Antropología
QUETZALCOATL
Distinguidas
damas, distinguidos caballeros, Licenciado Cuauhtemoc Santana, Licenciado Homero
Bustamante Carmelo, vamos ha hacer breves comentarios sobre la magistral Obra
del señor Presidente de la República, José López Portillo.
Incuestionablemente, el tema de la obra
es trascendental, "Quetzalcoatl" merece ser re flexionado profundamente.
Ante todo he de decir en forma enfática y
con entera claridad, que Quetzalcoatl no es un mito. Incuestionablemente
Quetzalcoatl es el verbo, es la Gran Palabra, es el Logos Platónico, el Demiurgo
Arquitecto del Universo, el Fuego Creador.
Cuando estudiamos a Quetzalcoatl,
descubrimos en él, el mismo drama cósmico de Jeshuá Ben Pandirá, Jesús el
Cristo; Quetzalcoatl cargando la cruz a cuestas, nos recuerda precisamente al
mártir del calvario, así que en realidad Quetzalcoatl es el Logos, es lo que es,
lo que siempre ha sido y lo que siempre será, es la vida que palpita en cada
átomo como palpita en cada sol. Antes de que el universo existiera,
¡Quetzalcoatl existía!
No sería posible aceptar en modo alguno
una mecánica sin mecánico, como cree la antropología materialista, nosotros
debemos comprender que detrás de toda mecánica tiene que haber principios
inteligentes. Quetzalcoatl es UNIDAD MÚLTIPLE PERFECTA, es el Cristo.
Cuando estudiamos a Quetzalcoatl, no lo
vamos a hacer desde un punto de vista literal. Debemos analizarlo juiciosamente
a la luz de las más diversas teogonías. Quetzalcoatl, que se expresa en todo lo
que es, ha sido y será, es el fuego que radica en todo el núcleo universal.
lncuestionablemente, la Obra de José
López Portillo es formidable, diamantina, preciosa, como lo es la gran obra,
maravillosa y extraordinaria, de ese autor sublime que es precisamente Homero
Bustamante, a quien le rendimos esta noche merecido homenaje.
No podrían ser comprendidos los
Quetzalcoatls, los Deucaliones, los Hermes Trismegistos, los Budas, sin
conocerse previamente los misterios crísticos. Quetzalcoatl, en realidad de
verdad es semilla de remotos lugares. Es espora de rumbos desconocidos para la
humanidad actual.
"Germen vivo del Superhombre": eso es
Quetzalcoatl.
Quetzalcoatl, como principio inteligente,
puede ligar el macrocosmos con el microcosmos dentro del corazón del hombre. El
árbol del universo, incuestionablemente, es altamente simbólico; recordemos la
"Erótica Griega"; no hay duda de que el cteis formal, útero femenino,
debidamente conectado con el Phalus vertical, falo masculino, hacen cruz. Las
cuatro puntas de la cruz son: La ciencia, la filosofía, el arte y la mística.
Sólo mediante los misterios del
lingam-yoni y pudenda, es posible conectar el alma con el espíritu, lo
macrocosmico con lo microcósmico.
En tanto nosotros ignoremos los misterios
de los aztecas, los zapotecas, toltecas, etc., sería imposible lograr en
nosotros realmente la fusión integral del espíritu con el alma.
Los misterios del sexo, son trascendentes
y están en la cruz, repito: La inserción del lingam vertical, phalo masculino,
con el cteis formal, útero femenino, forman cruz. Los misterios del sexo fueron
enseñados por nuestro señor Quetzalcoatl encarnado realmente, convertido en
HOMBRE VIVO y no en un simple personaje mitológico.
El Cristo Cósmico, el Logos Platónico, el
Demiurgo Griego, es unidad múltiple perfecta. lncuestionablemente, Quetzalcoatl,
el Cristo, Es INRI; que analizado significa: l: lgnis N: Natura R: Renovatur l:
lntegram. El fuego renueva incesantemente la naturaleza.
El fuego Quetzalcoatliano se encuentra en
el centro de toda Unidad Cósmica que surge a la vida, en el centro de toda
constelación viviente, en el centro de todo planeta, en todos los soles, por eso
es que Quetzalcoatl no ha perecido, nunca perecerá; existe antes de que el
Universo existiera y seguirá existiendo a través de la eternidad.
El misterio de las almas gemelas es
extraordinario y esto lo viene a poner de relieve sobre la faz, el gemelo
Quetzalcoatl.
incuestionablemente, la esencia purísima
de nuestra propia alma puede manifestarse en cualquier otro organismo aparte del
personal, he ahí el misterio de las almas gemelas, uno de los misterios más
grandes y mas sublimes del amor.
Cuando un hombre encuentra a su compañera
gemela, incuestionablemente ha hallado la felicidad. . . Dichoso el hombre que
encuentra a la mujer amada,
El amor, recordemos que comienza con un
destello de simpatía, se substancializa con la fuerza del cariño y se sintetiza
en adoración. Un matrimonio perfecto es la unión de dos seres: uno que ama más y
otro que ama mejor. El amor es la mejor religión asequible.
No son los astros, en realidad de verdad,
los que preocupaban tanto a Quetzalcoatl, son los hombres. Obviamente, los
seres humanos estarnos sometidos a la Ley del Péndulo; cuando hoy deseamos algo,
mañana lo despreciamos.
Nuestra mente, nuestro corazón, está
sometido a la Ley del Péndulo; las naciones mismas se mueven de acuerdo con la
Ley del Péndulo . Naciones que en otra era fueron profundamente religiosas, al
cambiar el péndulo, al situarse en vía opuesta, se volvieron materialistas; al
retornar el péndulo a su estado original primitivo, se tornaron nuevamente
religiosas. Ese es el caso de la Rusia actual. La mayor productividad de
Parapsicología, según los cálculos que se han hecho, nos viene de Rusia. Esto
significa que la espiritualidad comienza a brotar en Rusia; así sucederá algún
día también en China, se cumplirán las palabras de Quetzalcoatl cuando el
péndulo retorne a su punto original primitivo. Una nueva espiritualidad nacerá
entre los chinos y entonces cambiará la Historia.
Quetzalcoatl, en vísperas de ser juzgado,
condenado a muerte, dice el Presidente en su magistral y diamantino obra, cayó
en la tentación de volverse inmortal. Esto merece una profunda reflexión: Es
mediante el amor, mediante la mujer, mediante el sexo, que nosotros podemos en
verdad transformarnos y convertirnos en seres inmortales y poderosos.
Cuando se le juzga a Quetzalcoatl, cuando
se le juzga injustamente y se dice de él que no quiere a Tula, que no quiere a
los Toltecas, se le calumnia; cuando se afirma en forma enfática que
Quetzalcoatl quiere a los hombres, pero que los hombres todavía no existen, es
algo que merece realmente ser reflexionado. Obviamente, nosotros necesitamos
crear al hombre dentro de sí mismos; incuestionable llevamos dentro de nuestras
mismas glándulas endócrinas los gérmenes del hombre.
Ha llegado la hora en que nosotros
conozcamos los Misterios Quetzalcoatlianos, que conozcamos los misterios del
árbol del universo, que conozcamos los misterios del sexo, que los estudiemos
profundamente para transformarnos radicalmente y convertirnos en hombres, y más
tarde, en Superhombres.
¡Tula termina!, dicen los Toltecas.
¡Quetzalcoatl, Tula se acaba! Sí, se acabó; se acabó el Edén perdido, la lejana
Tula se volvió cenizas, el Jardín edéníco se volvió polvareda cósmica, el hombre
perdió sus facultades trascendentales y se convirtió realmente en un mendigo,
abandonó la sabiduría antigua, degeneró totalmente y ahora solamente la gloria
de Quetzalcoatl en este Universo, puede transformarnos radicalmente y
convertirnos en Superhombres.
Los Dioses se volvieron demonios. ¿Quién
lo negaría? ¿Qué se hicieron los grandes Hierofantes del pasado? ¿Los Moisés
bíblicos, los Hermes Trismegistos, aquéllos que gobernaban la naturaleza entera?
¿Dónde están? Cayeron los dioses, dice
Quetzalcoatl, y se convirtieron en demonios, los reyes en vasallos y los
esclavos en nada.
¡Estamos en una edad negra terrible!
Necesitamos regenerarnos, necesitamos estudiar a fondo los misterios
Quetzalcoatlianos y llevar este mensaje de nuestro señor Quetzalcoatl por toda
América, para que arda la América.
Se cerró un ciclo, la serpiente se mordió
la cola. Los Edenes de los tiempos antiguos quedaron perdidos y ahora el hombre
encorvado, sufriendo, marcha por este doloroso camino, lejos, muy lejos de la
sabiduría Quetzalcoatliana; necesitamos regresar a la antigua sabiduría y hacer
resplandecer los misterios de Anáhuac sobre la faz de la Tierra.
Se fue Quetzalcoatl a través de su cruz,
sí, porque en la cruz se encuentran los misterios del Lingam-Yoni y Pudenda,
porque la cruz es un instrumento de redención y de transformación también. Se
fue Quetzalcoatl pero debe vivir en nuestro corazón, debe nacer en cada uno de
nosotros. sí, como se iban las almas de los difuntos en el viejo Egipto,
navegando en la barca de "RA", rumbo al Sol inefable.
Se fue Quetzalcoatl pero debernos
llamarlo con todo nuestro corazón, debemos invocarlo, debernos eliminar de sí
mismos esos defectos que cargarnos y que nos alejan de nuestro señor
Quetzalcoatl.
La maravillosa obra del señor Presidente
José López Portillo debe ser cincelada en oro, sobre mármol divino.
La obra extraordinaria del licenciado
Homero Bustamante Carmelo resplandece ahora sobre la faz de la Tierra corno
resplandece el sol abrasador cuando nace en el oriente.
Amigos, ha llegado la hora en que debemos
revolucionarnos contra nosotros mismos, ha llegado la hora en que nosotros
debemos transformarnos, ha llegado el momento en que debemos abrir los viejos
códices de Anáhuac y conocer la sabiduría serpentina de nuestro Señor
Quetzalcoatl.
¡Viva México!, ¡Viva México!, ¡Viva
México!.
Quetzalcoatl. 9 de septiembre de 1977.. Samael Aun Weor