Sólo cuando cada individuo se haga consciente de su propia crueldad, sólo cuando comprendamos que somos EGOÍSTAS Y CRUELES. Necesitamos no justificar la crueldad.
Necesitamos no condenar la crueldad. Si justificamos la crueldad entonces la reforzamos. Si condenamos la crueldad entonces ésta desaparece de la superficie mental y se sumerge dentro de las profundidades de la mente asumiendo nuevas características y formas de expresión.
Es indispensable comprender profundamente la crueldad en todos los niveles de la Conciencia.
Sólo así desaparecerá la crueldad, sólo así nacerá en nosotros en forma clara y espontánea algo nuevo: ese algo es la verdadera caridad consciente.