Gnosis Instituto Cultural Quetzalcóatl

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¿De qué forma podemos ser Sinceros Equivocados?

Respuesta de los libros del V.M. Samael Aun Weor.

P- Maestro, ¿dónde queda el valor espiritual que tienen las buenas intenciones de un sincero que vive equivocado?

R- Muy amigos míos, la pregunta del auditorio me parece muy interesante, y me agrada dar respuesta.

Recuerden que el camino que conduce al Abismo está empedrado con buenas intenciones; "muchos son los llamados y pocos los escogidos".

Los malvados de todas las épocas han tenido buenas intenciones. Hitler, lleno de magníficas intenciones, atropelló a muchos pueblos y por su culpa murieron millones de personas en las cámaras de gas, o en los campos de concentración, o en los paredones de fusilamiento, o en inmundas mazmorras.

Indubitablemente, ese monstruo quería el triunfo de la gran Alemania y no ahorraba esfuerzos de ninguna especie en este sentido.

Nerón incendió a Roma en aras de su arte, con las místicas intenciones de hacer resonar la lira universalmente; y echaba a los cristianos a los circos romanos para que los leones los devoraran, con el anhelo de liberar a su pueblo de lo que él consideraba una epidemia o un azote: El Cristianismo.

El verdugo que ejecuta una orden injusta, lleno de magníficas intenciones, asesina a su semejante.

Millones de cabezas cayeron en la guillotina durante la Revolución Francesa, y los verdugos trabajaron con magníficas intenciones, porque querían el triunfo del pueblo.

Robespierre, lleno de magníficas intenciones, llevó a muchos inocentes al cadalso.

No debemos olvidar lo que fue la "Santa Inquisición". Entonces los inquisidores, con magníficas intenciones, condenaron a muchos infelices a la hoguera, al potro, al martirio.

Quiero pues que ustedes, señores y señoras, comprendan que lo importante son las buenas obras y no las buenas intenciones, que pueden ser más o menos equivocadas.

Los Señores del Karma, en los Tribunales de la Justicia Objetiva, juzgan a las almas por las obras, por los hechos concretos, claros y definitivos, y no por las buenas intenciones.

Los resultados son siempre los que hablan. De nada sirve tener buenas intenciones si los hechos son desastrosos.

Samael Aun Weor. Si Hay Infierno Si Hay Diablo Si Hay Karma

Respuesta de algunos alumnos del ICQ Gnosis

Nombre: Claudia Sánchez Reyes Localidad: Tula Hgo. México.

Respuesta: Nos quejamos y lloramos siempre porque nos creemos víctima de las circunstancias, la cárcel, los hospitales, y cementerios están llenos de Sinceros Equivocados. Si de verdad nos dedicáramos a la desintegración de nuestros estados psicológicos equivocados, cosa seria, debemos ser conscientes y trabajar seriamente para tener permanentemente nuestro estado psicológico correcto, y así obrar adecuadamente ante las situaciones y eventos de la vida.

Nombre: María Teresa Cadena Zarate Localidad: Puebla, México

Respuesta: La mayor parte de nuestra vida somos sinceros equivocados, pues no nos damos cuenta de nuestro real estado interior, confundimos sentimientos, por lo que actuamos en base a esto, y el resultado siempre es una equivocación sincera , pues nuestra conciencia no la mantenemos alerta, para recibir los verdaderos estímulos externos y que nuestra conciencia se encargue de ello.

Nombre: Luz Elena Ocampo Londoño Localidad: Medellín, Colombia

Respuesta: Cuando creemos en nuestro velo miope de la vida, que tenemos las verdaderas respuestas de lo que somos. Sin tener la iniciativa de ver más allá en nuestro interior; en el real y pleno conocimiento de la fealdad de acompaña nuestra esencia y que no nos permite tener conciencia del íntimo y de un verdadero ser. Y por lo cual debemos trabajar. “¡Paz Inverencial!”

Nombre: Franco Rovegno Localidad: Lima Perú

Respuesta: Respuesta: hay que tener en cuenta que, cuando decimos lo que pensamos, podemos ser sinceros, pero estar equivocados. Confundimos la verdad con nuestra verdad. Por ello debemos ser humildes y, cuando damos una opinión, ser conscientes de que nos podemos equivocar. Al sincero vejatorio le falta humildad. Y se le puede reconocer con una palabra: arrogancia.