EL DIOS TAJÍN

Zona Arqueológica Cempoala, Fotografías tomadas por alumnos del ICQ

Zona Arqueológica Cempoala, Fotografías tomadas por alumnos del ICQ

Para entender quién es el dios Tajín recordemos que en todas las antiguas culturas tanto los griegos, los aztecas, los totonacas, los hebreos, y demás culturas, tenían conocimiento del árbol de la vida y el árbol de la ciencia del bien y del mal. El árbol de la ciencia del bien y del mal son nuestros órganos creadores. El árbol de la vida es el Ser. Estos dos árboles están en el Edén y comparten sus raíces. Estas son las dos grandes columnas torales de gnosis: Sabiduría y Amor.

La Sabiduría es el árbol de la ciencia del bien y del mal

El Amor es el árbol de la vida.

El árbol de la vida de acuerdo con la cábala hebraica son los Diez sephirotes o dimensiones.

Comienza por el Anciano de los Días Kether que está en el lugar más elevado del árbol; después sigue Chokmah, el Segundo Sephirote o sea el 2º Logos que es propiamente el Cristo Cósmico; seguido por Binah, el 3° Logos, el Señor Shiva. Kether, Chokmah y Binah, son el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo.

Kether, Chokmah y Binah son la Trimurti de Perfección, son el Triángulo Divinal, el Padre muy amado, el Hijo muy adorado, y el Espíritu Santo muy sabio.

Después del Triángulo Divinal hay un abismo y después de tal abismo viene un Segundo Triángulo formado por Chesed, el Cuarto Sephirote que corresponde al Intimo o Atman el Inefable (hablando en lengua Sánscrita); continúa Geburah el Quinto Sephirote, el Buddhi, el Alma Divina que es femenina; a continuación, Tiphereth, el Sexto Sephirote, el Alma Humana que es masculina.

Por desdoblamiento viene un Tercer Triángulo, y está representado por Netzach La Mente, el Séptimo Sephirote; continúa Hod, el Octavo Sephirote, el Cuerpo Astral; más abajo está Jesod, el Noveno Sephirote, el Fondo Vital del organismo humano, el Cuerpo Vital o Vehículo Etérico.

Por último, encontramos en la parte más baja del Árbol de la Vida a Malkuth el Décimo Sephirote, el Mundo o Cuerpo Físico, el cuerpo de carne y hueso.

Volvamos a Chesed el cuarto Sephirote que corresponde al Íntimo o Atman (de la lengua Sánscrita, de la antigua India), que los totonacas le pusieron por nombre el dios Tajín. El dios Tajín es nuestro Íntimo que San Pablo nos dijera: ¨Recordad que vuestros cuerpos son el Templo del Dios vivo y que el Altísimo mora en vosotros¨

Así pues, el Íntimo es lo más divino que tenemos dentro de nosotros. Es Dios entre nosotros. El Íntimo es bello, es sublime, es puro. Es el dios Tajín de los totonacas. Los totonacas conocían toda esta sabiduría de la gnosis, Tenemos entonces en estas grandes culturas muchos dioses y diosas y cuando llegan los conquistadores se sorprendieron y se escandalizaron diciendo que los mexicanos adorábamos a ídolos.

El dios Tajín, el dios dentro de nosotros es guerrero, él está en constante lucha contra las tinieblas, por eso se dice que lanza rayos y centellas contra este triste hormiguero humano. Tiene poder sobre los 4 elementos de la naturaleza es decir sobre el fuego, el agua, la tierra y el aire.

Cuando el hombre hizo mal uso de su energía creadora y fue expulsado del Edén perdió todas las facultades y poderes, este conocimiento lo ocultaron bajo el velo del simbolismo del dios Tajín amarrado con el arco iris en el profundo océano.

Dentro de la cultura griega a Chesed lo encontramos simbolizado en el dios Prometeo. Dice la leyenda griega que Prometeo fue encadenado a una roca en las altas montañas y cada día un águila le carcome su hígado y como era un dios el hígado se regeneraba durante la noche, produciéndole un constante terribles dolores.  Hasta que Hércules mató al águila y liberó a Prometeo de sus cadenas.

Los totonacas en su leyenda nos cuentan que doce ancianos están vigilando a todas horas al dios Tajín; representación de los doce sentidos que poseíamos cuando vivíamos en el Edén, hoy solo contamos con cinco sentidos. Y que solo una doncella que arroje una bella flor de la vainilla al mar podrá resucitar al dios Tajín.

Todo el conocimiento, toda la sabiduría de la gnosis nos fue entregada bajo el ropaje de los mitos y leyendas para que el que estuviera preparado la entendiera porque es una sabiduría sagrada. Es la forma en que nuestros antepasados escondieron la enseñanza para que los indignos no la profanaran. Debemos aprender a interpretar toda esta enseñanza detrás de los símbolos, de las leyendas, la misma Biblia no podemos interpretarla a la letra muerta.

                           

El Dios Tajín de los totonacas, el dios Quetzalcóatl de los aztecas, el dios Prometeo de los griegos en realidad de verdad, es nuestro propio dios interior. Cada pueblo ha nombrado a esta divinidad de acuerdo a su cultura.

Janirahadasa, el famoso Filósofo Hindú, escribió un libro que titula: “Dioses Encadenados”; dice que “dentro de cada uno de nosotros hay un Dios”, y esto nos recuerda las palabras del maestro Jesús cuando dijo: “Dioses sois”. ¡Nos lo recordó! Así que cada uno de nosotros carga en su interior, al Ser, y al Ser de su Ser, que es su Dios.

Cada cual carga al dios Tajín allá adentro, en la profundidad de su corazón;

La simbología del arco iris que tiene amarrado en el fondo del océano al dios Tajín son los colores que posee nuestra energía creadora cuando aprendemos a transmutarla; nuestra energía creadora también recibe el nombre de aguas puras de vida. Entonces los colores de nuestras aguas puras de vida en estos momentos se encuentran de color negro o azul; luego con el trabajo en la eliminación del agregado psicológico vamos blanqueamos nuestras aguas; luego pasamos al amarillo cuando ya hemos logrado la purificación de esas aguas y por último se vuelven de color rojo o púrpura que simboliza haber completado la gran obra.

La cultura Maya dice: A la entrada de Xibalbá se presentan 4 caminos de diferentes colores, que coinciden con los 4 colores de la alquimia que el trabajo de transmutación de la energía creadora y los 4 colores del maíz, el maíz simboliza a la semilla del ser humano sus aguas puras de vida.

Negro: Representación del estado psicológico en el que nos encontramos.

Blanco: La pureza

Amarillo: El triunfo

Rojo: La perfección.

Un ejemplo de la cultura tolteca dice: Después de haber caído Quetzalcóatl “Dijo entonces: -Me he embriagado, he delinquido. Nada podrá ya quitar la mancha que he echado en mí.”

"Mortificado, lloroso, lleno de pena y angustia, al ver que sus malos hechos eran conocidos ya y sin que nadie lo consolara, ante su Dios se puso a llorar."

 "El Bienaventurado volvió al camino que otrora había abandonado."

"- ¿Dónde irás Quetzalcóatl?"

"-Voy -les dijo- a la Tierra del color rojo, voy a adquirir sabiduría."

Antes de llegar a la Tierra del color rojo, Quetzalcóatl, el Cristo mexicano, pudo usar con pleno derecho la túnica amarilla, es decir logró la pureza del blanco y el triunfo sobre el ego animal.

Cuando el Bendito llegó a la Tierra del color rojo, ciñó sobre sus hombros la púrpura de los Reyes divinos y resucitó de entre los muertos.

Quetzalcóatl realizó la gran obra, logró la resurrección. Si queremos que el dios Tajín nuestro Íntimo, nuestro real Ser resucite tendremos que aprender primero a transmutar nuestras energías creadoras, porque en ellas se encuentran todos los poderes y la llave de todos los misterios para lograr la perfección o la gran obra.

Nuestra energía creadora es la semilla y de esa semilla puede nacer el árbol de la vida, y transformarnos en el hombre verdadero.

Pero necesitamos crear las condiciones favorables, requerimos de mucha voluntad, y de realizar tremendos super esfuerzos individuales.

Aprendamos pues a transmutar, a sublimar la energía creadora, que suba hasta el cerebro y baje a nuestro corazón, para lograr resucitar a nuestro dios Tajín, él habita en nuestro corazón.

En la leyenda nos hablan de las aguas revoltosas del océano donde sucumbieron tantos piratas, esas aguas están dentro de nosotros mismos. Así es el estado actual de nuestras aguas puras de vida revoltosas de color negro porque no las trasmutamos.

Dentro de estas aguas puras de vida, dentro de estas energías creadoras se encuentra el fuego sagrado con el cual es posible la eliminación de yo psicológico.

Es pues indispensable trabajar en la transmutación de nuestras energías creadoras a través de los ejercicios de respiración como el Pranayama, la vocalización de los mantrams (sonidos de poder) y Koanes (frases para la conciencia); aprendiendo a escuchar la música clásica de los grandes maestros como Beethoven, Mozart, Wagner, a través de la poesía, la danza, el verso que nos elevan al paraíso.

Vamos a realizar la vocalización del Mantram OM MANI PADME JUM que significa ¨OH MI DIOS EN Mͨ 

El Mantram se vocaliza OM MASI PADEM YOM alargando el sonido de cada letra OOOMMM MMM AAA SSS IIII PADME YYY OOO MMM

En posición cómoda. Cerramos nuestros ojos

Relajamos nuestro cuerpo físico. Relajamos nuestra mente, no pensamos en nada,

Atención consciente, Recuerdo de sí.

Atraemos sueño, lo controlamos

Pedimos a nuestro Íntimo nos ayude a transmutar a sublimar nuestras energías creadoras.

Vocalizaremos este Mantra con el Corazón, adorando al "Intimo", amando al "Intimo", rindiéndole culto al "Intimo", porque el Intimo es en esencia el Alma de nuestro Padre, nuestra Divina Individualidad en la cual necesitamos absorbernos para entrar en esa dicha infinita e indescriptible del Nirvana, donde ya no hay penas, ni lágrimas, ni dolor.

OOOMMM MMM AAA SSS IIII  PADME YYY OOO MMM

OOOMMM MMM AAA SSS IIII  PADME YYY OOO MMM

OOOMMM MMM AAA SSS IIII  PADME YYY OOO MMM

En silencio de la mente damos gracias a nuestro Íntimo, a nuestro Padre por su ayuda prestada

 

Sebastián Rodríguez Rosiles

Por: Vicente Sáenz Flores.

Imagen: Cempoala : Lugar de las 20 aguas, fotografias tomadas por alumnos del ICQ

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