Gnosis Instituto Cultural Quetzalcóatl

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EL CENTRO DE GRAVEDAD PERMANENTE (LA LEY DEL PÉNDULO)

Pintura tradicional tibetana

Estimados lectores de nuestra revista, en esta oportunidad voy a disertar sobre la importancia de crear un centro permanente de conciencia, en la naturaleza existen diversas leyes, una de ellas se conoce como la ley del péndulo, si observamos cuidadosamente los movimientos del mismo, en su continuo ir y venir de un extremo al otro nos viene a recordar el flujo y reflujo de la existencia, a las oleadas continuas de evolución y de involución en la naturaleza, el vaivén del péndulo también nos recuerda el sístole y diástole del corazón, no cabe duda que la ley del péndulo regula los aconteceres cósmicos tanto en el universo como en lo infinitamente pequeño, así mismo, esta ley levanta y hunde poderosas civilizaciones, por ejemplo: en un extremo se levantó Egipto, el país soleado de Kem, pero luego esta civilización arrastrada por dicha ley desapareció, surgiendo en el extremo opuesto la poderosa Israel, la civilización querida de los profetas, para luego posteriormente concluir y por oposición surge la augusta Roma de los Césares.

La ley del péndulo levanta y destruye poderosas civilizaciones, también influye en el pensamiento humano, filosóficamente hablando, en un extremo del mismo encontramos personas que se hacen llamar materialistas, rechazan todo lo que tenga que ver con Dios, se dicen también escépticos, ateos, dicen que solo creen en lo que ven, hacen de la ley de la evolución un dogma y se olvidan de que existe por oposición la ley de la involución.

En los extremos del péndulo podemos apreciar otra ley conocida como la ley de los opuestos, como ejemplo tenemos que la riqueza es opuesta a la pobreza, el espiritualismo extremo conduce al fanatismo lo mismo que el materialismo radical, tanto en el lado materialista como en el lado opuesto espiritualista hay fanáticos, como el caso de Carlos Marx cuya dialéctica materialista continúa envenenando la filosofía contemporánea de nuestros días.

En tanto nuestra psiquis continúe embotellada en los opuestos, seremos incapaces de tener conciencia de la realidad de nosotros mismos, del mundo que nos rodea, del universo entero. El trabajo interior comienza con la auto observación de nuestros errores, mismos que debemos someter a la comprensión a través de la meditación, cuando un defecto es comprendido nuestra madre divina Kundalini lo puede eliminar, liberando así, cierto porcentaje de esencia y de esta manera se va integrando poco a poco el centro permanente de conciencia, quien lo forma, no se sale del conocimiento, aprende a vivir el momento, el instante.

Cuando estamos en un estado de vigilancia total, cualquier agregado que nos quiera sembrar la duda, el temor, la depresión o la resistencia al camino esotérico, inmediatamente lo descubrimos y debe ser comprendido y eliminado con la ayuda de nuestra madre divina durante la meditación, si no procedemos de esta manera, entonces el ego, poco a poco gana la batalla y terminará por sacarnos de la senda que nos conduce a religarnos con nuestro Real ser interno.

Debemos aprender a ser despiadados con el ego porque el satán interior no tiene ninguna piedad con nuestra alma, los yoes se aconsejan en secreto y la arrastran al abismo. Urge un auténtico trabajo psicológico de fondo en nosotros mismos si en verdad anhelamos el despertar de nuestra conciencia. Quien no se fabrique dicho centro permanente de conciencia, tarde o temprano será arrastrado fuera del camino. Quien no despierte la conciencia, seguirá siendo víctima de las circunstancias de la vida ordinaria.

Desde el punto de vista psicológico, la ley del péndulo nos arrastra cuando en un momento afirmamos y en el siguiente instante negamos, cuando decimos bueno, malo, alegría, tristeza, blanco, negro, gusto, disgusto, placer, dolor, éxito, fracaso, ganancia, pérdida, etc., para mantenernos en el centro del péndulo y no dejarnos arrastrar por pensamientos ni emociones negativas es indispensable estar en un estado de auto observación constante dividiendo nuestra atención en sujeto, quien soy, objeto, que estoy haciendo y lugar, en donde me encuentro.

San Miguel Arcángel vence a Lucifer. Guido Reni, (1635).

Conforme nos auto observemos y vayamos descubriendo nuestros distintos defectos psicológicos, podremos ir comprendiéndolos por medio de la meditación diaria, defecto comprendido es eliminado con la ayuda de nuestra madre divina, así poco a poco podremos ir desarrollando el centro permanente de conciencia que nos permitirá lograr un encuentro con nuestro Ser interior profundo, el propósito del trabajo esotérico gnóstico es volver a unirnos con nuestro Ser interior y así lograr la auténtica felicidad.

Es necesario comprender que los diversos defectos psicológicos que habitan en nosotros nos arrastran a los extremos del péndulo y que si en un momento dado afirmamos que vamos a trabajar por nuestro ser, nos mostramos entusiasmados con el trabajo esotérico y hasta juramos con lágrimas de sangre fidelidad al conocimiento, basta otro momento de desilusión, debido a tal o cual motivo, justo o injusto, sencillo o complicado, la persona se retira de la gnosis, abandonan el trabajo, entonces para enderezar el entuerto se afilian a otra organización mística y creen que ahora van mejor, todo ese ir y venir, ese constante cambiar de escuelas, sectas y religiones se debe a la multiplicidad de los yoes que en nuestro interior luchan por su supremacía.

Aquellas pocas personas que no se retiran del trabajo esotérico es porque ya traen formado el centro permanente de conciencia desde anteriores existencias, entonces son verdaderamente responsables de lo que están haciendo, hoy en día es muy difícil encontrar a alguien que sea constante en el trabajo gnóstico y además responsable, esto se debe a que no nos hemos formado aún el centro permanente de conciencia, urge formarlo cuanto antes, para ello es indispensable el trabajo en la muerte de nuestros defectos, no debemos olvidar que el ego que embotella nuestra psiquis es de naturaleza lunar y que está totalmente influenciado por las lunas que giran alrededor de nuestro mundo Tierra, más allá de la luna blanca existe otra luna más pequeña llamada Lilith, ésta irradia fuerzas terriblemente tenebrosas a nuestro planeta, los peores crímenes que acontecen en nuestra sociedad son por influencia de la luna Lilith.

Si queremos tener continuidad de propósitos necesitamos desarrollar el centro permanente de conciencia, ya que cada Yo piensa siente y actúa de manera diferente y constantemente nos arrastran fuera del trabajo gnóstico debido a sus propios intereses particulares. Es indispensable liberarnos de la mecanicidad lunar, la doble influencia representada en el ser humano mediante el ego que cargamos en nuestro interior hace de nosotros un verdadero fracaso.

Cuando nuestra conciencia comienza su propio despertar adviene lo nuevo a cada instante, a cada momento, entonces adviene la verdad, cuando nuestra mente queda quieta y en imponente silencio, cuando el incesante parloteo o charla interior ha cesado, queda en un vacío, la conciencia queda iluminada y sabemos entonces que es la verdad.

Al maestro Budha le preguntaron que era la verdad, guardó silencio, se dio la media vuelta y se fue, le preguntaron lo mismo al maestro Jesús y este también guardó silencio, quien conoce la verdad no la dice y quien la dice no la sabe, la verdad hay que experimentarla como alguien que traga agua y se ahoga, o como alguien que toca el fuego y se quema.

La verdad es lo desconocido de instante en instante, de momento en momento, solo aquellos que han muerto dentro de sí mismos, han despertado la conciencia y por lo tanto han encarnado aquello que no es del tiempo, aquello que es lo real, aquello que es la verdad.

Pues bien, apreciados amigos hasta aquí mis disertaciones sobre este tema esperando que sea de ayuda para comprender la necesidad de formarnos el centro permanente de conciencia que tanto necesitamos.

Fraternalmente

Enviado por: Virgilio Cuautle Roldán. Instructor gnóstico. Nochistlán, Zac.

Imagen 1: Pintura tradicional tibetana

Imagen 2: San Miguel Arcángel vence a Lucifer. Guido Reni, (1635).

“Personas hay que por un momento se asoman al trabajo esotérico y luego en el instante en que otro Yo interviene, abandonan definitivamente estos estudios y se dejan tragar por la vida.” Samael Aun Weor. Psicología Revolucionaria.

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