Gnosis Instituto Cultural Quetzalcóatl

Gnosis ICQ en: English | Francais:

Notas al Fragmento tercero

  1. Upâdya es el preceptor espiritual o Gurú. Los Buddhistas del Norte escogen tales maestros generalmente entre los Narjol, hombres santos, versados en el Gótrabhu-gnyâna y en el Gnyâna-dassana-suddhi, maestros de Sabiduría Secreta.
  2. Yâna significa vehículo; así Mahâyana es el «Gran Vehículo» e Hinayâna el «Vehículo menor», designándose con estos dos nombres dos escuelas de estudio religioso y filosófico en el Buddhismo del Norte.
  3. Srâvaka (de la raíz Sru), «oyente», o sea el estudiante que asiste a las enseñanzas religiosas. Cuando de la teoría pasan los oyentes a la práctica del ascetismo, se convierten en Sramanas, «practicantes» (de Srama, acción).
  4. Samtan (tibetano) es lo mismo que Dhyâna (sánscrito), o sea el estado de meditación, de la cual hay cuatro grados.
  5. Pâramitas, las seis virtudes trascendentales; para los sacerdotes hay diez.
  6. Srôtâpatti; literalmente, «el que ha entrado en la corriente» que conduce al océano Nirvánico. Este nombre indica el primer Sendero, El nombre del segundo es Sendero de Sakridagâmin, «el que recibirá nacimiento (sólo) una vez más». El tercero se llama Anagâmin, «el que no se reencarnará más», a no ser que lo desee con el objeto de auxiliar a la humanidad. El cuarto Sendero es conocido con el nombre de Rahat o Arhat, y es el más elevado. El Arhat ve el Nirvana durante su vida; para él no hay ningún estado post mortem, sino el Samadhi, durante el cual experimenta él toda la bienaventuranza Nirvánica. Cuán poco puede uno fiarse de los orientalistas en lo referente a la exactitud y significación real de las palabras, lo demuestra el caso de tres pretendidas autoridades. Así, los cuatro nombres que acabamos de explicar, R. Spence Hardy los expone del modo siguiente: l) Sowân; 2) Sakradâgâmi; 3) Anâ gâmi, y 4) Ayra. El Reverendo J, Edkins los expone así: 1) Strôtâpâna; 2) Sagardagman; 3) Anârgânim, y 4) Ahran. Schlagintweit los expresa a su vez de un modo diferente, dando además cada uno de ellos una nueva y distinta variación del significado de las palabras.
  7. Conocimiento, sabiduría, ciencia.
  8. «Llegar a la orilla» es, entre los Buddhistas del norte, equivalente a alcanzar el Nirvana por medio de la práctica de las seis y diez Pâramitas ( virtudes) .
  9. Santo, Adepto.
  10. El «ALMA MAESTRO» es Alaya, el Alma Universal o Atman, de la que cada hombre tiene en sí mismo un rayo, con la cual puede identificarse y en la cual puede sumirse.
  11. Antaskarana o Antahkarana es el Manas inferior, el Sendero de comunicación o de comunión entre la personalidad y el Manas superior o Alma humana. En el acto de la muerte, se destruye como Sendero o medio de comunicación, y sus restos sobreviven en una forma tal como el Kamarupa, la «cáscara».
  12. Los Buddhistas del norte, y en realidad todos los chinos encuentran en el profundo rumor de los grandes y sagrados ríos la tónica o nota fundamental de la Naturaleza, y de ahí la comparación. Es un hecho bien conocido en Física, lo mismo que en Ocultismo, el que la resultante o combinación de los sonidos de la Naturaleza (tal como se oye en el rumor de los grandes ríos, el ruido que producen al balancearse las copas de los árboles en los extensos bosques, o el de una ciudad a distancia) forma una definida nota única de tonalidad perfectamente apreciable. Esto lo demuestran los físicos y los músicos. Así es que el profesor Rice, en su Música china, afirma que los chinos han reconocido este hecho millares de años ha, diciendo que "las aguas del Hoang-ho, al pasar corriendo, entonaban el Kung, llamado «el gran tono» en la música china; y demuestra que dicho tono corresponde al Fa, «nota considerada por los físicos modernos como la tónica actual de la naturaleza». También hace mención de lo mismo el profesor B. Silliman en sus Principios de Física, diciendo: «esta nota se cree ser el Fa del medio del piano; pudiendo, por tanto, ser considerada como la tónica de la Naturaleza».
  13. Los Dugpas o Bhons, la secta de los «Casquetes Rojos» son tenidos como los más versados en hechicería. Habitan el Tíbet occidental, el pequeño Tíbet y el Bhután. Todos ellos son Tantrikas (gente que practica la peor forma de la Magia Negra.) Es altamente ridículo ver algunos orientalistas que han visitado las fronteras del Tíbet, tales como Schlagintweit y Ross, confundiendo los ritos y repugnantes prácticas de los Dugpas con las creencias religiosas de los Lamas orientales, los «Casquetes amarillos», y sus Narjols u hombres santos.
  14. Dâna la llave primera en la enumeración antes expuesta.
  15. Amitabha, el «Inmortal Iluminado», nombre de Gautama Buda.
  16. Shila, «Armonía en la palabra y acción». {Véase la enumeración expuesta de las «llaves de oro»)
  17. Kshanti, «paciencia» ; la tercera llave de oro.
  18. El Dorje es el Varja sánscrito, un arma o instrumento en manos de algunos dioses (los Drogshed tibetanos, los Devas que protegen a los hombres), se le atribuye la virtud oculta de repeler las influencias dañinas purificando el aire ni más ni menos que el ozono en química. Es también un Mudra, posición y actitud adoptadas para la meditación. En resumen, es un emblema de poder sobre las invisibles influencias malignas, sea como posición o sea como talismán. Los Bhons o Dugpas, sin embargo, habiéndose apropiado dicho símbolo, hacen de él un mal uso para ciertos fines de Magia negra. Entre los «Casquetes amarillos» o Gelugpas, es un símbolo de poder, como lo es la Cruz para los cristianos, si bien no es en manera alguna más «supersticioso». Entre los Dugpas, es, como el doble triángulo invertido, el signo de la hechicería.
  19. Virâga (la cuarta llave de oro) . Es el sentimiento de indiferencia absoluta respecto al universo objetivo, al placer y al dolor. La palabra «disgusto» no expresa bien su significado, pero se le aproxima.
  20. Ahanara, el «yo» o sentimiento de la propia personalidad; el estado o condición de «yo soy».
  21. «El que sigue las huellas de sus predecesores» o de «aquellos que llegaron antes que él»: ésta es la verdadera significación del nombre Tathâgata.
  22. Samvriti es aquella de las dos verdades que demuestra el carácter ilusorio o vanidad de todas las cosas. En este caso es verdad relativa. La escuela Mahâyana enseña la diferencia entre estas dos verdades: Paramarthasatya y Samvritisatya (Satya, «verdad»). He aquí la manzana de discordia entre los Madhyâmikas y los Yogâcharyas, negando los primeros, y afirmando los últimos, que cada objeto existe por efecto de una causa precedente o de un encadenamiento. Los Madhyâmikas son los grandes nihilistas y negadores, para quienes todo es parikalpita, ilusión y error, tanto en el mundo del pensamiento y subjetivo, como en el universo objetivo. Los Yogâcharyas son los grandes espiritualistas. Samvriti, por lo tanto, como verdad puramente relativa, es el origen de toda ilusión.
  23. Los Lhamayin son espíritus elementales y malos; espíritus hostiles al hombre y enemigos de él.
  24. El Yo superior, o Yo pensante.
  25. Dhyân-Mârga es el «Sendero de Dhyana», literalmente; o sea el Sendero del Conocimiento puro, de Paramârtha o Svasamvedana (en sánscrito), «la reflexión evidente por sí misma, o que se analiza a sí misma».
  26. Véase 2a. parte, nota 5. «Alma-Diamante», o Vajradhara, preside sobre los Dhyani-Buddhas.
  27. Bhagavad Gita
  28. Alusión a la conocida creencia que reina en Oriente (y también en Occidente, por la cuenta que le tiene) , de que cada nuevo Buddha o Santo es un nuevo soldado del ejército de aquellos que trabajan en favor de la liberación o salvación del género humano. En los países búddhicos del Norte, cada nuevo Bodhisattva, o gran Adepto iniciado, es llamado “libertador de la humanidad” según expresa la doctrina que en dichos países se enseña, que es la de los Nirmanakayas, esto es, aquellos Bodhisattvas que renuncian a su bien merecido Nirvana o a la vestidura Dharmakaya {excluyéndoles el uno y la otra para siempre del mundo de los mortales), con el objeto de ayudar invisiblemente a la humanidad y conducirla finalmente al Paranirvana (o sea, el estado que alcanza la Mónada humana al fin del gran ciclo). La afirmación que hace Schlagintweit en su Buddhismo en el Tíbet, referente a que el Prulpai Ku, o Nirmânakâya, «el cuerpo en que los Buddhas o Bôdhisattvas se aparecen sobre la tierra para enseñar a los hombres», es errónea hasta el absurdo, y nada explica.
  29. Alusión a las pasiones humanas ya los pecados que son aniquilados durante las pruebas del noviciado, y sirven a manera de suelo bien fertilizado en donde los «santos gérmenes» o las semillas de las virtudes de las virtudes trascendentales pueden germinar. Las virtudes, los talentos o dones preexistentes o innatos, son considerados como adquiridos en una existencia anterior. El genio es, sin excepción, un talento o aptitud aportado de otra existencia.
  30. Titiksha es el quinto estado del Raja Yoga, un estado de suprema indiferencia; con sujeción, si es necesario, a lo que se llama «goces y sufrimientos por todos», pero no reportando de una impresión tal, ni placer ni dolor; en una palabra, es llegar a ser física, intelectual y moralmente indiferente e insensible, tanto al placer como al dolor.
  31. Sowani; es el que practica el Sowán, el primer sendero del Dhyan; un Strôtâpatti.
  32. «Día» significa aquí todo un Manvântara, un periodo de duración incalculable.
  33. El monte Merú, la sagrada montaña de los Dioses.
  34. En el simbolismo Buddhista del Norte, se dice de Amitâbha, o «Espacio sin límites» (Parabrahm), que tiene en su paraíso dos Bodhisattvas, Kwan-shi-yin y Tashishi, quienes irradian constantemente luz sobre los tres mundos en que vivieron, incluso el nuestro (véase la nota siguiente), con el objeto de contribuir con tal luz (del conocimiento) a la instrucción de los Yoguis, quienes salvarán hombres a su vez. Su encumbrada posición en el reino de Amitabha, es debida a los actos de compasión llevados a cabo por ambos, como tales Yoguis, cuando vivían en la tierra, dice la alegoría.
  35. Estos tres mundos son los tres planos de existencia: terrestre, astral y espiritual.
  36. Ciclos de edades.
  37. El «Muro Guardián» o «Muro de Protección». Según se enseña, los acumulados esfuerzos de largas generaciones de Yoguis, Santos y Adeptos, y especialmente de Nirmânakâyas, han creado, por decirlo así, en torno de la humanidad, un muro de protección, que la defiende invisiblemente de males todavía peores.
  38. Sowán y Strôtâpatti, son voces sinónimas.
  39. Marga, «sendero».
  40. Del sánscrito Arhat o Arhán.
  41. Klesha es el amor al placer o a los goces mundanos malos o buenos.
  42. Tanha, la voluntad de vivir, que es la causa del renacimiento.
  43. Esta «compasión» no debe ser considerada bajo la misma luz que «Dios, el amor divino» de los teístas. La compasión figura aquí como una ley abstracta e impersonal, cuya naturaleza, siendo la armonía absoluta, es puesta en confusión por la discordia, el sufrimiento y el pecado.
  44. En la fraseología búddh1ca del Norte, todos los grandes Arthats, Adeptos y Santos son llamados Buddhas.
  45. Thegpa Chenpoido, «Mahâyâna Sutra», «lnvocaciones a los Buddhas de Confesión.» Parte la., IV.
  46. El Bôdhisattva, en el orden jerárquico, es inferior al «Buddha perfecto». En el lenguaje esotérico se confunden muchos estos dos términos. Sin embargo, el innato y justo sentimiento popular, por razón de semejante sacrificio de sí mismo, ha colocado, en su respetuosa estimación, al Bôdhisattva en lugar más eminente que al Buddha.
  47. El mismo sentimiento de veneración popular, de que se ha hecho mérito en la nota 15 de la página 65, hace llamar Buddhas de Compasión a aquellos Bôdhisattvas que, habiendo alcanzado el rango de Arhat (o sea, que han atravesado el Sendero cuatro o séptimo), rehusan pasar al estado Nirvánico o «ponerse la vestidura Dharmakaya y pasar a la otra orilla», pues entonces no estaría en su poder el ayudar a la humanidad, aun en lo poco que el Karma permite. Prefieren ellos permanecer invisibles (en Espíritu, por decirlo así) en el mundo, y contribuir a la salvación de los hombres ejerciendo sobre ellos su influencia para que sigan la buena ley, o lo que es lo mismo, guiándolos por el sendero de la Justicia. Constituye una parte del Buddhismo exotérico del Norte el venerar como Santos a todos estos grandes personajes, y aun dirigirles oraciones, como hacen los griegos y los católicos con sus santos y patronos; por otra parte, las enseñanzas esotéricas no están en favor de semejante cosa. Hay una gran diferencia entre ambas enseñanzas. El laico exotérico apenas conoce el verdadero significado de la palabra Nirmânakâya, y de ahí la confusión y las poco satisfactorias explicaciones de los orientalistas. Por ejemplo: Schlagintweit cree que el cuerpo Nirmanakaya significa la forma física adoptada por los Buddhas cuando se encarnan en la tierra, «el menos sublime de sus terrenales impedimentos» (véase El Buddhismo en el Tíbet), y toma pie de ello para dar una interpretación enteramente falsa del asunto. La verdadera enseñanza es como sigue: Los tres cuerpos o formas Búddhicos son denominados: l) Nirmânakâya; 2) Sambhogakaya, y 3) Dharmakaya. El primero es aquella forma etérea que adoptaría uno en el momento en que, abandonando su cuerpo físico, apareciese en su cuerpo astral, poseyendo, por añadidura, todo el conocimiento de un Adepto. El Bodhisattva va desarrollando esta forma en sí mismo, a medida que avanza en el Sendero. Habiendo alcanzado la meta y rehusado la fruición de la recompensa, continúa en la tierra como Adepto; y cuando muere, en lugar de ir al Nirvana, permanece en aquel cuerpo glorioso que ha tejido para sí mismo, invisible para la humanidad no iniciada, para velar por ella y protegerla. Sambhogakâya (literalmente, «Cuerpo de Compensación»), es lo mismo, pero con el brillo adicional de «tres perfecciones», una de las cuales es la completa obliteración de todo cuanto concierne a la tierra. El Dharmakâya es el cuerpo de un Buddha completo, es decir, no es cuerpo, en modo alguno es tan sólo un soplo ideal; la Conciencia abismada en la Conciencia Universal, o el Alma libre de todo atributo. Una vez Dharmakâya, el Adepto o Buddha, abandona en pos de sí toda relación posible con esta tierra, y aun todo pensamiento con ella ligado. Así es que, para poder auxiliar a la humanidad, el Adepto que ha ganado el derecho al Nirvana, «renuncia al Dharmakâya», según la fraseología mística; no conserva del Sambhogakâya otra cosa que el grande y completo conocimiento, y permanece en su cuerpo Nirmânakâya. La escuela esotérica enseña que Gautama Buddha, con varios de sus Arhats, es un Nirmânakâya de este género, y que no se conoce ninguno que sea más elevado que él por raz6n de su gran renuncia y sacrificio en bien de la humanidad.
  48. Myalba es nuestra tierra, propiamente llamada «Infierno», y el mayor de todos los infiernos, por la escuela esotérica. La doctrina esotérica no conoce más infierno, o lugar de castigo, que una tierra o un planeta habitado por hombres. El Avitchi es un estado, y no una localidad.
  49. Esto significa que ha nacido un nuevo y adicional Salvador de la humanidad, que conducirá a los hombres al Nirvâna final, después de terminado el ciclo de la vida.
  50. Esta es una de las variantes de la fórmula con que siempre concluye cada tratado, invocación o instrucción. «Paz a todos los seres.» «Bendiciones sobre todo cuanto vive», etcétera.