Pirámide del agua, los poderes creadores

Cempoala lugar de las 20 aguas
El ser humano es un ser creador, el poder para crear está en el agua, así como un fruto nació de unas semillas, del poder creador encerrado en ellas, así el mismo fruto hereda en sus semillas el mismo poder creador. Al igual que este fruto, el ser humano guarda en su semilla o simiente, que es el mercurio de los sabios, el poder creador, esotéricamente ahí se encuentra la fuerza del espíritu santo. En las antiguas culturas, siempre se adoró al principio inteligente de los elementos de la naturaleza, no se rendía culto al agua física, sino a la inteligencia y fuerza del tercer logos que vive en ella.
Hablar del agua es de profunda significación, la adoraron los totonacas, los teotihuacanos, mixtecas, zapotecas, nahuas, etc., se rendía culto a través de la Diosa del agua, como por ejemplo Chalchiuhtlicue, la esposa de Tláloc. Se veneraba profundamente a la mujer, pues es una representación del elemento agua, indispensable para que el ser humano se atavíe con los atributos del caballero águila o caballero tigre, en otras palabras, que el ser humano se convierta en alquimista. aquél que sabe trabajar con el mercurio de la filosofía secreta.
El mercurio de la filosofía secreta es el alma metálica del esperma, es decir que la energía creadora está conformada por los metales más preciosos y sutiles para la liberación del ser humano. Aquél que sabe trabajar con el artificio sagrado y secreto del AZF, sabia combinación de la sal, el azufre y el mercurio, se perfeccionan esos metales en una energía más superior, diremos que cuando un hombre guarda su energía creadora, lo sublimiza, entonces lo transforma en el mercurio de los sabios, por eso es que el mercurio de los sabios es la materia para realizar la gran obra.

Cempoala lugar de las 20 aguas
En ese mercurio se encuentra la energía creadora del tercer logos, por tanto, el tercer logos está en nosotros y se genera en las glándulas sexuales o semilla para dar fruto. Junto al templo de la luna, está el de los caballeros jaguares y águilas, para indicar que es indispensable tener gran sagacidad en la vida, ser vigilantes como el vigía en época de guerra en esta sociedad actual, la sagacidad del caballero tigre se refiere a una psicología revolucionaria, una psicología rebelde que combata contra las injusticias y la ignorancia, y la inteligencia o intelección del caballero águila para comprender los procesos psicológicos que mantienen al ser humano inmerso en el dolor y el sufrimiento.
Es indispensable auto observarnos para iniciar el camino del deber cósmico que es el deber Parlock del Ser. ¿Cómo podríamos cumplir con nuestro deber cósmico?, estudiando y equilibrando los cinco centros en el mundo físico y en el mundo de los sueños, el astral. La mente es un buen elemento para iniciar ese gran camino del autoconocimiento. No es la mente lunar, sino el Manas Superior con el que debemos actuar, en la teosofía, manas es la energía para pensar, una energía que está al servicio del Ser y no del ego. Cada pensamiento puede generar sentimientos, pero no es el Ser. Los sentimientos son substancia astral y crea sentimentalismo que mueve a las personalidades humanas como un barco sin timón en el océano.

Zona Arqueológica Cempoala, Fotografías tomadas por alumnos del ICQ
El sentimiento tiene su centro de gravedad en el plexo solar y parte del sistema simpático y afecta hasta el corazón, y todo eso no es del Ser. Debemos saber cuidar el agua, las energías creadoras, para que no se pierda a través de los centros de la máquina humana, debemos ser amos y no esclavos del yo, los cinco centros deben estar al servicio del Ser, pensamiento y sentimiento. Una preocupación se convierte en un hábito y pierde la energía de las aguas internas. Si aprendemos a vivir conscientemente, podremos cambiar la causa de los hábitos y saber guardar el mercurio de los sabios.
Si nuestro intelecto recibe información y ésta no se comprende, se crea intelectualismo. El conocimiento en sí no daña, pero sin comprensión, es muy nocivo, el conocimiento sin comprensión destruye el arte, la filosofía, la ciencia y la mística, creando bribones del intelecto. El intelectualismo no es inteligencia, el hombre consciente transforma lo negativo en positivo; el hombre tenebroso lo negativo lo convierte en más negativo.
Comprender que no hay pensamiento propio, más bien, cada yo tiene su propio ramillete de pensamientos e ideas que se apoderan de los rollos mentales, llevando al ser humano a vivir en un sueño, a hacerlo esclavo del pasado, del ayer, de lo de antaño, de lo viejo, quedando atrapado en los yoes arqueo psíquicos, yoes de la niñez; cuando en niño se veía desvalido, cuando el adolescente se veía incomprendido, cuando el joven se sentía sin rumbo, cuando el adulto se sentía débil o violentado, reaccionando a la defensiva o con miedo a la vida.
Así comprendemos que el yo mueve al ser humano, es el actor de todos los dramas, sufrimientos y padecimientos. Solo a través de la observación, la comprensión y eliminación, es como podremos llegar a tener el verdadero culto al agua y al fuego, es entonces cuando se aprende a mantener el agua que es el habitáculo del fuego. Requerimos una mente sana, amable, afable, rebelde, al servicio del Ser. Así, el trabajo con el centro emocional podrá estar en equilibrio. Si no nos identificamos en los diferentes acontecimientos de la vida, no aparecerán nuevos yoes y podremos eliminar o comprender los yoes viejos.
En estado de observación descubrimos el proceso de las emociones negativas, que tienen asociaciones mecánicas, si algo no coincide con nuestras ideas, vienen emociones negativas cada vez más terribles. Esas emociones negativas, ¿Cómo se conocen?, ¿en qué momento surgen?, pues es la auto consideración, se auto considera buena o mala persona, se auto considera abusador o abusado, es decir que la auto consideración convierte en víctima o en victimario. De la auto consideración surge la auto compasión, detener todo eso sería posible, aprendiendo a ver el punto de vista de los demás o ponerse en el lugar ajeno o recibir con agrado lo desagradable y lo agradable. Pues muchas veces lo agradable no se recibe conscientemente.
No condenar ni justificar; así podemos guardar la energía conscientiva, esto nos lleva a crear un centro permanente de conciencia; así salimos de la dualidad, del batallar de la mente, de ese modo dejaríamos de estar del lado de las quejas, de los recuerdos, de lo que otros piensan de nosotros, entonces pasamos a un nivel superior del Ser. La transformación radical es urgente, estamos en la edad del Kali yuga y no hay tiempo que perder, si hacemos un análisis de nuestra vida, posiblemente ya hallamos vivido más del 50% de ella. Por eso es indispensable sacrificar nuestros propios sentimientos, los sentimientos mecánicos que mantienen dormida a la conciencia. Debemos hacer sacrificios voluntarios, que son los que podemos imponernos conscientemente para eliminar el yo y encarnar al Ser.
En esta edad del Kali yuga, desequilibrar el centro motor o del movimiento, es absurdo, éste tiene su centro de gravedad en la nuca. Debemos llevar la atención consciente para evitar:
1. La imitación mecánica.
2. Crear imágenes fantasiosas.
3. Hábitos mecánicos.
4. Tensiones musculares.
5. Charla ambigua.
Pues todas estas crean marionetas humanas y el titiritero es el yo. Querer cambiar hábitos negativos por hábitos positivos, es seguir en la conciencia dormida, ese no es el deber Parlock del Ser, el deber cósmico es la muerte del yo. Un deporte violento agota valores energéticos, cuando se grita, las gesticulaciones, las imitaciones, los movimientos violentos, inconscientes, el sentarse mal, caminatas mecánicas, comer de más. Podemos contrarrestar todo eso, y dirigir las energías creadoras con los movimientos conscientes, como las runas, los psicofísicos, o lamasería, la vocalización, la meditación, la oración viviendo el camino del yogui, la transmutación.
El centro instintivo se encuentra en el coxis, podemos equilibrarlo, mirando todo como nuevo, como por primera vez, sin comparar un paisaje, con el sentido de novedad, con la capacidad de asombro. El estado de alerta novedad permite ahorrar energía para estar despiertos en el mundo astral y en los mensajes diarios que nos entregan nuestros padres internos. Muchas veces, nuestra madre divina se ha presentado físicamente, más el estado de inconsciencia no permite distinguirla, ni a ella ni a los elementales, ni a muchos milagros, ni a las fuerzas cósmicas siderales y planetarias.
Al ahorrar energía, los cinco sentidos se armonizan, se mejora el oído, el tacto, el gusto, el olfato y la vista, e incluso, podría a llegarse a ver y percibir los tatwas de la naturaleza, que es el estado de vibración superior de los elementos, tierra, aire, agua y fuego, que están relacionados con los cinco sentidos.
Mucho se habla de cambio, de técnicas de meditación, mucho se habla de claves maravillosas para la felicidad, pero si de verdad anhelamos un cambio radical, solo con un impulso consciente o primer choque consciente, para vigilar nuestros cinco sentidos, evitaremos el impacto que lleva al deseo o al yo. Cuando hay deseo, uno se identifica con el objeto, llevándolo a un fin mecánico, egocéntrico. Por otra parte, al yo, solo le interesa resaltar, hacerse notar, tener una sensación de satisfacción instintiva, sexual, intelectual, motriz, o de cualquier centro. Al buscar la causa de dichos impactos, comprenderemos las voluntades del yo, comprenderemos qué quiere el yo, qué alimenta al yo. El instinto se equilibra con el aire puro, con buenos alimentos y acercamiento a la naturaleza.
Así mismo, el centro sexual está representado por el maná del desierto que sanaba a los israelitas, el agua de la fuente de la juventud eterna, por la energía de eros, y cupido, el Dios del amor. Eros resguarda la energía para la reproducción sana de la especie, para la transmutación del alma metálica del esperma, para la creación de los cuerpos existenciales del Ser y para la eliminación del yo.
El desequilibrio sexual crea todo tipo de psicópatas, de lujuria, de yoes libidinosos. La energía creadora es tan sutil que se puede perder con un pensamiento, con una mala palabra, con un juicio o prejuicio. Es la fuente de la espiritualidad, si aprendemos a conducir el ansia sexual, ésta se transforma en anhelos espirituales. La sexo-yoga enseña los procesos científicos para transmutar estas energías.
El yoguín y la yoguina saben controlar sus energías creadoras, en combinación con la oración saben suplicar a la madre Divina, la eliminación de los agregados psíquicos, así eliminan el sufrimiento, los yoes de odio, resentimiento, de maldición, de ansiedades, de emociones negativas, celos, miedo, desconfianza en sí mismo y de los demás. Así logran el matrimonio perfecto, saben eliminar la auto consideración y la auto compasión, saben sacrificar conscientemente la pasión. Así van por el camino de la liberación.

Práctica Invocación al Ángel Gabriel
Sentaos en un cómodo sillón; cerrad vuestros ojos, apartad de vuestra mente todo pensamiento, enfocad la mente en vuestro íntimo, y orad asi:
“Padre mío, tú que eres mi real Ser, te suplico Señor que te adentres en el templo corazón de la Luna para que me traigas al ángel Gabriel. Haced los saludos, Señor mío…Amén.”
Luego dirigíos a los Cuatro Puntos Cardinales, haced la siguiente invocación del Ángel Gabriel, bendiciendo al Norte, Sur, Este y Oeste.
Invocación:
“Trece mil rayos tiene el Sol, trece mil rayos tiene la Luna, trece mil veces sean arrepentidos los enemigos que tengo yo”.
El discípulo rogará al Ángel Gabriel que le prepare el cuerpo y detener la bala o el cuchillo en un momento de peligro.
La invocación se hará siempre bendiciendo los cuatro Puntos Cardinales.
Estos ejercicios que preparan el cuerpo se practican durante toda la vida. Esto requiere paciencia y constancia, porque nada se consigue regalado, todo cuesta lucha y sacrificio.
Curso Zodiacal. Samael Aun Weor.

Por: Francisco Ismael Moreno Luna
Imagen: Cempoala : Lugar de las 20 aguas, fotografias tomadas por alumnos del ICQ