Gnosis Instituto Cultural Quetzalcóatl

Gnosis ICQ en: English | Francais:

LA CORRIENTE DEL SONIDO

Ángeles músicos. Hans Memling 1480

Ángeles músicos. Hans Memling 1480

En el principio era el verbo… Todo es vibración y sonido, la música es el lenguaje universal de vida, el sonido dio origen a la creación, los siete cosmocratores (creadores de mundos), cantaron en el amanecer de la vida y crearon el sistema solar. La música del universo tiene siete tonos y dos ritmos: el Mahavan y el Chotavan.

Las siete notas musicales dan sentido a la música, el sonido mantiene tanto el origen divino como la vida humana desde lo más elemental, como lo es la alimentación, para provocar a través de vibraciones y transformaciones la energía vital, emocional, intelectual y anímica del hombre.

Al comer, el alimento que es llevado a la boca vibra con la nota “do”, al pasar a la altura de la laringe cambia de nota a “re”, luego al llegar al nivel de los pulmones vibra en “mi” y en el estómago en “fa”, al pasar por el plexo solar con la nota “sol”, “la” en el bajo vientre y “si” cuando llega a la altura de las gónadas. Son elevaciones en la escala musical, en la corriente del sonido, las que recibe el alimento hasta convertirse en energía de vida de un tipo superior.

Así también, cuando se realiza una actividad, sea ésta un negocio, un estudio, un trabajo, una comisión, etc., siempre inicia con la nota do y continúa con re y mi, para completar una serie; después seguirá la segunda serie con fa, sol y la, pero entre la primera y la segunda serie hay un espacio, un silencio, como los que dan integridad a la música clásica. Para llegar a la nota si, también se interpone una pausa o silencio.

Los silencios son parte de la música, pero en la vida práctica casi nunca son tomados en cuenta y el individuo pretende seguir con su actividad sin atender a la pausa y al reinicio.

Ascender en la escala musical implica escalar en la corriente del sonido, por eso para ir de la primera a la segunda serie se necesita provocar un shock consciente. Cuando no se provoca ese shock, entonces de la primera serie do, re, mi, se retorna y la actividad se vuelve monótona, mecánica y sin trascendencia. Provocar el shock implica colocar a la conciencia en un nivel superior a través de un estado de alerta, de reforzar el impulso inicial, de recordación de sí mismo, de hacerse consciente de quiénes somos, de qué estamos haciendo y dónde estamos y recordar a nuestro propio Ser interior profundo.

Igualmente para pasar de la segunda a la tercera serie, es necesario provocar un nuevo shock, hacerse consciente con el recuerdo de sí. De esta forma, gracias a la música, es posible trascender en las actividades de la vida cotidiana, pero hay que vencer la monotonía, la mecanicidad lunar.

Melozzo da Forli siglo XV Nombre: Ángel Músico

Melozzo da Forli siglo XV Nombre: Ángel Músico

También en los aspectos superiores de la creación, la corriente del sonido domina todo, sin olvidar que “tal como es arriba es abajo” y que lo que se verifica en el macrocosmos debe cristalizarse en el microcosmos o ser humano; el Génesis en la Biblia describe cómo es esto: “Dios creó el cielo y la tierra”. La tierra filosófica es el cuerpo físico, y el cielo son los estados superiores del hombre, las dimensiones superiores. “La tierra estaba desordenada y vacía”, “El espíritu de Dios se movía sobre la faz de las aguas”. Se refiere al ser humano normal, tricerebrado y sensual. Tricerebrado porque tiene tres cerebros: intelectual, emocional y motor-instintivo-sexual; éstos se hallan desordenados, el intelecto complica los problemas, solamente cree en lo que le informan los cinco sentidos, se desorbita ante las circunstancias difíciles; las emociones se hallan al límite, con celos, enojos, resentimientos…, y el tercer centro también está desordenado, abusando de los instintos, de los excesos. Sin embargo, el espíritu de Dios, la conciencia, busca el despertar y la emancipación del hombre y requiere de un shock para cambiar.

Continúa el Génesis: “Hágase la luz y la luz fue hecha” y “separó la luz de las tinieblas” ¿A qué tinieblas se refiere el Génesis?, a la oscuridad de la ignorancia, a las emanaciones de los agregados psicológicos que impiden ver la luz de la conciencia. La desesperación, ansiedad y temor que producen los yoes de la codicia, la envidia y el orgullo. Separar la luz de las tinieblas es comprender el daño que ocasionan los defectos psicológicos para liberar la conciencia que la embotellan, con la ayuda de la Divina Madre Kundalini. “Y a la luz llamó día y a las tinieblas llamó noche”.

Posteriormente: “Separó las aguas superiores de las aguas inferiores”, lo cual corresponde a un aspecto especial del ser humano que es su energía creadora, la energía sexual, la cual no solamente está destinada a la reproducción de la especie, sino que el Génesis le otorga una misión específica, la de ser transformada, sublimada, transmutada, para crear al hombre verdadero. Cuando la materia que da vida es transformada en energía, entonces es creado “el hombre a su imagen y semejanza”. Los alquimistas de la edad media profundizaron en esta ciencia y explicaron que las aguas deben transformarse, y que estas pasan por cuatro colores: negro, blanco, amarillo y rojo. (Equivalente a los colores de los tres reyes magos y el peregrino).

Estas transformaciones también se verifican de acuerdo a la corriente del sonido, por octavas musicales. La creación del hombre verdadero se realiza de acuerdo con las siete notas: do, re, mi, fa, sol, la si en siete escalas, pues son siete cuerpos los que posee el ser humano y para cada uno se lleva a cabo una transformación, el cuerpo físico, vital, astral, mental, causal, del alma y del ser. Así es como crece “la yerba verde y todo árbol que da frutos”, son los frutos del trabajo interior de la creación del hombre interno.

Después, eliminando los agregados psíquicos inferiores, “domando los peces y animales”, el ser humano se convierte en rey y señor de la naturaleza, por ello aparece en el sexto día como “hecho a imagen y semejanza de Dios”. Pero todavía no es el hombre viviente, el hombre viviente aparece en el séptimo día, porque es el que se integra con la divinidad para descansar.

Así es como el Génesis explica cómo a través de la corriente del sonido, el ser humano puede transformarse en hombre a imagen y semejanza de Dios, para ello se necesita un shock especial, que es el conocimiento esotérico objetivo. Se necesita de alguien que le lleve el conocimiento, necesita recibir la luz del esoterismo, eso produce un shock especial y más tarde, con el esfuerzo individual puede convertirlo en Hombre hecho a imagen y semejanza de Dios.

Enviado por: Susana M. Rodríguez Licea, Calmecac. San Luis Potosí, S.L.P.

“Existe una lengua universal de vida que solo la hablan los ángeles, arcángeles, serafines, etc. Cuando el fuego sagrado florece en nuestros labios fecundos hechos verbo, la palabra se hace carne en nosotros. Todos los Mantrams que conocen los ocultistas son únicamente sílabas, letras, palabras aisladas del lenguaje de la Luz”. Samael Aun Weor. Mensaje de Navidad 1965-1966

El evangelio de San Juan comienza cantando al verbo: “En el principio era el Verbo y el Verbo estaba con Dios, y el Verbo era Dios”. “Este era en el principio con Dios; todas las cosas por Él fueron hechas, y sin Él nada de lo que es hecho fue hecho”. “En Él estaba la vida, y la vida era la luz de los hombres”. “Y la luz en las tinieblas resplandece, mas las tinieblas no la comprendieron” Samael Aun Weor

“El más antiguo, el más verdadero y el más bello órgano de la música, el origen del cual nuestra música debe provenir, es la voz humana. Richard Wagner.

Descargar en: Word | Word Comprimido | Pdf | Solo Texto | Índice | 01 | 02 | 03 | 04 | 05 | 06 | 07 | 08 | 09 |
Suscribirme