LIBROS SAGRADOS:
EL
ELIXIR BLANCO Y ELIXIR ROJO
La alquimia es una ciencia hermética que convierte a la materia
prima y densa en cuerpos sutiles. Es la ciencia de las transmutaciones.
Para
algunos es un saber, un conocimiento a través del cual los alquimistas logran
llevar a cabo el “MAGNUS OPUS” o “LA GRAN OBRA”, con su PIEDRA FILOSOFAL o
PIEDRA DE LOS ESPLENDORES.
Para otros
es un arte laborioso.
Es tan
antigua como el hombre mismo, fue conocida y practicada en China y Egipto por la
clase sacerdotal, fue traída a Europa por los árabes y aceptada por muchos
monjes medievales y eminentes Maestros.
El
conocimiento alquimista tomó vida nuevamente a partir del año de 1950 en que el
Maestro Samael devela estos misterios, los que durante siglos habían permanecido
ocultos y solo se enseñaban en secreto, de labios a oídos.
A la luz
de la Gnosis sabemos que la Gran Obra es la Auto-realización Íntima del Ser,
resumida muy breve en la “Tabla de Esmeralda” de Hermes Trismegisto y la puedes
leer en la catedral de Notre-Dame en la ciudad de París que es un monumento a la
alquimia.
Dicen los
alquimistas que la GRAN OBRA es una sola aunque tiene diversas partes. La
primera, obra simple, es la preparación de la materia. La segunda es la obra
media y consiste en la preparación del elíxir. La tercera es la Gran Obra
propiamente dicha, la multiplicación.
La PIEDRA
FILOSOFAL es la obra maestra de la naturaleza ayudada por el trabajo del
alquimista, pura y rica joya de la alquimia, síntesis metálica absoluta, asegura
al feliz poseedor de este tesoro tres cosas: Saber, fortuna y salud.
Los
alquimistas transmutan los metales en oro desde la más remota antigüedad y desde
siempre han afirmado que el Mercurio, el Azufre y la Sal son la base de todo. La
sal es la sustancia de todas las cosas, el azufre en su estado sutil es fuego y
el mercurio es un licor espiritual aéreo.
El azufre
y el mercurio están unidos en la materia prima, el trabajo del alquimista será
separarlos para obtener el azufre, repetir la operación para preparar el
mercurio (elíxir) a fin de poder unirlos nuevamente para llevar a cabo la Gran
Obra que lleva a la piedra filosofal.
Elixir,
(según unos del latín e-lixis, debido a que se extrae el agua mercurial, según
otros del árabe, el-ksir . El elixir es la segunda parte de la obra de los
sabios. Existen tres clases: el elixir perfecto al blanco, el elixir al rojo y
el completo.
El
primero convierte en plata todos los metales imperfectos sobre los que se
proyecta, el rojo transforma todos los metales imperfectos en oro. Hermes le da
el nombre de “fuerza de toda fuerza” y los alquimistas el de “oro potable”. El
Tercer elixir es la tintura que conduce a la perfección cualquier cosa
imperfecta.
Como nos
muestra la carta 14 del Tarot, al centro se encuentra un Ángel con dos copas o
jarrones con los cuales mezcla los dos Elixires.
Ambos
producen el elixir de Larga Vida que tanto anhelaban los alquimistas de la edad
media y con el cual podían mantener el cuerpo físico por millones de años.
El elixir
blanco es la mujer y el elixir rojo es el hombre, sin los cuales es imposible
elaborar el elixir de larga vida.
El elixir
de la mujer emana de la luna. El elixir del hombre emana del sol.
Para
nuestros antepasados el oro y la plata eran metales sagrados, eran la viva
representación del Sol y la Luna, en astrología el sol es el metal que
representa al Sol y la plata a la luna. El elixir rojo transmuta el plomo en
oro. El elixir blanco blanquea los metales. Los metales son nuestros cuerpos
internos que deben perfeccionarse con los dos elixires.
Lo
importante es aprender a proyectar los dos elixires sobre los metales para
transmutarlos en oro puro.
Este oro
es más puro que todo el oro de las minas de la tierra.
No
pretendemos dar una cátedra completa de alquimia, ya que existe abundante
material sobre este tema; pero si esperamos crear en ti la inquietud para que
algún día te conviertas en un verdadero alquimista.
“Para
cambiar es necesario saber, para saber hay que aprender y para aprender hay que
hacer grandes sacrificios”.(Samael Aun Weor)
María
Guadalupe Licea Rivera. ICQ San Luis Potosí, S.L.P. México
"Cuando encontramos en
nuestro camino un conocimiento superior, todas las fibras interiores comienzan a
vibrar, presentimos que algo desde muy adentro nos está impulsando a tomar por
ese sendero; que de pronto volvimos a encontrar, a veces el torbellino de
emociones nos hacen tambalear, pero cuando la llama comienza a arder con esa
energía avasallante, nada ni nadie podrá detenernos, en ese instante
comprendemos: que dentro nuestro estaba escondida, en medio de las sombras de
nuestro interior, la verdadera libertad, que solo cada uno de nosotros y con
nuestro propio esfuerzo, limpiando esas sombras, la vamos a hacer brillar para
siempre".
Teresa de Jesús
Herrera Córdoba-Argentina