Resolviendo Conflictos

La furia de Aquiles, Giovanni Battista Tiepolo. 1757

Durante nuestra vida enfrentaremos problemas de todo tipo: familiar, social, laboral, económico, etc., y es contar con las herramientas que nos ayuden a superarlos de forma inteligente.

Para empezar, necesitamos comprender que sin importar la gravedad del problema que enfrentamos, es necesario no identificarnos con él, porque terminaremos convirtiéndonos en otro problema mismo.

Ejemplo: Nos avisan que nos hemos quedado sin empleo y nos llenamos de temor, enojo y preocupación, lo que hace se eleve nuestra presión arterial, afectando nuestra salud y capacidad de respuesta y acción.

Entonces tenemos el problema del desempleo y ahora, además, el deterioro de nuestra salud.

Por lo anterior entendemos que para resolver situaciones difíciles debemos tener un estado de paz y quietud mental, ya que una mente con contradicciones y conflictos no tendrá la claridad ni la tranquilidad para observar ni resolver ningún.

Sin embargo, el estado actual de nuestra mente es conflictiva ya que cargamos con muchas contradicciones que nublan nuestro entendimiento y la comprensión de las dificultades, lo grave de esto es que, al haber conflictos dentro del individuo también los habrá en la sociedad, ya que la sociedad es la extensión del individuo y es algo que lo vemos día a día en nuestra civilización.

Un primer paso para tener la capacidad de resolver conflictos de la mejor manera, es hacernos conscientes de nuestras contradicciones internas a fin de llegar a la tranquilidad de la mente.

Observando nuestra mente de forma seria, encontraremos cientos y hasta millares de contradicciones: hoy queremos algo, mañana no; hoy queremos un empleo y al conseguirlo deseamos buscar otro, somos solteros y queremos estar casados, estamos casados y queremos regresar a la soltería, somos empleados y queremos ser gerentes, etc., etc.

Todas estas y miles de contradicciones más en nuestra mente generan un estado de confusión, desconsuelo, insatisfacción, irritación, miseria moral, dolor, murmuraciones, calumnias, etc., y en tales circunstancias no tendremos la claridad mental para resolver las situaciones adversas y los problemas: ¿Haré esto o aquello? ¿Cuándo? ¿Cómo? ¿Dónde? ¿De qué manera?

Estas reflexiones nos llevan a comprender que debemos resolver las causas de nuestras propias contradicciones mentales para lograr un estado propicio para resolver conflictos.

Con la angustia, desesperación, preocupación o contradicciones que nos llenan actualmente no se puede resolver ningún problema, muy al contrario, los podríamos complicar a empeorar.

Cuando enfrentamos un problema, ya sea ético, conyugal, laboral o de cualquier otro tipo, nuestras primeras reacciones son pensar en él, resistirlo, rechazarlo, aceptarlo, explicarlo… Sin embargo, la mejor manera de reaccionar a un problema o conflicto es con el silencio de la mente, y este silencio llega cuando comprendemos con que con conflictos y contradicciones internas no podemos resolver nada.

El silencio y tranquilidad de la mente llega cuando comprendemos que un problema no se resuelve rechazándolo, negándolo, resistiéndolo, explicándolo, etc.

Cuando nos damos cuenta o percibimos el problema sin todo lo anterior, llega porque sí, solo y natural, el silencio de la mente. De este silencio, de esta calma y tranquilidad mental florece la comprensión, la intuición y la acción verdaderamente inteligente que resuelve totalmente el problema.

“Sólo en la quietud y en el silencio mental hay libertad y sabiduría.” Samael Aun Weor.

El conflicto mental es ruinoso y perjudicial para nuestras relaciones y nuestra salud y siempre terminará por reflejarse en nuestras comunidades.

Alejandro Magno visita la tumba de Aquiles, Antonio Joli. 1700s.

Durante nuestra vida pasamos de un deseo a otro de forma continua… Deseos pasajeros e ilusorios y la contradicción inician cuando aparece en nosotros la obstinación y terquedad por realizar nuestros deseos sin importar lo que cueste y sin importar las consecuencias porque todos queremos satisfacer nuestros apetitos y obviamente, esto genera conflictos de toda clase a nuestro alrededor.

Cuando comprendemos que el deseo es la causa de nuestras contradicciones y amarguras, cuando comprendemos a fondo que todo pasa y que nuestro cuerpo tuvo un principio y tendrá un fin, entonces desaparece la contradicción y el conflicto y surge en nosotros la verdadera paz del corazón, la paz que está en el silencio de la mente, la paz que puede resolver conflictos y con ello, mejorar nuestra vida en todos sus aspectos.

Práctica por el Maestro Samael Aun Weor.

“Práctica: Sentado en un cómodo sillón, o acostado en su cama, cierre sus ojos. Luego concéntrese en su interior estudiándose a sí mismo, investigando sus deseos, sus contradicciones.

Es necesario que Ud. comprenda cuáles son sus deseos contradictorios para que conozca así las causas de sus conflictos internos. Con el conocimiento de las causas del conflicto mental adviene la paz de la mente. Practique Ud. diariamente este sencillo ejercicio. Es necesario que Ud. se conozca a sí mismo.”

Bibliografía: Introducción a la Gnosis.

Enviado por: Rubén Soto Orozco. Encargado de los portales en inglés y francés.

Imagen: La furia de Aquiles, Giovanni Battista Tiepolo. 1757. Imagen 2: Alejandro Magno visita la tumba de Aquiles, Antonio Joli. 1700s.

“Si permaneces en silencio, como un inservible gong, alcanzarás el Nibbana; hallarás la paz”. El Dhammapada.

 

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