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ARCANO 69. EL AZAR

Arcano 69. El Azar

Arcano 69. El Azar

AM: El principio de las facultades primarias como guía en el camino de la vida. AT: “En toda labor hay frutos, y en todo fruto una labor”. AV: Venus.         Letra: M.         Nº 6 EG: Posibles deudas de juego; litigios por fiadores; fortuna variable. D: Retribución, compensación; cambio satisfactorio; oportunidad de ascenso; éxito en propiedad inmueble; atracciones fortuitas. R: La firma de un contrato provechoso se posterga.

“Vosotros debéis comprender lo que es la ley de la compensación. Todo lo que se hace hay que pagarlo, pues no existe causa sin efecto, ni efecto sin causa.” Samael Aun Weor.

El azar: El azar, la casualidad no existen, este arcano y su axioma, nos señalan que todo es producto de la ley de causa y efecto, conocida como ley de compensación, o retribución, es decir, la ley del karma, según los indostaníes. Por lo tanto, lo que se nos avecina en el futuro de nuestra vida, no es producto del acaso, sino del cumplimiento de esa sabia ley.

Aunque las siguientes palabras del maestro ya las hemos estudiado antes, vale la pena recordarla en este Arcano para la mejor comprensión de nuestro estudio y porque la memoria siempre es infiel.

Cada cual nace de acuerdo con su propio destino; unos nacen en familias ricas y muy adineradas y otros regresan o retornan entre gentes pobres y miserables. Si hicimos bien en nuestra pasada existencia, recogemos ahora el premio, volvemos a hogares donde nada nos falta y tendremos comodidades de toda especie.

Si hicimos mal, si malgastamos el dinero, si fuimos avaros, si explotamos al prójimo, si cometimos el error de robar o de arruinar a otros, si hicimos mal uso del dinero, es evidente que nos toca volver entre familias miserables, vestidos con cuerpos de mendigos, infelices, hambrientos y desnutridos. Así, cada cual recibe lo que da; "con la vara con que a otros medimos seremos medidos".

 Obviamente "no existe causa sin efecto, ni efecto sin causa". La ley de la balanza, la ley terrible del karma, gobierna todo lo creado. Se nos ha dado libertad, libre albedrío y podemos hacer lo que queramos, pero es claro que tenemos que responder ante dios por todos nuestros actos. Cualquier acto de nuestra vida, bueno o malo tiene sus consecuencias. Comprender íntegramente las bases y "modus operandi" de la ley del karma es indispensable para orientar el navío de nuestra vida en forma positiva y edificante, a través de las diversas escalas de la vida.

Hay quienes confunden esta ley cósmica con el determinismo y aún con el fatalismo, al creer que todo lo que le ocurre al hombre en la vida está determinado inexorablemente de antemano.

Es verdad que los actos del hombre los determina la herencia, la educación y el medio. Pero también es verdad que el hombre tiene libre albedrío y puede modificar sus actos: educar su carácter, formar hábitos superiores, combatir debilidades, fortalecer virtudes, etc.

"El Karma es una medicina que se nos aplica para nuestro propio bien"; desgraciadamente las gentes en vez de inclinarse reverentes ante el eterno Dios viviente, protestan, blasfeman, se justifican a sí mismos, se disculpan neciamente y se lavan las manos como Pilatos. Con tales protestas no se modifica el Karma, al contrario, se torna más duro y severo.

Es posible modificar nuestro propio destino, porque "cuando una ley inferior es trascendida por una ley superior, la Ley superior lava a la ley Inferior".

Haced buenas acciones para que paguéis vuestras deudas; recordad que no solamente se paga con dolor, también se puede pagar haciendo bien.

Ahora comprenderán ustedes, mis buenos amigos, lo maravilloso que es hacer bien; no hay duda de que el recto pensar, el recto sentir y el recto obrar, son el mejor de los negocios.

Nunca debemos protestar contra el Karma, lo importante es saberlo negociar. Desgraciadamente a las gentes lo único que se les ocurre cuando se hallan en una gran amargura, es lavarse las manos como Pilatos, decir que no han hecho nada malo, que no son culpables, que son Almas justas, etc., etc., etc.

Yo les digo a los que están en la miseria que revisen su conducta, que se juzguen a sí mismos, que se sienten aunque sea por un instante en el banquillo de los acusados, que después de un somero análisis de sí mismos modifiquen su conducta.

Si esos que se hallan sin trabajo se tornasen castos, infinitamente caritativos, apacibles, serviciales en un cien por ciento, es obvio que alterarían radicalmente la causa de su desgracia, modificándose en consecuencia, el efecto.

No es posible alterar un efecto si antes no se ha modificado radicalmente la causa que lo produjo.

Se debe trabajar siempre desinteresadamente con infinito amor por la humanidad, así alteramos aquellas malas causas que originaron los malos efectos. ¿Quieres sanar? Sanad a otros. ¿Algunos de vuestros parientes están en la cárcel? Trabajad por la libertad de otros. ¿Tenéis hambre? compartid el pan con los que están peor que tú...

Muchas personas que sufren sólo se acuerdan de sus amarguras, deseando remediarlas, más no se acuerdan de los sufrimientos ajenos, ni remotamente piensan en remediar las necesidades del prójimo. Este estado egoísta de su existencia no sirve para nada; así lo único que consiguen realmente es agravar sus sufrimientos.

Si tales personas pensaran en las demás, en servir a sus semejantes, en dar de comer al hambriento, en dar de beber al sediento, en vestir al desnudo, en enseñar al que no sabe, etc., es claro que pondrían buenas acciones en el platillo de la Balanza cósmica para inclinarla a su favor; así alterarían su destino y vendría la suerte a su favor. Es decir, quedarían remediadas todas sus necesidades; más la gente es muy egoísta y por eso es que sufren, nadie se acuerda de Dios ni de sus semejantes, sino cuando están en la desesperación y esto es algo que todo el mundo ha podido comprobar por sí mismo, así es la humanidad.

El jefe de los sacerdotes del tribunal del karma es el gran maestro Anubis. El supremo juez está asesorado en su trabajo por los 42 Jueces de la Ley; su Templo no se encuentra en este mundo tridimensional, sino en la 5ª dimensión, en el mundo causal.

En ese tribunal sólo reina el terror de amor y justicia. En él existe un libro con su debe y haber para cada hombre, en el que se anota minuciosamente a diario sus buenas y malas acciones. Las buenas las representan raras monedas que los Maestros acumulan en beneficio de los hombres y mujeres que las ejecutan.

El azar: EL Azar como ley que el instinto conoce. Simboliza la virtud humana del conocimiento trascendente.  El principio de facultades primarias como guía en el camino de la vida.

Aparece en el centro de la lámina que representa a este Arcano la diosa Nut, el cielo, con 5 discos solares en representación de Ra y cada uno acompañado de 2 cobras sagradas (todo el conjunto, en general, representa los 5 aspectos de la divina madre, y de manera particular, los 3 discos grandes, representan las 3 fuerzas primaria de la naturaleza y el cosmos, e igualmente cada disco con sus dos cobras sagradas).

La posición de la diosa Nut, nos señala también la ley del eterno retorno de todas las cosas. Bajo el cielo hay un hombre en una posición jeroglífica que significa a "avizorar", "mirar a lo lejos", como símbolo del conocimiento que debemos tener sobre nuestra propia vida, sobre cada evento, cada acto, cada palabra, cada pensamiento, cada acción, saber prever los resultados de cada labor, como hemos estudiado en arcanos anteriores.

Letra hebrea Zhain: Quiere decir “Saeta”. El vocablo significa “Manar, emanar, difusión luminosa e incandescente”, Representa el Principio de Causa Final, la Luz Astral.

Fonograma egipcio: Este símbolo es la placenta en el alfabeto egipcio clásico; también se utiliza para tamiz o cedazo. Esta es la letra “H”, aunque a veces se utiliza también para la “K”. En todo caso, en la primera es el hálito divino, y en la segunda es el Krestos, el fuego que anima y rodea a todo lo creado. En Alfabetos menos clásicos se utiliza como “CH” o “X”. (Estudiado en Arcano 8)

El símbolo alquimista: Como símbolo alquimista parece estar relacionado con el mercurio de la filosofía secreta; en la Escritura Pasaje del Río aparece representando a la misma letra hebrea Zhain.

Letra M: Se relaciona con el número 15 y el planeta Venus. Está simbolizada por un hierofante, atributo de la maestría.

Planeta regente: Venus: La estrella de la mañana, es el planeta del amor, de la grandeza mística; Nos dice el Maestro Samael en su libro “Los Misterios del Fuego”: La Tierra es hermana gemela de Venus; todas las cosas que se suceden en la Tierra se suceden en Venus; la luz del Sol llega a la Tierra por medio de Venus, Venus recibe 3 veces más luz solar que la Tierra. Venus es el portador de la luz solar.

Cualidad o virtud: El amor puro y casto, los propósitos definidos, inquietudes espirituales continuas, anhelos místicos, el amor al trabajo esotérico, la meditación, etc.

El defecto: La fornicación, la lujuria, la pereza, la negligencia, la falta de espiritualidad

Prueba iniciática: No protestar contra la ley divina, aprender a negociar nuestro karma, con el sacrificio, los 3 factores.

Claro, que el Karma existirá siempre, aunque a menor grado de conciencia, menor grado de Karma; por otra parte, a mayor grado de Conciencia, mayor grado de responsabilidad. Y, “El que añade Sabiduría añade dolor”..., dice Salomón. Samael Aun Weor

Axioma trascendente: “En toda labor hay fruto, y en todo fruto una labor”.

El axioma trascendente de este arcano nos dice que: «En toda labor hay fruto y en todo fruto una labor», dando a entender que nada es producto del azar, que la casualidad no existe o que nada ocurre fortuitamente, mucho menos en las labores o tareas gnósticas relacionadas con el desarrollo interior, en las que una vez obtenidos ciertos frutos, la labor debe continuar hasta que podamos perdemos en la Infinitud que todo lo sustenta, en el seno del Eterno Padre Cósmico Común o Sagrado Absoluto Solar. Y aún allí, según nos explica el V.M. Samael Aun Weor, la tarea prosigue, porque la vía hacia la perfección es infinita, "el Ser no tiene límites ni orillas".

Para fructificar internamente, el aspirante no debe dejar nada al azar, debe no arrullarse con aquello de «descansar en lo divino», o de cobijarse con alguna falsa sensación de seguridad.

Incuestionablemente, debe interesarnos trabajar esotéricamente sobre sí mismos, si es que, en realidad de verdad queremos una transformación radical. Muchas gentes llegan a conocer la enseñanza, llegan a entender el cuerpo de doctrina (hasta cierto punto), pero no se deciden de verdad a trabajar cobre sí mismos. Eso se debe a que cada persona tiene en su interior un cúmulo de elementos Indeseables que halan en distintas direcciones y apuntan hacia diferentes intereses.

Hay quienes dicen: “Bueno, yo iniciaré el Trabajo Esotérico Gnóstico cuando logre mejorar mi situación económica; voy ahora a conseguir dinero y después sí me dedico de lleno a la Gnosis”... Hay quienes dicen: “Tengo un problema de familia, y en tanto ese problema continúe, no podré entrar de lleno en el Trabajo”... Hay quienes dicen: “Bueno, actualmente yo soy un estudiante, estoy para graduarme en Ingeniería (o medicina, etc.) y por eso no puedo dedicarme de lleno al Trabajo Esotérico Gnóstico; el día que termine mis estudios me dedicaré de lleno, ahora no”...

Elemento de predicción: Promete retribuciones, compensaciones, cambios satisfactorios, oportunidad para mejorar de posición, éxito en propiedades inmuebles, deseos que se cumplen impensadamente, atracciones fortuitas.

Cesar Owen. España (Artículo adaptado)

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