Sutras 25-30
Por: Ma de Guadalupe Ortiz

“Los sabios no dañan a nadie” imagen Idea y diseño de Lupita Ortiz, con la asistencia de Copilot – junio 2026.
En las enseñanzas del Buda podemos nosotros penetrar a un profundo conocimiento, hemos tenido siempre la idea fija en nuestra mente que la filosofía, las enseñanzas trascendentales y todo aquello que conlleve un desarrollo espiritual, debe ser rebuscado, complicado y con términos casi imposibles de entender, pero como siempre se ha afirmado en la gnosis, en la vida simple y sencilla de nuestro diario andar es que encontraremos la sabiduría inmortal, solo hace falta la atención activa en cada momento de nuestras vidas, pues en las cosas más simples y ordinarias, encontraremos la sabiduría que tanto buscamos.
Sutra 25 Mas allá de la pena
LOS SABIOS NO DAÑAN A NADIE, SON MAESTROS DE SUS CUERPOS Y SE DIRIGEN AL PAÍS SIN LÍMITES, VAN MÁS ALLÁ DE LA PENA.
Es dedicando nuestra vida a la introspección, a la reflexión de cada momento vivido, el desarrollo interno es tan personal que debe pasar inadvertido para los demás en cierto grado, pues un cambio interno siempre se reflejará en nuestra forma de actuar, de hablar y hasta de movernos, esto cuando el trabajo sea realmente serio y constante, alguien que ya ha tenido un trabajo permanente por muchos años tiene su atención dirigida a su interior, el mundo maya desaparece para ellos y parecen caminar hacia lugares insospechados para nosotros, pobres seres condenados a la pena de vivir, esta enseñanza del Sutra numero 25 nos pone a reflexionar sobre la necedad de nuestro actuar, siempre buscando un escape fácil a los problemas y evadiéndonos del mundo con panaceas, el ejemplo que nos da aquí el Buda es muy gráfico, es muy tangible, los sabios están conscientes de sus procesos internos y se escapan del dolor no por que intenten evadirlo sino porque han sabido cortar la raíz de eso que hace crecer el dolor en nuestras precarias existencias, han destruido el ego y van por la vida dirigiendo su atención a lo que realmente importa, sacando la cabeza fuera de la niebla mayásica de la vida.
Sus vidas son como un libro abierto que entrega sus palabras al lector comprometido, al lector que sabe descifrar las letras en algo más que una simple lectura de café, nada de lo que ellos hacen puede dañar, sin embargo la pobre visión que ahora poseemos nos deja casi ciegos ante la verdad de sus vidas y a veces necios criticamos al sabio, pues su amor y dedicación al despertar espiritual lastima nuestros egos, pero ellos no dañan a nadie, están ahí instruyendo en silencio, con los ojos cerrados al mundo material, enseñando con el ejemplo.
Sutra 26: La hoja amarilla
ERES COMO LA HOJA AMARILLA. LOS MENSAJEROS DE LA MUERTE ESTÁN CERCA. VAS A REALIZAR UN LARGO VIAJE. ¿QUÉ LLEVARÁS CONTIGO?
Nosotros vivimos una vida que ha sido dictada por las costumbres caducas de una sociedad agonizante, nos han enseñado normas y procesos de vida que se han tornado cansones, han convertido a la existencia en un camino hacia la esclavitud mental de cada uno de nosotros, los grilletes de la antigüedad mutaron y no los sentimos en los tobillos ni en las muñecas, ahora el roce del oxidado metal no marca nuestra piel con llagas y sangre purulenta, los nuevos grilletes se sienten en el intelecto, la esclavitud mental, la crisis de identidad, el constante apuro por llegar temprano, checar tarjeta, cumplir con un horario, un estándar, tratar de sobresalir en una jungla de árboles robóticos que nos enajenan y nos ponen contra la pared, corremos todo el día, bajamos y subimos, y sufrimos penosamente el ganar cada centavo que después gastamos en cosas que no necesitamos para llenar un vacío que cada vez es más profundo y más oscuro, nos enajenamos para olvidar nuestra realidad amarga y embrutecemos más el intelecto con horas y horas de pantallas táctiles, ¿qué hacemos para llevar? ¿alguien está preparando el equipaje para el viaje que más importa?
Nos acercamos al final del otoño de nuestras vidas, el invierno comienza a helar nuestros cansados huesos, las coyunturas comienzan a rechinar y nosotros seguimos en este constante correr, una carrera que no parece tener fin, así mismo enfocados en el correr de los días olvidamos que los seres llamados hombres, tienen una parte espiritual y eterna, cada día es más evidente la distancia que tenemos de lo que es real. ¿Qué entregaremos como ofrenda? Nos burlamos de las concepciones filosóficas del final, creemos que todo es materia y que la materia se destruye, ignorando la parte anímica de todo, la energía vibrante que compone todo, cual Lavoisier mencionara, esta parte se transforma y entonces… ¿qué llevarás contigo?
Sutra 27 Viaja en solitario
EL NO SE ENTRETIENE CON AQUELLOS QUE TIENEN UN HOGAR NI TAMPOCO CON LOS DESCARRIADOS. NO QUERIENDO NADA, VIAJA EN SOLITARIO.
La sabiduría, la iluminación, el despertar de la conciencia no se encuentra en los logros materiales de nuestra vida, nos han acostumbrado a creer que el éxito tiene que estar relacionado con la acumulación material, los viajes, los tabloides, la fama, el despilfarro. Otros nos dicen que el ser rebelde y salirse del “sistema” es el éxito, es lograr el máximo potencial del ser humano, como dos extremos de la misma cosa ambos casos nos llevan a rozar los límites, uno con el trabajo constante el abuso de la mente, el abandono de la espiritualidad y el otro con los placeres, la pereza, la rebeldía y olvido de los valores. El camino equilibrado nos llevará a conocer esa sabiduría que tanto anhela nuestro corazón, eso que nos grita en el interior y que a veces hace rodar una lágrima inocua por nuestra mejilla, con el tiempo ese anhelo se vuelve más fuerte, si se alimenta con amor, meditación y estudio incesante, entonces surge en el interior esa certeza de que el viaje del medio es muy solitario, en el camino las cosas que uno había atesorado van desapareciendo, la casa que aunque es necesaria va perdiendo esa importancia que en otra épocas habíamos dado, el trabajo , el reconocimiento va dejando de ser algo que necesitamos, los amigos que eran como luces en nuestro diario andar se van desdibujando en ese camino, los placeres que acompañaban las juergas se van tornando intrascendentes, innecesarios.
El maestro Buda viaja solo por el camino de la búsqueda interior, pareciera como esquivo y rebelde para la multitud de voces que exacerban, pareciera como que esta triste y abandonado en un mundo cambiante y parlante que opina que es inadecuado, incomprensible, incómodo. Nadie ahora quiere estas así, algunos lo intentan, pero sin el trabajo interno, entonces lo llaman estados depresivos, ¿será que la esencia busca ese aislamiento para encontrarse a si misma? Necios los que no conocemos esa forma del Buda nos perdemos en el mar de las teorías y finalmente perdemos la batalla. El Buda sigue con paso firme en la senda que lo lleva a la iluminación, sin testigos, sin vítores, sin ruido, un camino solitario y lleno de amor.
Sutra 28 haz tu trabajo
VIVE EN EL AMOR. HAZ TU TRABAJO. PON FIN A TUS PESARES.
Una gran pregunta que siempre flota en nuestras vidas y al parecer no encontramos una solución, una respuesta, ¿Cómo encontraremos el camino a la liberación? Las personas siempre buscamos algo en la vida y ese algo a veces parece tan ambiguo, tan subjetivo, tan lejano, algunos pensamos que la muerte nos dará la respuesta, que con solo ser “bueno” llegaremos a la Gloria y ahí entre las nubes tocaremos una mágica arpa por el resto de la eternidad, otros más pensamos que evolucionaremos como humanidad, que en algún momento nos saldrán alas y seremos ángeles, unos piensan que encontrar el camino es algo fantástico sacado de algún libro de fantasía, luces, seres inefables, explosiones de fuegos artificiales. Sin embargo, nadie nos ha explicado ese proceso para llegar a ese fin, entonces tenemos la concepción de un complicado proceso, de asistir a tal o cual lugar, gastar considerables cantidades de energía o de dinero, mientras sufrimos lo indecible, algunos hablan de pobreza extrema sufrir hambres y vejaciones, otros más hablan de abandonar todo y retirarse a un lejano lugar, dejar el sistema dicen, aislarse de toda la tan “cacareada” civilización caduca que nos rodea. Todos estos pensamientos, ideas y preconceptos no son realmente útiles, si de verdad deseamos un cambio de vida, de conciencia, un cambio interno de fondo no necesitamos de toda esa parafernalia que hemos acumulado en la mente, el camino es tan sencillo que nadie siquiera lo sospecha.
Vivir en el amor, nos dice el Buda esta frase tan significativa pero que encierra un proceso que parecería nada importante, más nos llevaría a poner fin al dolor, al pesar en el que nos hemos sumergido en cada existencia, vivir en el amor es hacer nuestro trabajo de forma consciente, vivir el momento y experimentar en cada instante de nuestras vidas el sabor del trabajo, si caminas pues camina, si barres pues barre pero pon toda tu conciencia en ello, en todo lo que sucede no afuera, sino dentro, estar atento a todo lo que sucede cuando comemos, cuando trabajamos, cuando charlamos con nuestros seres queridos, amigos o conocidos y hacer el trabajo interior, digerir las impresiones del día y estudiar lo que hay ahí dentro y de esa manera eliminando todo lo que no nos sirve, viviremos en el amor.
Sutra 29 no está en el cielo
EL CAMINO NO ESTÁ EN EL CIELO. EL CAMINO ESTÁ EN EL CORAZÓN.
Dejemos de buscar complicadas soluciones, esas que pasan por muchos procesos, por un sinnúmero de secretos, dogmas, estructuras elaboradas y demás requisitos para alcanzar la liberación final, el camino no está en esos intrincados laberintos de teorías vanas y huecas que no dejan más que un sabor de intelectualismo, nos llenan el orgullo y nos vacían el bolsillo y el corazón, inclusive nos drenan el interés por la espiritualidad, sin mencionar que nos confunden terriblemente.
“El camino está en el corazón”, nos dice el maestro Buda
el corazón está dentro de cada uno de nosotros, debemos volver la vista hacia el interior, no es en los complicados procesos del hombre y sus instituciones que encontraremos el camino, este se halla dentro de cada persona, latente, esperando porque hollemos la senda, interiorizar lo que nos pasa, analizar con el corazón, nos hará fuertes y podremos ir destruyendo la oscuridad que ahora nos rodea, el proceso es hasta cierto punto sencillo, sin complicaciones, lo que complica es el ego, el deseo que no tiene que ver con el corazón, eso es sólo el agregado que nos pone trabas, que nos llena de pereza, de derrotismo, miedo y de falsas ideas, buscamos morir de momento en momento, para que ese camino interno se vaya iluminando, no es al final de la vida que encontraremos el cielo, es durante la vida misma que iremos construyendo el puente que nos llevará a ese camino.
Sutra 30, Despierto para siempre
TODO SURGE Y DESAPARECE. PERO QUIEN DESPIERTA, LO HACE PARA SIEMPRE.
Es importante saber que todo lo que vivimos y que creemos de vital importancia es simplemente hijo del tiempo, el tiempo con su paso acelerado se va, un día que parece nuevo y emocionante verá pasar los segundos, minutos y horas en una rápida sucesión, no se detendrá para prolongar ningún instante, así pronto veremos cómo la noche devora al día y por consiguiente renacerá el día borrando todo eco del otrora maravilloso amanecer del día anterior, así las cosas que vivimos, pasan en nuestras vidas como hijas del tiempo, creemos que la infancia durará mucho, vemos a nuestros hijos nacer y los contemplamos con exacerbada admiración, sus pequeños dedos, piernas, pies, etc., apenas si damos algunos parpadeos y ese pequeño ser se convierte en un joven, una joven y de pronto se van, buscando su propia verdad, son hijos e hijas del tiempo que sin embargo dejan una marca hermosa en nuestras vidas.
Asi mismo las cosas que vivimos a diario van perdiéndose en el tiempo, el viejo recuerda con amargura su juventud, sus problemas que en su momento parecían de suma importancia, ahora parecen páginas amarillentas de un libro olvidado, el profesionista inmerso en los problemas de su empleo recuerda con anhelo los días de estudiante que entonces parecían interminables, ahora los añora tratando de evadir la realidad que le rodea, las personas vivimos una película cuyos rollos de celulosa son intrincados e interminables, repetimos y repetimos las mismas escenas, las mismas tragedias y el rollo sigue y sigue, ¿cómo parar esta proyección interminable de inicios y finales todos iguales, todos caóticos?, ya no queremos proyectar lo mismo, queremos saltar de esas escenas y desaparecer, solo el despertar de la conciencia, el estar en atención unitotal nos liberará de ese batallar diario, viviremos si los comienzos y finales de muchas cosas pero ahora seremos parte de la audiencia que atenta aprende de lo que ve, observar lo observado nos llevará a que lo que surge y desaparece pierda importancia para nosotros, una vez la conciencia despierta, todo ese rollo de película no volverá a repetir la misma función.
imagen “Los sabios no dañan a nadie” Idea y diseño de Lupita Ortiz, con la asistencia de Copilot – junio 2026.