Anécdotas del Buda
Por: Silvia Serrano

Las anécdotas de Buda (Siddhartha Gautama), son más que relatos, nos muestran sus enseñanzas sobre el desapego, la compasión, la iluminación.
La vida de todo Maestro; Krisna, Jesús, Quetzalcóatl, etc. Tiene grandes revelaciones esotéricas, un gran conocimiento que debemos llevar a cabo en nuestra vida diaria. Parte de la enseñanza, aunque fue parte de su vida real, no sucedió físicamente, se refiere a su vida interior, pero también es simbólico y nos deja una gran enseñanza, que nos toca aplicarla en la vida diaria, en cada momento, nos toca intuir las grandes realidades encerradas en la vida de Buda. Buda nos representa al Ser, el Íntimo, así como Jesús, Quetzalcóatl, nos representaron al Cristo Intimo.
Su nacimiento físico no se trata del nacimiento de su cuerpo, se trata del nacimiento del Ser en cada uno de nosotros.
Dicen las tradiciones que fue un príncipe, hijo de un gran Rey, que quería que Buda fuera su sucesor, y había una profecía que Buda iba a ser un Gran Rey, un gran gobernante, o un gran místico. Entonces el rey mando a construir un gran palacio con grandes muros, para que Buda no tuviera contacto con la gente, y no supiera lo que era la enfermedad, la pobreza, ni la vejez, ni la muerte, esos muros son el apego y los egoísmos que uno tiene, que nos impide ver a los demás, que nos impide sentir lo que el otro siente.

Buda empieza a crecer, y empieza a interesarse con lo que hay más allá de los muros, esto quiere decir los anhelos del alma, y un día sale Buda con un cochero y tiene unos encuentros muy especiales; el primer encuentro, es que ve un anciano, encorvado, con su rostro muy arrugado, y entonces le pregunta a su cochero ¿Qué es esto? Y le dice el cochero, ¡que no sabes tú príncipe, hijo de un rey! Le dice Buda ¡NO!, y le dice el cochero; es un anciano, que fue un niño, fue un adolescente lleno de pasiones y ahora la belleza se le ha ido y el vigor de su cuerpo se le acabo, entonces Buda se sorprendió. Sigue su camino y encuentra un enfermo, gimiendo de dolor y sufrimiento, él nunca había visto eso en su palacio, nunca había visto un enfermo, si alguien enfermaba era pena de sacarlo del palacio, y le dice a su cochero ¿Qué es esto, que le pasa a esa persona?, y le dice su cochero “que no lo sabes tú, hijo de rey, príncipe de todas estas tierras”, Buda le dice ¡NO!, y entonces el cochero le dice, es un enfermo, cualquiera que tiene cuerpo físico estamos sujetos a la enfermedad, el pobre, el rico, el ignorante y el sabio se enferman, entonces Buda estaba totalmente sorprendido. Siguen su camino y encuentran un funeral, iban personas cargando un ataúd con un muerto rígido, y entonces Buda vuelve a preguntar al cochero, ¿Y eso que es?, y le dice el cochero, “tú príncipe, hijo de rey, no lo sabes, la vida se le ha escapado, los pensamientos se le han extinguido, está muerto”, Buda le dice; ¿eso es una excepción, solamente les pasa a algunas personas?, el cochero le contesta que no, que eso les pasa a todos. Todo esto le sorprende a Buda.
Más adelante encuentran a un anacoreta, pidiendo limosna, meditando, reflexivo, y le pregunta: ¿qué es esto? ¡Que no lo sabes, príncipe, hijo de rey! Y le dice; un anacoreta, ¿y porque vive ahí?, porque busca la verdad, porque busca unirse a Dios, porque busca descubrir el sufrimiento. Y se dice que “Cuando el discípulo está preparado, el Maestro aparece”, y así ese es el momento que debemos anhelar.
Entonces Buda sale de su palacio, es decir de sus apegos, de la ilusión, de los egoísmos y renuncia a todo, a su palacio, a sus riquezas, a sus joyas, a sus vestimentas, y durante 6 años vive como ermitaño. Esto quiere decir que nos observemos en las bases en que descansamos, en nuestra profesión, en nuestro título, en nuestro prestigio, en que soy Doctor, soy Ingeniero, en nuestro dinero, estas solo son ilusorias, abandonar el palacio quiere decir que abandonemos esas bases en que descansamos, pero no quiere decir que abandonemos la casa y el trabajo, “NO”; quiere decir que abandonemos ese sentimiento de posesión, de orgullo, el sentirnos superiores a los demás.
Buda se somete a las disciplinas más severas en el bosque, casi sin comer nada, puras raíces y poca agua, ahí en el bosque tiene cinco compañeros queriendo buscar a Dios con disciplinas muy terribles y no logran nada, sus 5 compañeros que tiene se convierten en sus discípulos, y lo buscan por todos lados para recibir un consejo del Buda porque él lo superaba todo con sus disciplinas y austeridades.
El número 6 es la indecisión, entre seguir el camino correcto, o el incorrecto, el de escoger el camino de la medusa o escoger el camino de la Madre Divina, pero nosotros normalmente escogemos el camino de la medusa del EGO. Y que quiere decir esos 6 años de ermitaño, es el paso que nosotros hacemos por distintas escuelas pseudo esotéricas y pseudo ocultistas, religiones, grupos, pensamientos que no nos llevan a nada, y tenemos que seguir las enseñanzas de Buda, sus disciplinas, sus austeridades, sus yogas, pero no hacemos nada, seguimos igual.
Entonces Buda se pone a reflexionar; en su Palacio no encontró el camino, como asceta no encontró el camino y no sabía qué hacer, sentía que su disciplina era inútil y entonces dicen las tradiciones que estando Buda ya casi a punto de morir, paso por un río cercano, y pasaba un maestro de música con sus discípulos en una canoa y les decía; si la cuerda está floja no toca, si la cuerda está muy fija se rompe, y en ese momento a Buda se le ilumino un poquito por dentro y supo lo que tenía que hacer, se levantó como pudo, todo desfallecido se dirigió al río y ahí se encontró a una mujer, esa mujer con mucho cariño ve al Buda y le ofrece arroz y leche. Curioso que no fue un niño, ni un anciano el que se encontró, fue una mujer, porque la mujer es el pensamiento más bello del creador hecho carne, sangre y vida, tenía que entregarle el arroz, porque el arroz es el mismo maíz azteca, es el mismo trigo europeo, es la semilla, es la energía creadora, y la leche es el alimento de la vaca, de la Madre, la Gnosis, el conocimiento, así que es el momento en que nosotros podemos encontrarnos si nos decidimos, hemos estado egoístas en el palacio, hemos estado en distintas escuelas sufriendo y ahora nos encontramos ante el camino del arroz y de la leche, el aprender a amar, el aprender a vivir en el patrimonio perfecto, el conocer el camino de la transmutación de nuestras energías. Y así Buda se dirigió hacia un árbol, un árbol muy especial porque recibió el conocimiento del arroz y de la leche, y luego tenía que irse a refugiar en el árbol del conocimiento, al árbol del Bodhi y dijo: no me puedo levantar de aquí hasta que encuentre la iluminación, y ahí siguió, uno cree que se sentó a meditar debajo del árbol y no se movió, lo que quiere decir es que durante muchas existencias uno tiene que agarrarse de ese árbol, el árbol del matrimonio perfecto, el árbol de saber convivir, el árbol de aprender a transmutar nuestras energías creadoras.

En una de esas ocasiones hubo una tormenta muy terrible que amenaza con matar a Buda y entonces el Rey de las serpientes que representa el sagrado Colegio de iniciados, hizo que de las raíces del árbol de Bodhi salieran 7 serpientes para cubrirlo, esas 7 serpientes son los 7 grados de poder del fuego que se logran con la transmutación. Los personajes malvados, encabezados por Mara, representa los distintos defectos psicológicos, estos se enteraron de que Buda buscaría la iluminación y que si la encontraba iba a ser la muerte para ellos, y así lanza Mara a su ejército, que son todas las triquiñuelas que utiliza el EGO para que dejemos vivir la Gnosis, que no meditemos, para que tratemos de desvirtuar la enseñanza. Buda permaneció ahí sereno, pero muchos interpretamos mal este momento, pensamos que nos dice que no hay que hacer nada, y muy conformes no hacemos nada, pero eso es negligencia, pereza, hay que trabajar con mucho entusiasmo para combatir las tinieblas, con luz, para destruir el EGO, necesitamos dejar la mente en silencio, en meditación, comprender el EGO, es la única forma de que la Madre Divina pueda destruirlo, y se requiere del silencio mental por eso es que el Maestro Buda aparece ahí en silencio. El ejército de MARA no pudo con Buda, y envía a sus 3 hijas a tentarlo, llegan hermosas con bailes muy voluptuosos, a hacer todo lo que pueden para tentar a Buda, esto representa la tentación sexual, si uno falla en el sexo falla en todo. No pueden las hijas de MARA hacer desistir a Buda en el camino de la iluminación, entonces viene el encuentro con MARA frente a frente, el terrible demonio, este encuentro es muy similar al que tuvo el Maestro Jesús con satán cuando lo tentó, este encuentro en la leyenda dura unos momentos, pero en realidad este encuentro en nosotros dura todo el tiempo, se nos presenta a cada momento. MARA representa el dragón de las tinieblas, el fuego negativo luciférico fatal que cargamos dentro, el origen del EGO, el fundamento de la fantasía, de la ilusión, el fundamento del sueño de la conciencia. MARA le dice: de que sirve que alcances la iluminación si nadie está iluminado, quién sería testigo de tu iluminación, y entonces el Gran Maestro Buda con tremenda serenidad le dice: “La Tierra es mi testigo”, en ese momento MARA sucumbe, muere, así es como debe morir en nosotros, en nuestros pensamientos, en nuestro corazón, y en nuestras acciones y ese es el fin de MARA.
Entonces Buda se sienta a meditar en el árbol de Bodhi para alcanzar la iluminación, dice la tradición que fueron 49 días, pero en realidad no son 49 días, nos representa los 49 niveles del subconsciente en los cuales podemos encontrar todos los defectos psicológicos, claro que no son 49 días, son décadas, dura vidas, es gradual, y se hace sin extravagancias, sin cosas sorprendentes, una vez iluminado se dedica a difundir la enseñanza, a platicar sobre las 4 verdades, a difundir el conocimiento a la humanidad. Es un verdadero Maestro de la compasión, demuestra con hechos como iluminar el camino de otros haciendo grandes sacrificios, es como nosotros lo tenemos que hacer.
Hay algo que destaca, que sorprende en la vida de Buda, es su Esposa Yasodhara, que se encuentra en todas partes de su vida y es de mucha trascendencia, Yasodhara representa muchas cosas y uno tiene que tener la inteligencia para saber que representa en cada momento.
Cuando se casa con Yasodhara tiene que enfrentarse a muchos personajes, en artes de la guerra, en flecha, en lucha en todo lo que tenga que ver con guerra para conquistar a Yasodhara y claro que Buda logra vencer a todos sus contrincantes para desposarse con esta bellísima mujer, que representa en este caso Yasodhara, el Alma Divina, el Alma que tenemos que conquistar, la valquiria de las enseñanzas nórdicas, la Bella Helena, la Sulamita del sabio Salomón y la Dama que los caballeros de la edad media tenían que luchar en cruentas batallas para poder conquistarla, eso es la primera representación, pero también aparece una escena muy interesante que hemos mal interpretado y es cuando abandona el palacio, deja a su esposa y a su hijo, esto no quiere decir que hay que abandonar a la mujer, y no quiere decir que abandono a Yasodhara, jamás hizo eso, en este caso Yasodhara representa la Kundry del Parsifal, representa la Eva de la mitología hebraica, la tentación, así que hay que abandonar la tentación sexual, hay que trascender.
Cuando se ha iluminado el Maestro Buda y empieza a difundir su enseñanza, de nuevo aparece Yasodhara que en realidad nunca se fue, Yasodhara siempre permaneció fiel a su esposo, fue su primera discípula, Buda la amaba.
Existe un Budismo público, un Budismo exotérico, un budismo para el pueblo, para la gente que no entiende, pero hay un budismo esotérico, un budismo para las almas sedientas de luz, para las almas que buscan el camino, en ese budismo esotérico que es el que hoy se ha platicado, donde se cultivaron los misterios del matrimonio y los misterios del amor y esos son los que aquí se enseñan en la Gnosis, porque el amor nos transforma, el Amor es el que nos puede redimir, es el que nos puede sacar del dolor, cuando uno ama como lo hizo Buda con su esposa Yasodhara, entonces es cómo podemos cambiar y transformarnos, debemos nosotros redescubrirnos en nuestra pareja, de ver en la mujer ese verso tan inefable, hermoso, de las mil y una noche. Buda encontró eso en Yasodhara, y esto nos invita a encontrar el camino de la salvación, porque ese camino es el Amor.
Así que: “¡BENDITA SEA LA MUJER Y BENDITOS LOS SERES QUE SE ADORAN!”
Imágenes, Idea y diseño de Lupita Ortiz, con la asistencia de Copilot – junio 2026.