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ENSEÑANZAS GNÓSTICAS EN LA MÚSICA

“Un taoísta tocando una flauta de Bambú”, de Kim Hong Do (1747-1806).

“Un taoísta tocando una flauta de Bambú”, de Kim Hong Do (1747-1806).

La sabiduría milenaria de la gnosis también la encontramos en la música, grandes obras maestras nos han dejado enseñanzas trascendentales, listas para que cada uno logre extraer de ellas, todo lo que se necesita para penetrar en el ámbito de las dimensiones superiores del universo.

“La flauta encantada de Mozart nos recuerda una iniciación egipcia” Samael Aun Weor

La Flauta Mágica de Mozart es una deliciosa ópera en donde encontramos todo el proceso de una iniciación egipcia. En forma magistral se nos muestra paso a paso, las características que debemos reunir para lograr ingresar a los misterios sagrados. El cuidado con la palabra es fundamental y su mal uso se muestra con el castigo al pajarero (Papageno) cuando le ponen un candado de oro por mentir; el príncipe Tamino y Pamina logran pasar las pruebas del fuego (desarrollar serenidad y dulzura de carácter) y la del agua (adaptarse a las distintas circunstancias de la vida) con ayuda de la Flauta Mágica (la gnosis de los misterios arcaicos) y son aceptados en el templo de misterios. El valor, la veracidad y el amor son las piezas fundamentales para lograrlo. Nos muestran en la Flauta Mágica como abandonar el sendero lunar del fanatismo, la ignorancia y el error y cómo tomar la senda solar de la verdad, el amor y el poder, para integrarnos al culto de Isis nuestra Madre Divina y Osiris nuestro Padre que está en secreto.

“El Parsifal de Wagner, nos elevarán al Conocimiento Inspirado” Samael Aun Weor

En la obra cumbre de Richard Wagner, “El Parsifal”, venimos a encontrar los misterios del Santo Grial, indudablemente Wagner tenía acceso a los conocimientos gnósticos, pues pone el lugar exacto en donde se encuentra el Montsalvat Trascendente dentro de la cuarta dimensión, donde se custodia el cáliz santo.

Es de tal magnitud la obra, que el maestro Samael Aun Weor realiza un libro exclusivamente para explicar todos sus misterios. Nos indica como vencer la tentación simbolizada con Kundry la diablesa originaria y la forma en que cada ser humano se transforme en el Parsifal que se domina a sí mismo y conquista los misterios logrando develar la enseñanza sagrada.

“Las nueve sinfonías de Beethoven, y muchas otras grandes composiciones clásicas nos elevan a los mundos superiores” Samael Aun Weor

Ludwig Van Beethoven de Joseph Karl Stieler 1820

Ludwig Van Beethoven de Joseph Karl Stieler 1820

Las nueve sinfonías de Beethoven son de belleza sin igual, profundas enseñanzas se encuentran en cada una de ellas; Don Mario Roso de Luna traduce la novena sinfonía de esta forma: «Oh voluptuosidad, la más bella refulgencia divina, hija del Elíseo. Ebrios de emoción osamos penetrar en tu santuario cantando: - Tu mágico efluvio anuda los santos lazos que el trato social, despiadado y cruel, osara romper un día...

Comenta que el himno a la alegría, en realidad es un himno a la voluptuosidad de los dioses, clave secreta para reencontrarnos con la luz de la sabiduría inmortal, entendiendo la voluptuosidad no como la degenerada utilización de las fuerzas sexuales, sino el erotismo bien canalizado, el culto al amor en la pareja, resultado de una correcta transmutación de las energías creadoras dentro de un matrimonio.

¡Todos los hombres son hermanos; todos son UNO bajo tu égida protectora!

Increíbles enseñanzas que se pierden en la noche aterradora de los siglos, se encuentran en estas líneas mágicas de la novena sinfonía: La fraternidad es la meta a seguir.

Y el coro contesta: ¡Miríadas de miríadas de seres que pobláis el mundo y pobláis sin duda los Cielos sin límites: facetas innúmeras de un solo, único e inconmensurable Logos, yo os estrecho contra mi corazón!...

Todos somos uno, entre los seres humanos no hay diferencia, al final de todas las edades, todos seremos solo una gota, unidos todos, en el inmenso océano de vida universal, con justa razón la maestra Helena Petrovna Blavatski afirmaba con gran solemnidad, que la peor herejía era la de la creerse uno separado de los demás.

¡Un inmenso abrazo para el Universo entero!: ¡Hermanos, hermanos míos, alegraos, todo se une y todo conspira al Santo Misterio, y aquí en nuestro ser y allá y doquiera tras la bóveda estrellada un Padre-Madre amante nos cobija a todos».

Es maravilloso encontrar esoterismo profundo y de fondo en este himno maravilloso, escrito por el poeta Friedrich Von Schiller y hermosamente acompañado por tan magistrales sonidos creados por este maestro llamado Beethoven, quien es un guardián de un templo en el mundo causal (región de la música inefable); tales místicos sonidos van al fondo de nuestra alma para sembrar en el centro emocional superior estas enseñanzas sagradas.

“La música inefable de los grandes clásicos, viene de las exquisitas regiones del Nirvana, donde sólo reina la felicidad que está más allá del amor...” Samael Aun Weor

Pintura egipcia con músicos y bailarines.

Pintura egipcia con músicos y bailarines.

Iniciados en el verdadero sentido de la palabra, nos han legado grandes enseñanzas gnósticas a través de la música.

Lograron trascender las ataduras que a todos nos mantienen encarcelados en el mundo físico y penetraron en las regiones inefables de los mundos superiores de conciencia para traer es este pobre hormiguero humano música de los dioses.

Las leyes cósmicas como el karma, retorno, recurrencia, y muchas más, están plasmadas en conciertos para piano, sonatas para violín, sinfonías, etc.; la creación del universo, la búsqueda de la verdad, todo el universo vasto de la gnosis está ahí encerrado, esperando que un sincero y devoto estudiante logre entenderlos.

En la música clásica encontramos herramientas de incalculable valor para nuestro auto conocimiento, pero habremos de aprender a escucharla, pues no basta oírla mecánicamente; debemos sumirnos en profunda meditación, escuchándola con la mente en silencio, con mucha devoción y veneración, descubriendo en cada nota un gran conocimiento y en cada silencio –como dice el maestro Samael- una emoción superior.

 “El discípulo concentrado profundamente en la música deberá observarse en ella como la abeja en la miel, producto de todo su trabajo” Samael Aun Weor.

Participemos de la grandeza del universo, buscando el conocimiento inspirado a través de la música y la meditación profunda unidas en una sola cosa, y así lograremos dar un paso en una de las escalas de la iniciación.

María Guadalupe Rodríguez Licea y Jenaro Ismael Reyes Tovar Comisión Cursos por internet.

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