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Arcano Nº 63, La Comunión

Arcano 63 La Comunión
AM: El principio de la Unidad en la diversidad. AT: “Da simiente al que quiere sembrar y no tiene, y consejo al que quiere acertar y no sabe”. AV: Marte. Letra: H. Nº 9 EG: Comparta su alegría; viva el dolor de los demás; no se aniquile con egoísmos. D: Afectos, ternura, intimidad, afinidad, protección mutua, lucha por ideales comunes. R: Frialdad afectiva, reconciliación pospuesta.

La Comunión es la unidad en la misma fe, compartir las mismas ideas, pensamientos y voliciones, es decir implica una participación en común de diversas acciones, ya sea de alegría o dolor o bien, el trato íntimo entre esposos, familiares, amigos o hermanos de la Senda Gnóstica.

El término “comunión”  deviene de  las palabras “común” y  “unión”. El adjetivo “común”, refiérase a algo que se extiende o pertenece a varios; en tanto que “unión” es la acción de unir, y por añadidura se asocia con la concordia, con la alianza, con el casamiento o matrimonio, y de manera global, con todo lo creado, pues, de acuerdo a  la Gnosis, “no hay nada que esté separado (o que no comulgue entre sí) en esta inmensa Creación”, y de allí la frase esotérica: “La variedad es la unidad”, o esta otra: “La Divinidad es una unidad múltiple perfecta”...

Por lo tanto, este Arcano contiene en sí mismo el principio de la unidad en la diversidad.

Así pues, debemos, observar, comprender y eliminar de nosotros el egoísmo que ha creado la aborrecible “herejía de la separatividad”, y él y sus diversas facetas, son los que nos impiden, entre otros, toda posible comunión con eso que es lo Real, con eso que llamamos “verdad”.

Necesitamos de la unión con Dios, volvernos a unir a lo Divinal, pero como ya dijimos, los distintos agregados psíquicos, en especial el del egoísmo, dado que NO COMULGAN entre sí, no nos permiten la unidad psicológica, la individualidad definida; son la causa de nuestras dificultades y amarguras, combaten entre sí, luchan por la supremacía, quieren controlar los centros de la máquina orgánica, y cuando uno de ellos lo consigue, se auto-considera el único, el amo, el señor, pero esta situación no dura mucho, ni siquiera media hora, porque seguidamente otro YO cualquiera lo desplaza, y así sucesivamente hasta la saciedad.

Caso contrario, el SER tiende siempre hacia la concordia, hacia la alianza, hacia la unidad de la vida libre en su movimiento, hacia la comunión con todo lo que existe, que es de donde se deriva la armonía, la belleza, la libertad y la felicidad.

¿Cómo sabe uno que una persona posee un conocimiento, o mejor dicho, que posee realmente la comprensión? Voy a decirles: De la unión del ser y del saber deviene la comprensión. Es, dijéramos, la comprensión el medio que conecta al Ser y al el saber. Una persona puede tener conocimientos, pero si no ha logrado, pues, unir a esos conocimientos con el saber, pues no tendrá comprensión.

¿Y cómo sabe uno que una persona tiene los conocimientos, pero no posee la comprensión? Muy Fácil: El que solamente tiene los conocimientos, no hace sino repetirlos, memorizarlos; pero si se le exige a una persona (que tiene esos conocimientos memorizados) que los exponga de las más diversas formas, y desde distintos ángulos, en forma espontánea y natural, no podrá hacerlo; se contentará con repetir, más o menos, lo que tiene acumulado en la memoria y eso es todo.

Pero quien posee la comprensión, puede hablar sobre cualquier parte de la Doctrina en forma consciente y explicarla desde los más diversos ángulos. ¿Por qué? Porque tiene la comprensión, porque ha llegado a ella y esta comprensión resulta, como ya les dije, de la unión del Ser y del Saber; eso es claro.

Así pues, hay necesidad de unir el conocimiento  (lo que uno aprende), unirlo con el Ser. Pero, ¿cómo se podría llegar a esa unión? Mediante la fuerza del anhelo, mediante la inspiración. Sólo así se podría unir al Ser y al saber.

Cuando uno  es comprensivo, cuando uno comprende la enseñanza, pues puede trabajar, verdaderamente, en forma consciente; hacer esfuerzos conscientes para llegar a fabricar la Piedra Filosofal; eso es obvio.

Por otra parte, como se sabe, el Ser tiene 49 partes fundamentales, pero en el fondo esa variedad es unidad, realmente todos los seres somos uno en el Mundo del Logos Solar, del Cristo Cósmico.

Durante el Samadhí, durante el Éxtasis, durante el Satori, la Esencia en el Vacío Iluminador, percibe las cosas en sí, tal como son y no como aparentemente son. Las percepciones que la Esencia tenga en el Vacío, serán transmitidas entonces, a la humana Personalidad.

Quiero que sepan, que en esos instantes la humana persona pasa por un estado psíquico interesante: El centro emocional y el centro del movimiento, se fusionan con el centro intelectual. Entonces la mente, en estado receptivo, capta aquellas vibraciones que la esencia le envía. Y cuando el Éxtasis ha pasado, conservamos así, en nuestra memoria, el recuerdo de todo que hemos vivido en esa región inefable. 

Recordad que “la herejía de la separatividad, es la peor de las herejías”, y allí pasamos más allá de esa herejía. Pero como quiera que nuestra conciencia, en tales momentos, se siente realmente siendo el ave, el cuadrúpedo, el árbol, el Sol, la Luna, el bólido de fuego, etc., etc., tememos a la aniquilación y el terror suele hacernos perder el éxtasis. Mas si no sentimos terror, entonces, tal Vacío, ampliando cada vez más y más nuestra Conciencia, nos lleva, por último, hasta al Sagrado Absoluto Solar.

Allí, convertidos en Divinidades inefables, conocemos la verdad completa sobre este Universo y sobre todos los Universos. Jesús él Cristo dijo: “Conoced la Verdad y ella os harán libres”...

La Comunión: Simboliza la Virtud humana de compartir.  El Principio de la unidad en la diversidad.

Vemos en el centro de la lámina el signo SEPS, persona sagrada.

Las suma kabalística del Arcano 63 (6 + 3 = 9) Nos señala la 9ª esfera, el Sexo, que es donde el eremita gnóstico y su esposa-sacerdotisa trabajan en perfecta comunión para labrar los receptáculos que le permitan la Auto-Realización de su Ser Interior y por tanto, la unión con Dios.

Así pues, lo único que poseemos dentro es la “Bestia”, el Ego Animal. Hay algo más decente que tenemos, eso sí, me refiero a la Esencia, es lo más aristocrático que tenemos dentro. Pero esta Esencia está embotellada entre todo ese conjunto de Yoes pendencieros y gritones; esta Esencia se procesa de acuerdo con su propio condicionamiento. Ése es el estado en que nos encontramos.

El “animal intelectual” no es Hombre, pero cree serlo; tiene dentro de su interior la semilla que desarrollada le transforma en Hombre. Se necesita hacer una revolución de la semilla misma, para convertirnos en Hombres.

BA, EL INCENSARIO: El incensario entre las aguas de la vida, como símbolo de ofrenda, de transmutación, de sublimación, de elevación interior. El incensario con sus resinas además de lo que implica su aspecto osmático y psicosomático, también representa lo esencial del pensamiento, del sentimiento, que se elevan en la oración.

SBA, TUA, Estrella del Amanecer, rezar: Estrella de Venus, la Estrella de la Aurora, como símbolo de la fuerza del amor que todo lo concilia, lo une, lo armoniza. También es un símbolo usado para indicar “rezar”, es decir, la oración consciente en la Meditación Profunda para sumergirnos en el Ser Interior profundo, en el Vacío Iluminador y la Gran Realidad. Por otra parte, como la pentalfa, que simboliza al hombre realizado.

Letra hebrea Aleph: Aleph: Quiere decir “Buey-Guía, Jefe”. El vocablo se compone de “Dios-Boca”, esto es: “Verbo Divino”. Es la unidad y la unicidad, lo uno y lo único, el principio creador, la natura-naturante: El Padre. El hombre como unidad colectiva.

Despierta en el ser humano aptitud para comprender, considerar y resolver problemas, dominar pasiones. (Estudiada en Arcano 1 y 41).

Fonograma egipcio: Se relaciona con la letra “A”. El águila representa al Ser; como símbolo del Logos, participa en muchos mitos de la creación en diferentes culturas indicando el fuego fecundador de las aguas genesiacas. El águila del Espíritu caza en los terrenos purgatoriales para arrebatar el alma hacia las esferas del fuego universal. Ganimedes, transformado en águila fue llevado al Olimpo. El águila se traga a la serpiente cual Saturno-Cronos para convertirnos en Dioses. (Estudiado en Arcano 1 y 41).

El símbolo alquimista: No lo hemos conseguido como símbolo alquimista, pero en la escritura Pasaje del Rio aparece representando a la misma letra Hebrea Aleph.

Letra H: Se relaciona con el número 9 y el Planeta Marte. Está simbolizada por un fanal, atributo de luminosidad. Como letra predominante comunica al nombre: Aptitud para servir, deseo de hacerlo y capacidad para que el servicio prestado produzca resultados satisfactorios a ambas partes.

Planeta regente: MARTE; Samael, Señor de la fuerza, es su Rector, él es el 5º de los 7 Espíritus ante el trono del cordero, la 5ª Voz. Éste es el imperio omnipotente de la fuerza y del mago.

Es el Dios de la guerra (guerra que debemos librar contra nosotros mismos, contra la naturaleza, contra todo para alcanzar la liberación final; como decían los aztecas: “La Guerra Florida o la Guerra que hace florecer al Corazón”.

La fuerza marciana del Cristo Rojo, del Cristo de la gran rebelión, asimilada en la Esencia, nos permite luchar con denuedo, tenazmente, incansablemente hasta vencer en las pruebas iniciáticas.

Además, el metal de Marte es el hierro, lo que nos recuerda las 3 purificaciones por el Hierro y por el Fuego por las que debe pasar el Adepto y todo aspirante a la Luz.

El planeta Marte, como asociación astrológica, sugiere que para lograr la exacta COMUNIÓN con nuestro Ser Íntimo necesitamos fuerza interior y voluntad de hierro, para emprender la lucha contra el horrendo egoísmo, o sea, contra la herejía de la separitividad.

Cualidad o virtud: Altruismo, el servicio a los demás, etc. El defecto: Egoísmo.

Prueba iniciática: Contrarrestar la herejía de la separatividad y sacrificio por la humanidad.

El Misionero Gnóstico debe dar. ¿Qué va a dar? SABIDURÍA y AMOR a sus semejantes. Eso va a dar, va a asistir, va a auxiliar, pero con Amor. Samael Aun Weor

Axioma trascendente: “Da simiente al que quiere sembrar y no tiene, y consejo al que quiere acertar y no sabe”.

El axioma trascendente de este arcano menor, sintetiza el modus operandi, indica cómo debe proceder el estudiante gnóstico que aspira o anhela la comunión con su Padre-Madre interior.

En anteriores cartas ya hemos visto cómo para avanzar en este camino hay que pagar, esotéricamente, el precio del avance. Se nos ha enseñado también lo que es el sacrificio, el amor por la humanidad.

Enseñando al que no sabe, levantando la antorcha del verbo para iluminar al mundo cumplimos a cabalidad con este axioma. Porque llevando el conocimiento, expandiendo la doctrina, “damos consejo al que quiere acertar y no sabe” y preparamos a otros para que se conviertan en sembradores: “Da simiente al que quiere sembrar y no tiene”...

Trabajando uno por los demás, también es recompensado. Aunque uno renuncie a los frutos de la acción, siempre es recompensado. Trabajando por los demás podemos cancelar el karma viejo que traemos de vidas anteriores.

He conocido a muchas personas enfermas que viven auto-encerradas en sí mismas, quejándose siempre de sus dolores. No se puede platicar con esas gentes, porque una y otra vez, siempre le salen a uno con su misma canción psicológica...

Quieren sanarse, no hay médico que los cure, ni el “Médico Chino”, ¿por qué?  Porque nunca han pensado  en hacerle servicios a nadie; jamás han pensado en sanar a otros o en cooperar siquiera para los remedios de algún enfermo que no puede; o de alcanzar un vaso de agua al sediento o un plato de comida al hambriento. Sin embargo, quieren sanar y no piensan en otra cosa sino en sus consabidas enfermedades.

He visto a muchos que sufren problemas diversos de la vida, económicos, por ejemplo. Aquellos que tienen problemas económicos, incuestionablemente causaron daño económico a muchas gentes (en el pasado) y ahora cosechan lo mismo que sembraron, “toman de su propio chocolate”.

Mas sin embargo, se quejan, protestan y blasfeman, y quieren mejorar la situación económica, pero no remedian el mal que hicieron, no forman parte de alguna cooperativa, no son capaces de partir su pan para darle la mitad al hambriento; no son capaces de quitarse una camisa para vestir a un desnudo; no son capaces de dar un consuelo a nadie, pero quieren mejorar económicamente y nos solicitan servicios: Que les ayudemos en el trabajo de cambiar su situación, pero ellos no se preocupan por servir a nadie, son parásitos que existen bajo el Sol.

De esa forma, ¿cómo se podría mejorar económicamente? Toda causa trae su efecto. El Karma es el efecto de una causa anterior. Si se quiere anular el efecto, hay que empezar por anular la causa que lo produjo. Y se anula la causa con inteligencia, sabiendo anularla.

Con todas estas cosas se van a encontrar ustedes en el camino: Muchos que quieren que ustedes los curen, pero jamás se preocupan ellos por curar a nadie; muchos que tienen gravísimos problemas económicos, pero nunca piensan en cooperar en alguna forma con alguien, etc.

Cada cual tiene sus problemas. Los problemas los crea el ego, y nada más que el Ego, desdichadamente. Uno puede anular todos los problemas si no tiene Ego; si no tiene uno Ego, no hay problemas. ¿Por qué? Porque no hay quien reaccione dentro de la mente de uno, no hay un revanchista que complique la situación, no hay nadie que odie en nosotros, o a través de nosotros. Entonces no hay problemas, los problemas los crea el Ego y nada más que el Ego.

Hay, pues, que hacer mucho bien para pagar nuestras deudas viejas. Con el capital de buenas obras, podemos pagar el Karma viejo sin necesidad de sufrir; no hay necesidad de amargarnos la vida.

Uno dice en la oración del Padre Nuestro: “Perdona nuestras deudas, así como nosotros perdonamos a nuestros deudores”... Si uno no perdona a sus deudores, a sus enemigos, ¿con qué derecho pide uno al Padre que lo perdone? ¿Qué derecho le asiste, para pedir perdón, cuando no es capaz de dar perdón? ¿Con qué derecho pide piedad, cuando no es capaz de dar piedad? ¿Con qué derecho pide caridad, si no es capaz de darla? Y así son todos: Piden, pero no dan; y eso es gravísimo.

El misionero gnóstico debe dar. ¿Qué va a dar? SABIDURÍA y AMOR a sus semejantes. Eso va a dar, va a asistir, va a auxiliar, pero con Amor.

Elemento de predicción: Promete: Afectos, ternura, intimidad, afinidad, correspondencias, protección mutua; lucha por ideales comunes.

Artículo adaptado de Cesar Owen, España

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