Sutras 1-6
por Rafael Peralta
Los sutras del Buda son una recopilación sintética de las enseñanzas del buda, la finalidad es facilitar la comprensión y el camino hacia la paz interior y la compasión universal.

“El maestro está despierto” imagen Idea y diseño de Lupita Ortiz, con la asistencia de Copilot – junio 2026.
Sutra 1: Él observa; tiene claridad.
EL NECIO DUERME COMO SI YA ESTUVIERA MUERTO, PERO EL MAESTRO ESTÁ DESPIERTO Y VIVE PARA SIEMPRE. ÉL OBSERVA. TIENE CLARIDAD.
Nuestra vida se desenvuelve en un todo mecánico, rutinario. Vivimos en “automático”. Somos una preocupación constante por el futuro, por metas, relaciones personales. Como si esto fuera toda la existencia, a sabiendas que, indefectiblemente estamos destinados a perderlo todo: familia, dinero, nombre, recuerdo. Sin siquiera saber en qué momento. El sabio aprende a vivir de instante en instante, en pleno recuerdo de sí y auto observación psicológica.
Sutra 2: Veloz como una carrera hípica.
ATENTO ENTRE LOS DESPREOCUPADOS, DESPIERTO MIENTRAS OTROS DUERMEN, VELOZ COMO UNA CARRERA HÍPICA, DEJA A SUS COMPETIDORES ATRÁS.
Nuestros competidores NO son nuestros semejantes, sino nosotros mismos. Debemos dejar atrás la ira, el orgullo, la lujuria, la fascinación con los eventos cotidianos que nos mantienen en un ensueño atado al paso o elucubrando por un futuro incierto.
El estado de presencia – atención en la vida cotidiana es el sustrato único para el despertar. Despreocupación por la vida cotidiana, que siempre entraña frustración, sufrimiento, pero despierto atento con ese estado que en oriente se llama contemplación
Sutra 3: Pensamientos descarriados.
ASÍ COMO EL ARQUERO TALLA Y PONE SUS FLECHAS RECTAS, EL MAESTRO DIRIGE SUS PENSAMIENTOS DESCARRIADOS.
Mantenemos una charla interior constante a la que no prestamos atención. Este “pensador” interior es la mente plagada por el ego psicológico. El ego, nuestro YO, representa el cúmulo de recuerdos, relaciones, profesiones, nuestro nombre, familia. Implica la búsqueda constante por seguridad, por placer y evitar el dolor.
No hay nada más necio que evitar el dolor o buscar seguridad: son certeza absoluta en la existencia en este valle de lágrimas. La mente se identifica y reaccionamos con miedo. De aquí surgen los pensamientos descarriados. Con razón a la mente plagada por el ego se le ha llamado “la loca de la casa”. Desvaría en un sueño, o más bien pesadilla, que de todos modos es pasajera.
Los pensamientos no se controlan luchando contra ellos. Es imposible. El desorden se elimina mediante la atención, la observación, sin identificarse con ellos, sin negarlos, ni justificarlos.
Esta es la forma precisa en que el maestro dirige sus flechas. En esta brega somos asistidos por la Divina Madre a través de la sublimación o no desperdicio de nuestra energía creadora.
Sutra 4: Sólo el amor disipa el odio.
EN ESTE MUNDO EL ODIO NUNCA HA DISIPADO AL ODIO. SÓLO EL AMOR DISIPA AL ODIO. ESTA ES LA LEY, ANCESTRAL E INAGOTABLE.
Separar la meditación de la vida diaria es un absurdo. Pensar con un moralismo tonto “yo amo” es una ilusión. En lo cotidiano se gesta nuestra maldad, a ocultas.
El amor surge de la eliminación del odio. Es un hecho psicológico preciso, que nos odiamos a nosotros mismos, que odiamos a Dios mismo. No se diga de nuestros semejantes o enemigos. En realidad “amamos” solo a conveniencia. En cualquier momento en que un ser querido, incluso nuestros padres, resulte un obstáculo, los odiamos y en secreto deseamos que desaparezcan.
Con precisión el divino maestro Jesús dijo:
“un mandamiento os doy, que os améis como hermanos los unos a los otros”
Este amor, no hipócrita, no resultado de un obedecer al látigo de un mandamiento o una premisa moral o ética, resulta únicamente de la auto comprensión, de la eliminación de la sombra última de egoísmo y miedo que tengamos en la mente.
Sutra 5: ¿Cómo puedes pelearte?
TÚ TAMBIÉN PASARÁS A MEJOR VIDA. ¿CÓMO PUEDES PELEARTE?
Las personas nos movemos por la envidia. Es un hecho psicológico exacto que vivimos comparándonos con los demás. El conflicto es inevitable en una mente envidiosa. La pelea contra nuestros semejantes resultará pronta en una sociedad y vida laboral marcada por la competencia. Por un estándar de éxito que premia la altanería, la presunción. Por vanidad, por celos. Todo es comparación.
Miseria, miseria interior, cuando nos olvidamos de lo temporario de todas las cosas.
Que por la ley pendular si atraes a un objeto que cuelga de un lazo, necesitarás energía para atraerlo hacia ti. Si quieres rechazarlo, también debes empeñar energía para repelerla. Sin embargo, en ambos casos, la energía invertida regresa en contra tuya siempre. Es una ley física y natural que rige nuestros apegos. Hacer lo que debes con el mejor empeño con la mente en un presente eterno, sin ningún afán.
Sutra 6: Más allá de juicios
UNA MENTE MÁS ALLÁ DE LOS JUICIOS OBSERVA Y COMPRENDE.
Los mandamientos morales y religiosos, las explicaciones psicológicas, las terapias por especialistas, no logran transformar la mente. Por acertados que sean los juicios y los razonamientos precisos, por bella que sea una premisa ética o un mandamiento religioso, se trata de la mente batallando en contra de sí misma.
Comprensión es diferente, trasciende la definición. Es una vivencia personal, presente, que no separamos de nosotros mismos. Es una vivencia que puede implicar una comprensión histórica y psicológica de nuestros defectos; pero que la trasciende en una experiencia de observación pura, en un presente revelador. No somos ese conflicto psicológico que hemos llegado a comprender, porque se agota en la definición. No, por el contrario, somos en ese momento preciso, en ese presente ese mismo conflicto sin definición alguna. Somos ese que lo siente, lo sufre y que se percata de ello con plena lucidez.
imagen: “El maestro está despierto” Idea y diseño de Lupita Ortiz, con la asistencia de Copilot – junio 2026.