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Avisos que da la naturaleza

Volcán

En los últimos dos siglos, nuestro planeta ha venido sufriendo los embates de las acciones humanas: contaminación, sobreexplotación, transformaciones genéticas,  extinciones, alteraciones vegetales, mutaciones animales, bombas atómicas…, consecuencia del grado de inconsciencia en que se vive. El ser humano ha convertido a la naturaleza en un laboratorio donde experimenta con todas las creaciones naturales sin tener la menor idea de las consecuencias que puede ocasionar.

La actual raza Aria ha desequilibrado el divino curso de su propio planeta,  los principios de los reinos mineral, vegetal, animal e inclusive humano han sido profanados. Construye presas que modifican las corrientes de agua, ciudades que bloquean la respiración de la tierra, pozos que agotan las aguas del subsuelo, minas que desalojan la riqueza del interior. El resultado de tantas alteraciones es ahora manifiesto, matemáticamente justo y proporcional a los daños ocasionados.

“Nunca en la historia de los siglos hubo perversidad más grande que la de esta Raza Aria caduca y degenerada, y para colmo de males ahora ha levantado la Torre de Babel con el propósito de conquistar el espacio infinito”, (Weor, S. 1967)

Existe una monstruosa grieta submarina descubierta por la Universidad de Columbia, de al menos 90,000 Kilómetros de largo por cuarenta de ancho y profundidad de 2.5 Km en promedio. Tal grieta atraviesa del Atlántico hasta el Índico y del Ártico al Antártico. Bordea el Continente Americano y también el asiático, quedando en el centro de las fallas marítimas el Océano Pacífico. El ramal de las islas Aleutianas que viene desde Alaska, se extiende hasta Japón y luego a Hawai.

Además de esto, la profundidad de las grietas submarinas llega en algunos casos a permitir el contacto con el fuego interior de la tierra, lo cual ocasiona vapor de agua a gran presión. Ya Mahoma había profetizado en el Korán que “ninguna montaña por poderosa que sea podrá resistir y volará por los aires hecha polvo”. Las grietas submarinas están ocasionando terremotos cada vez más frecuentes e intensos.

Por otra parte no hay duda de que el eje de la tierra está modificando su inclinación y que los polos se desviando cada vez más hacia el Ecuador. Estos interesantísimos cambios geológicos son de origen exclusivamente cósmico, más pueden ser precipitados por las locuras científicas del hombre por sus experimentos atómicos y explosiones de la bomba de hidrógeno. (Samael Aun Weor).

Las presiones y vapores tienen que producir inevitablemente una intensiva actividad volcánica acompañada de terribles y espantosos terremotos y grandes maremotos y lo peor es que la presión aumenta a cada instante. Cualquier fenómeno exterior como una bomba atómica o el paso de algún cuerpo celeste cerca del planeta puede producir el final, cumpliéndose el vaticinio de la piedra del sol, donde se anuncia el fin de la quinta raza mediante el fuego, terremotos y vapor de agua.

Se estremece el mundo con sus terremotos, los peligrosos síntomas de la Gran Tragedia anuncian una catástrofe, y varias catástrofes peores, mil veces peores que aquellas que acabaron con la Atlántida.

El uso de la energía atómica está provocando condiciones desfavorables para la naturaleza; al utilizar el Uranio, los científicos modernos han logrado liberar energía atómica de un poder prácticamente ilimitado, sin embargo se ha entrado al descubrimiento y uso de esta ciencia por la puerta falsa, con la conciencia dormida, sin ética y en forma totalmente ajena a la espiritualidad. Por ello se ha utilizado la energía atómica sin escrúpulos y con graves y evidentes consecuencias, tales como la alteración de la camada superior de la atmósfera terrestre provocando el creciente calentamiento global. 

“Conforme la Camada Superior de la Atmósfera de la tierra continúe alterándose debido a las explosiones Atómicas, los terremotos se intensificarán, porque dicha Camada es el Sustentáculo para la vida de nuestro planeta tierra. El aire que respirarnos, el agua que bebemos, ya viene cargada de radiaciones Atómicas, y esto, en vez de mejorar, irá de mal en peor, y cuando estalle la guerra Atómica se verán escenas Dantescas por las calles, las gentes perderán la razón debido al abuso de la energía atómica y los hospitales estarán llenos de dolor, y no habrá remedio.

Las explosiones Atómicas están liberando de los Mundos Infiernos o Elemento Mineral Sumergido bajo la tierra, materias infernales, Átomos Abismales, cuales son NEPTUNIO (93), PLUTONIO (94), AMERICIO (95), y CURIO (96), y ya comienzan a verse los resultados de esta blasfemia”.

Debido a que cada átomo es un trío de materia, energía y conciencia, los átomos abismales liberados proyectan una conciencia diabólica, o inteligencia maligna, la cual afecta mayormente a las llamadas “mentes débiles” envenenándolas con violencia y crueldad. 

A lo anterior se suma la desviación de los polos de la Tierra hacia el Ecuador. La revolución del eje planetario es un fenómeno natural, pero ha sido precipitado por los experimentos nucleares de los humanos, ocasionando el derretimiento de los hielos del Polo Norte y, como consecuencia el incremento en número e intensidad de los terribles huracanes y ciclones que actualmente azotan el mundo.  

El movimiento del eje terrestre provoca que los volcanes “dormidos” despierten de su sueño milenario y que la actividad volcánica se intensifique. Cerca del Polo Sur se han descubierto depósitos de agua caliente rodeada por hielos polares de muchos grados bajo cero.

La actividad volcánica calienta las corrientes marítimas del Atlántico que, al llegar a las regiones del Polo Norte, coadyuvan al deshielo; esto ocasiona corrientes inversas muy frías que descienden al Sur, dando vida a ciclones, huracanes, tempestades y toda clase de trastornos climáticos en las costas, además del aumento en el volumen de las aguas oceánicas, que inundarán la superficie terrestre de países enteros.

El planeta Tierra se encuentra ahora en agonía, mostrando irrefutables síntomas de crisis, fenómenos geológicos, químicos y biológicos  inusuales (como enfermedades desconocidas, mutaciones de virus) que habrán de concluir de acuerdo con las palabras de Pedro, discípulo de Jesús: “El día del señor vendrá como ladrón en la noche; en el cual los cielos pasaran con gran estruendo, y los elementos ardiendo serán deshechos, y la tierra y las obras que en ella hay serán quemadas".

Enviado por  Susana M. Rodríguez Licea. Comisión de Calmecac. San Luis Potosí, S.L.P.

Dürer, Albrecht (1471-1528). La apertura del quinto y sexto sellos

Imagen: Volcán. México. Martha Rodríguez Licea.

Imagen: Dürer, Albrecht (1471-1528). [La apertura del quinto y sexto sellos]

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