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Cosmogénesis de un Mítico Pueblo

Cosmogénesis de La Quemada

Dicen antiguas tradiciones que se pierden en la noche de todos los siglos, que en el amanecer de esta ciudad arcaica, de forma misteriosa, llegaron los primeros habitantes a esta región conocida antiguamente como Tuitlán que significa el “Valle de Dios o del Dios”, y que más tarde recibiría el nombre de Chicomóstoc por parte de Francisco J. Clavijero en 1780; y de igual modo desaparecieron, antes de la llegada de los españoles.

“Narra una leyenda, que una noche negra, tormentosa con truenos y relámpagos que iluminaron el Valle, se observaron  unos gigantes que venían huyendo de una catastrófica inundación”.

“Gracias a la luz de los relámpagos, vieron que no lejos, estaba un elevado cerro, al cual llegaron para salvarse de las elevadas aguas que inundaban el valle, al ir escalando localizaron un lugar apropiado y allí se protegieron de la tormenta”.

“Después de estar un día en descanso, escucharon gritos de angustia en un idioma que no conocían, y fue más la sorpresa de ellos cuando llegaron corriendo a la parte en donde se encontraban cuatro hombres de baja estatura, perseguidos por gigantes águilas que con sus picos y garras trataban de matarles, los gigantes los salvaron de esas aves de rapiña arrojándolas por el desfiladero del cerro”.

“Los hombres de baja estatura contaron que existía un sacerdote que era malvado, al cual todos tenían miedo, mataba muchos indios cada año para robarles el peyote ya que las cosechas se habían perdido, y la tierra estaba completamente quemada, desde entonces a este lugar se le conoce como (La Quemada)”.

“Los gigantes decidieron ayudar a los indígenas que ahí habitaban, y al poco tiempo exterminaron al sacerdote malvado, y a la vez aquellos gigantes empezaron a adoctrinar a todas las personas de la comarca, y así empezaron a construir templos, adoratorios, pirámides, el juego de la pelota entre otros”.

Cosmogénesis de La Quemada

Por otra parte la antigua historia zacatecana dice por labios de Elías Amador en su bosquejo histórico de Zacatecas que al referirnos a Chicomóstoc  y sus habitantes,  es indispensable hacer mención del Padre Arlegui que en su crónica de la provincia de San Francisco dice: ” Las Tierras Zacatecanas y sus contornos fueron pobladas por gigantes después del Diluvio y para demostrar este hecho, refiere el caso, de que él mismo vio en el pueblo llamado san Agustín, cerca de Durango, una muela de gigante que medía más de nueve pulgadas”.

Fray Antonio Tello recogiendo el relato de un cacique llamado Ocelotl, contemporáneo de la época de la conquista, asegura también que poco antes de ese tiempo aparecieron algunos gigantes en el Valle de Tlala y otros puntos intermedios; además, Tello añade que en el año de 1567 fueron descubiertos enormes huesos en los entornos de Jalisco. Y de ellos también hablan Herrera, García, Torquemada y otros historiadores; cabe mencionar que tales afirmaciones solo se consideraron leyendas del pasado, sin embargo retomamos estos relatos porque lo que se consideró solamente como leyenda en el pasado, hoy es una tremenda realidad, si tomamos en cuenta los nuevos descubrimientos.

Al hablar de los primitivos gigantes fundadores de Chicomóstoc, debemos hablar de los antiguos atlantes, los cuales fueron una raza de amplia estatura y que perecieron a consecuencia del ya conocido Diluvio Universal; el cual refieren todas las antiguas tradiciones del mundo; pruebas del antiguo continente atlante, hoy sumergido en el océano atlántico, las hay. Baste recordar que recientemente se han encontrado en el fondo del atlántico cerca de la Isla de Cuba; construcciones de pirámides, y conforme avancen las exploraciones en el fondo del océano atlántico, se encontrarán más restos arqueológicos de aquella civilización perdida, la Atlántida.

 El profesor Asimov de la Academia de Ciencias del Soviet, mostró evidencias fotográficas de paredes de piedra y escalones hechos por el hombre, encontrados a 200 pies de profundidad en el Océano Atlántico, a unas 275 millas de Portugal.

De tal manera que los grupos humanos que se asentaron en diferentes latitudes del continente americano son en realidad reductos de la civilización atlante, los fundadores de Chicomóstoc no fueron la excepción, y por lo consiguiente, también son descendientes directos de la raza atlante y, como se ha mencionado, de estatura muy elevada.

 Los restos de las construcciones de La Quemada fueron en sus tiempos de apogeo toda una fortaleza mística, ya que éstas tenían fines ritualísticos, con el propósito de incrementar los valores espirituales de los antiguos habitantes.

Virgilio Cuautle Roldán. Instructor gnóstico de Nochistlán  Zac.

“Eso que uno siente en lo más hondo de su propio Ser, es lo único que puede experimentar directamente aquello que no es del tiempo. Eso que está de este lado del río por aquí en el Valle del Samsara, es lo que sufre...”. Samael Aun Weor

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