con el proceso iniciático en el correlato místico de la persona humana.

Partiendo de la comprensión de estos hechos, los egipcios designaron a 2 divinidades antitéticas para representar a las 2 Fuerzas entre las cuales se desarrolla gran parte del drama iniciático-místico.

 Una de dichas divinidades, Horus, alegorizaba a la fuerza revolucionaria que lucha por unirse con su Padre-Madre (Osiris) y aparece en el recuadro que está entre las aguas de la vida en la parte inferior de la carta y de pie sobre la Piedra Filosofal.

La otra, Seth, la fuerza involutiva y rival trata según la Teología egipcia antigua, de atravesarse en el camino de Horus con el propósito de hacerlo declinar de sus intenciones divinales.

Incuestionablemente, para nosotros, los estudiantes de la Gnosis, Seth constituye la totalidad de los agregados psicológicos que forman el mí mismo, el YO. Por añadidura, nuestro trabajo psicológico consistirá en destruir a Seth para liberar nuestro material psíquico trascendental, que es la esencia.

Ciertamente, solamente con la disciplina esotérica basada en el auto-aniquilamiento psicológico es posible darle fuerza a Ho¬rus dentro de nosotros. Horus es el Ser, el Intimo en cada uno de nosotros: Los Egipcios le dieron forma de halcón, invocando así, ciertas peculiaridades propias de este animal: su osadía, su capacidad de elevarse a las alturas, su aguda visión desde lo alto y realeza de su plumaje.

Si sumamos cabalísticamente el número del Arcano 64 (6 + 4 = 10 y 1 + 0 = 1) tenemos, primero, el Nº 10, “La Retribución” la Rueda de la Vida o Rueda del Samsara, que representa los ciclos evolutivos e involutivos a que estamos sujetos y la mismas Leyes de Retorno, Recurrencia y Karma. Pero en la parte Alquimista, ésta representa “el tiempo de cocimiento de la Materia Prima de la Gran Obra”.

Pero luego queda reducido al 1, a la Unidad, “El Mago”. Todo esto nos está indicando que para liberarnos de la Rueda del Samsara, es decir, del Universo de la Relatividad, necesitamos anhelar vehementemente el regreso a la unidad, al Ser de nuestro Ser, para lo cual obviamente, tenemos que trabajar con el fuego solar y de manera global con todo lo que nos indica este Arcano.

Seth, el Maligno: Seth constituye la totalidad de los defectos de tipo psicológico, por eso se habla en el antiguo Egipto de los “Demonios Rojos de Seth”. Nuestro trabajo psicológico consiste en destruir todos y cada uno de estos defectos para liberar nuestro material psíquico o Buddhata. Necesitamos liberarnos de las perniciosas emanaciones de Seth: El ego animal.

Sólo quien se libera de los poderes siniestros de los Demonios Rojos de Seth podrá habitar en feliz y en santa paz dentro de la Ciudad de Heliópolis.

Aparece aquí Seth, bajo sus dos aspectos: El Positivo y el Negativo. El negativo, es el personaje que está a punto ser lanzado por el Iniciado. Y el positivo arriba en la parte celestial de la carta.

Con las palabras citadas por el Maestro sobre la doble significación de Seth, queda aclarado el porqué de tal representación, la del jeroglífico que lo simboliza en la parte celestial se convierte en el imán que atrae sobre el iniciado la fuerza cósmica que puede ser acumulada por el acto de transmutación sexual y que debe ascender en etéreos vapores por la vía iniciática de la columna espinal.

Letra hebrea Beth: Beth: Quiere decir “Casa”, “Tienda”. El vocablo se compone de “Sueño-Formación”, esto es: “Sueño Creador”, la imaginación como principio plasmante.

Despierta en el ser humano aptitud para considerar los factores opuestos, coordinar la afinidad de las cosas y propender a la relación de los sexos.

Fonograma Egipcio: La Oca Chenapolex, representa la idea de hijo, pero dado que estos animales sienten una gran ternura por sus pequeños y sus padres se precipitan contra los cazadores para defenderlos si se los quieren arrebatar, entonces, podemos ver aquí el cobijo y la seguridad que nos ofrece el seno del Padre-Madre interior. Cuando aparece con el globo solar se lee “Hijo del Sol”.

El Símbolo Alquimista: No lo hemos conseguido como símbolo alquimista, pero la escritura pasaje del rio aparece representando a la misma letra Hebrea Aleph.

Letra I: Se relaciona con el número 10 y el planeta Sol está simbolizada por un molino de viento atributo de periodicidad.

Planeta Regente: SOL: el cual representa la luz del Logos y al Logos mismo, por eso los antiguos decían, “Nuestro Señor el Cristo-Sol”.

La energía solar es la Luz Astral. Su esencia es el poder Cristónico encerrado en el polen fecundante de la flor, en el corazón del fruto del árbol, en las glándulas de secreción interna del animal y el hombre. En el hombre su principal asiento está en el coxis.

Cristo es el Alma Solar. El Espíritu viviente del Sol. Éste, con su vida, hace crecer la espiga del trigo, y en el grano, en la semilla, queda encerrada toda la potencia del Logos Solar.

La Energía desprendida del Fuego Solar está fijada en el Corazón de la Tierra y ella es el núcleo vibrante de las células en todo ser viviente.

Cualidad o virtud: La vehemencia, la fortaleza, la fuerza del anhelo.

El defecto: el deseo malsano, la fogosidad incontrolada, la violencia, la cólera, la debilidad.

Prueba iniciática: vencer el dragón y eliminar el ego

Axioma trascendente: “Fortaleza es la sabiduría, y pujanza el deseo que la mueve”.

El Fuego Solar del Kundalini no puede ser preparado y tampoco puede uno hacerlo ascender por el canal medular-espinal sin el concurso de la Virtud de la VEHEMENCIA, y por secuela, tampoco se podría realizar la muerte total del ego; por eso el Axioma de este Arcano nos señala la FORTALEZA como Sabiduría y la PUJANZA como resorte secreto que la impulsa.

Pujar significa “hacer fuerza”, y “pujanza” significa “fuerza grande” o “robustez”. Esta robustez psicológica es exactamente la fortaleza a la que se refiere el Axioma, y que da la SABIDURÍA DEL SER. La Transmutación debe hacerse con Fortaleza y con Pujanza, porque son necesarias para vencer las debilidades y para que la fuerza del anhelo nos eleve hacia el Real Ser Interior y su Sabiduría.

Elemento de Predicción: Promete: Pasiones extremas, transporte del ánimo, cólera, animosidad, empresas que requieren luchas, conquista por vigor, éxito en asuntos amorosos.

Artículo adaptado de Cesar Owen, España.

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