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Libro: Nacimiento de Colibrí Zurdo - Huitzilopochtli

Capítulo 5. El Estado de Alerta

La única forma de poder descubrir nuestros propios errores, es dirigiendo la atención hacia dentro de nuestro espacio psicológico. Debemos estar como “vigías en época de guerra”, pero observando, no a los demás, sino a nuestros propios errores.

«Pero uno llamado Cuahuitlícac era falso en sus palabras. Lo que decían los cuatrocientos Surianos, enseguida iba a decírselo, iba a comunicárselo a Huitzilopochtli. Y Huitzilopochtli le respondía: -"Ten cuidado, está vigilante, tío mío, bien sé lo que tengo que hacer".» (Códice Florentino)

La gran ventaja que tiene el ego, es que ignoramos toda su actividad que lleva a cabo en nuestro interior, lo que realmente percibimos de sí mismos, es tan sólo una pequeñísima parte.

Es por ello, que debemos hacer surgir en nosotros a “El águila que está de pie” [Cuahuitlicac], uno de los cuatrocientos surianos; sabiendo él todo lo que hacían y tramaban sus hermanos, va con “Colibrí Zurdo” [Huitzilopochtli] –quien todavía se encuentra en el vientre de su madre– y le dice todo lo que pasa.

Nuevamente debemos apelar a lo elástico que tiene la comprensión creadora y no presuponer que “El águila que está de pie” [Cuahuitlicac] sea un Yo-defecto, más bien al mencionar que es uno de los cuatrocientos surianos, nos indica la necesidad de auto observarnos con tal profundidad, que pareciera que estemos junto a ellos. Requerimos de una atención total a nuestra mente y sentidos, Por ello, nos dice Buda: “Gloria para aquel que se esfuerza, permanece vigilante, es puro en conducta, considerado, auto controlado, recto en su forma de vida y capaz de permanecer en creciente atención”. (Dahamapadda).

Caballero Águila. 
(Museo del Templo Mayor, México)

Caballero Águila. (Museo del Templo Mayor, México)

 


El Ataque de los defectos

«Y cuando finalmente estuvieron de acuerdo, estuvieron resueltos los cuatrocientos Surianos a matar, a acabar con su madre, luego se pusieron en movimiento, los guiaba Coyolxauhqui.» (Códice Florentino)

La inmensa mayoría de actividades que realizamos en el diario vivir, está inmiscuido cualquiera de nuestros innumerables Yo-defectos (o cuatrocientos surianos), en donde se manifiesta, la ambición, la envidia, el orgullo, la pereza, etc., y francamente con un poco de auto observación podríamos darnos cuenta que muchos de ellos, en el fondo va la lujuria de por medio, o sea, que los encabeza “La adornada de cascabeles” [Coyolxauhqui].

Estamos tan acostumbrados a este tipo de manifestaciones del Yo-defecto, que no captamos que están encaminados a destruir lo divino, lo real, la bondad, el amor, lo superlativo, En otras palabras, estamos resueltos a matar lo más sagrado y ni siquiera nos inmutamos, hasta el remordimiento está desapareciendo, creemos que estamos en lo correcto, que es parte de la vida.

«Iban bien robustecidos, ataviados, guarnecidos para la guerra, se distribuyeron entre sí sus vestidos de papel, su anecúyotl, sus ortigas, sus colgajos de papel pintado, se ataron campanillas en sus pantorrillas, las campanillas llamadas oyohualli. Sus flechas tenían puntas barbadas.» (Códice Florentino)

En este momento, son incontables los defectos que tenemos, Virgilio el poeta de Mantua, ha dicho: “Que aunque tengamos mil lenguas para hablar y paladar de acero, no pudríamos enumerar cabalmente nuestros defectos”, están bien robustecidos, se ha complicado y desarrollado el ego increíblemente, de tal forma que casi la totalidad de lo que hacemos, sentimos y pensamos, ahí está el Yo.

Tienen complicados mecanismos de manifestación, imperceptibles debido al sueño de nuestra consciencia, pero en las profundidades de sí mismos, están ataviados, guarnecidos para la guerra, prestos a luchar por el exterminio de nuestros valores trascendentales.

Tienen muchas formas para enfrentarnos en la lucha interna, se colocan sus vestidos de papel, sus adornos en la cabeza en forma de animal [anecúyotl], muchos adornos distractores como ortigas, colgajos de papel pintado, cascabeles en las pantorrillas [ayohualli], las flechas con puntas barbadas, todo esto es clara alusión a los engaños a que somos sometidos por el ego.

Cuántas veces hemos querido dejar algún vicio o mala costumbre, pero entonces nuestros cuatrocientos surianos o Yoes-defectos se atavían para la guerra con muchas formas ilusorias, que acabamos sucumbiendo, sin apenas darnos cuenta y justificando de sobremanera tales actitudes equivocadas.

“Por ejemplo, si somos crueles con la esposa, hijos, parientes, etc., en realidad lo ignoramos... Lo más grave es que permitimos que esta situación prosiga, sobre todo porque nos gusta y es tan fácil, y si nos acusan de crueldad, probablemente sonreiremos pensando que no comprenden nuestra justicia, nuestra misericordia y amor infinito... Estamos metidos entre los horripilantes anillos de la Gran Serpiente, pero nosotros nos creemos libres.” (Doctrina Secreta de Anáhuac, Samael Aun Weor)

«Luego se pusieron en movimiento, iban en orden, en fila, en ordenado escuadrón, los guiaba Coyolxauhqui.» (Códice Florentino)

Estos miles de defectos que en nuestro interior habitan, están en constante movimiento, con estrategias bien definidas, se entrelazan unos con otros, nunca andan solos. En ocasiones, algunos Yoes-defectos lanzan unos más pequeños, imperceptibles, luego estos se asocian con otros y estos con otros y cuando menos pensamos ya está en el control total de nuestra máquina humana los yoes más perversos y dañinos.

Todo esto lo vivimos sin imaginar que sucede, todo nos pasa sin que nos demos cuenta, somos víctimas de nuestras propias creaciones milenarias y lo que es peor, ni siquiera somos capaces de entenderlo.

Guerrero.  (Museo de Antropología e Historia México)

Guerrero. (Museo de Antropología e Historia México)

 


La Auto Observación Psicológica

«Pero Cuahuitlícac subió en seguida a la montaña, para hablar desde allí a Huitzilopochtli, le dijo: -"Ya vienen".» (Códice Florentino)

Mas no todo está perdido, en el interior de cada ser humano está la causa de nuestros propios problemas, pero también se encuentra la capacidad para salir de ellos.

El secreto está en que “El águila que está de pie” [Cuahuitlicac] se manifieste en cada uno de nosotros, el águila nos habla de estar en un estado de alerta, que esté de pie nos dice de una actitud de asecho místico, de estar atentos a nuestro mundo interior, no al exterior al que tanto estamos acostumbrados, sino a la auto crítica, pues “Quien critica a los demás es un débil, mientras el que se auto critica, de instante en instante, es un coloso” Samael Aun Weor.

 


“Entre las hileras de cabezas” [Tzompantitlan]

«Huitzilopochtli le respondió: -"Mira bien por dónde vienen". Dijo entonces Cuahuitlícac: -"Vienen ya por Tzompantitlan".» (Códice Florentino)

Los cuatrocientos surianos, iban ya por el lugar llamado: “Entre las hileras de cabezas” [Tzompantitlan], el lugar donde se encuentran los cráneos de los enemigos, colocadas en estacas, formando hileras.

Al manifestarse el ego nos lleva al dolor, a las enfermedades, sufrimientos y muerte. Es por ello, que van caminando “Entre las hileras de cabezas” [Tzompantitlan], por ahí se les ve. Donde hay dolor y sufrimiento, ahí está la manifestación del Yo.

La orden de nuestro cristo intimo llamado “Colibrí Zurdo” [Huitzilopochtli] es la de mirar bien por dónde vienen nuestros defectos psicológicos, que daño nos causan, que daños les causa a nuestros semejantes, que daños podrían causar de seguir existiendo.

“Es muy claro y no resulta difícil comprender, que cuando alguien empieza a observarse a sí mismo seriamente desde el punto de vista que no es Uno sino Muchos, comienza realmente a trabajar sobre todo eso que carga dentro.” Samael Aun Weor. Psicología Revolucionaria

“Muro de cráneos” [Tzompantli]. 
(Museo del Templo Mayor, México)

“Muro de cráneos” [Tzompantli]. (Museo del Templo Mayor, México)

 


“En la Arena de la Serpiente” [Coaxalpan]

«Y una vez más le dijo Huitzilopochtli: -"¿Por dónde vienen ya?" Cuahuitlícac le respondió: -"Vienen ya por Coaxalpan".» (Códice Florentino)

Los Cuatrocientos Surianos vienen ya por “En la Arena de la Serpiente” [Coaxalpan], la arena, la piedra y la serpiente son símbolos de la fuerza sexual.

Es menester ver muy bien por donde vienen, comprenderlos íntegramente, hay que conocer la manifestación del ego, en el aspecto mental, emocional, motriz, instintivo y sexual. Una simple amistad con alguien del sexo opuesto, podría manifestarse como un bonito ideal en la mente, como cariño entrañable en el centro emocional, pero al analizarlo en el centro sexual podríamos descubrir cierta morbosidad, en el peor de los casos hasta adulterio mental, sin que realmente lo apreciemos.

Serpiente anudada. (Museo de Antropología e Historia México)

 


En la cuesta de la montaña

«Y de nuevo Huitzilopochtli preguntó a Cuahuitlícac: -"Mira bien por dónde vienen". En seguida le contestó Cuahuitlícac: -"Vienen ya por la cuesta de la montaña"». (Códice Florentino)

Los Yoes-defectos a veces son tan sutiles que llegan a integrarse hasta en los mejores anhelos por el camino interior, es decir también se les ve por la cuesta de la montaña de la iniciación, en aquellos sinceros aspirantes al camino interior.

Debemos poner muchísima atención a nuestra mente, pues quienes se adentran en los estudios esotéricos, y el estudiante no “mira bien por donde vienen”, es decir que se olvida del estado de alerta, puede con el tiempo creerse alguna famosa reencarnación, sentirse muy grande espiritualmente, ser una alma muy vieja, eso en el fondo no es más que orgullo desmedido y obviamente nos perdemos de la senda.

“Es óbice, obstáculo, tropiezo, para el trabajo de Auto-observación Intima, los siguientes defectos Psicológicos: Mitomanía, (Delirio de Grandeza, creerse un Dios). Egolatría, (Creencia en un YO Permanente; adoración a cualquier especie de Alter-Ego). Paranoia, (Sabiondez, Auto-suficiencia, engreimiento, creerse infalible, orgullo místico, persona que no sabe ver el punto de vista ajeno).” Samael Aun Weor. Psicología Revolucionaria.

El estado de alerta debe estar intensificado, en todas nuestras actividades, en cada uno de los alimentos, del trabajo, estudio, diversión, etc., es en la convivencia con nuestros semejantes que si estamos atentos a nuestro interior, podemos saber “de dónde vienen”, nuestros defectos psicológicos, es por ello que el llamado de “Colibrí Zurdo” [Huitzilopochtli] es muy claro: “Mira bien por dónde vienen”.

Pero no basta observarnos, sino aún más, debemos observar lo que hemos observado, y esto únicamente es posible sometiendo a meditación profunda, lo que hemos descubierto. Quien verdaderamente se pone a trabajar sobre sí mismo, claro que iniciará la tarea de auto descubrimiento.

No podemos eliminar lo que no conocemos, hay que descubrir las raíces del defecto que queremos eliminar, sin previa comprensión del Ego, es imposible erradicarlo de nuestra psiquis.

“No es suficiente comprender intelectualmente el defecto descubierto, se hace necesario sumergirnos en profunda meditación interior para atrapar al defecto en los otros niveles de la mente.” (La Revolución de la Dialéctica, Samael Aun Weor)

 


En la cumbre de la montaña

«Y todavía una vez más le dijo Huitzilopochtli: -"Mira bien por dónde vienen". Entonces le dijo Cuahuitlícac: -"Ya están en la cumbre, ya llegan, los viene guiando Coyolxauhqui".» (Códice Florentino)

Dice Sivananda que esta senda es la del doble filo de la navaja, peligros hay por fuera y por dentro, por arriba y por abajo. Nunca se debe bajar la guardia, debemos estar muy alerta, pues muchas veces cuando se considera que se va bien, resulta que vamos mal, pues el que siente que vamos bien, es algún Yo que se ha apoderado de nuestra mente y corazón.

El ego podría disfrazarse de los mejores anhelos y conducirnos al abismo. Pues está dicho: “Que el camino al infierno está empedrado de muy buenas intenciones”, por ello es importantísimo mirar bien por donde vienen esos cuatrocientos surianos, guiados por el fuego negativo.

“El yo no siempre es perverso, a veces se adorna con bellas virtudes y hasta se viste con la túnica de la santidad. Cuando el yo quiere dejar de existir, no lo hace en forma desinteresada y pura, quiere continuar en forma diferente, aspira a la recompensa y a la dicha.” (La Revolución de la Dialéctica, Samael Aun Weor)

Dicen los sabios de oriente que debemos estar atentos a sí mismos, tal como el gato al ratón, como la gallina empollando, sin descuidar ningún momento a esa tarea, tratando de llegar a un estado de alerta intensificado, es decir que surja en nuestro diario vivir “El águila que está de pie” [Cuahuitlicac].

"La vigilancia y la lucidez son los senderos de la inmortalidad. Los que vigilan no mueren. La negligencia es el sendero de la muerte. Los negligentes son como si ya estuvieran muertos". Buda.

Numeral Uno águila (Museo de Antropología e Historia México)

Numeral Uno águila (Museo de Antropología e Historia México)